Cada viernes, mientras una buena parte de la población comienza a desconectar para encarar el fin de semana, un grupo de entusiastas de las letras prefiere cambiar el descanso en el sofá por la actividad intelectual. En las instalaciones de la Biblioteca González Garcés, ubicada en A Coruña, se reúnen regularmente para dar rienda suelta a su imaginación, compartiendo textos y debatiendo sobre el arte de narrar. Esta constancia ha dado sus frutos en forma de una obra fÃsica titulada «Relatos de bibliotecas e enotecas», cuya puesta de largo oficial tendrá lugar este miércoles por la tarde.
El proyecto es el resultado del esfuerzo del colectivo conocido bajo las siglas de TECA, que hace referencia a su naturaleza de Taller de Escritura Creativa Autogestionado. Desde que iniciaran su andadura en el mes de septiembre, estos autores han mantenido un ritmo de trabajo dinámico donde la jerarquÃa brilla por su ausencia, permitiendo que la creatividad fluya de manera horizontal entre todos sus integrantes.
Un modelo de aprendizaje literario compartido
La metodologÃa que siguen estos escritores es tan sencilla como efectiva para mantener el compromiso del grupo. Cada semana, la responsabilidad de guiar la sesión recae en una persona distinta, quien se encarga de proponer una temática especÃfica sobre la que el resto de compañeros deberá trabajar. Tras unos dÃas de creación individual, el grupo vuelve a encontrarse para leer las piezas resultantes y, como se dice popularmente, discutir la jugada para pulir los textos entre todos.
Este sistema no solo fomenta la escritura constante, sino que también genera un espacio de crÃtica constructiva donde se analizan los estilos y las estructuras narrativas. Según explican fuentes del propio taller, los beneficios de la escritura creativa y el apoyo de las instituciones públicas han sido fundamentales para que esta iniciativa prospere, ya que la biblioteca ha cedido un local de reunión de forma gratuita, facilitando asà que los autores se centren exclusivamente en la labor artÃstica sin preocuparse por la logÃstica.
Diversidad de estilos y convivencia lingüÃstica
La publicación, que ronda las 150 páginas, es un fiel reflejo de la pluralidad de voces que conviven en el taller. En sus páginas se mezclan sin complejos la poesÃa y la prosa, permitiendo que cada autor se exprese en el formato con el que se siente más cómodo. Además, la obra respeta la realidad bilingüe de la comunidad, incluyendo textos redactados tanto en castellano como en gallego, lo que enriquece el conjunto final de la propuesta literaria.
Entre los nombres que firman esta recopilación se encuentran perfiles muy variados, desde Miguel Fernández Rei hasta Victoria Viero Aller, pasando por Clara Herrero o Alfonso Modroño, entre otros. No falta tampoco la vertiente visual, pues la ilustradora Rafaela Latova también forma parte de este elenco de catorce creadores, aportando una dimensión estética que complementa la fuerza de las palabras impresas.
La literatura como motor de vÃnculos sociales
Más allá de lo que sucede entre las paredes de la biblioteca, el grupo ha sabido trasladar su pasión a los establecimientos cercanos, un detalle que explica parte del tÃtulo de su libro. Al terminar las sesiones de trabajo más formales, es habitual que los participantes continúen la charla en algún bar de la zona, demostrando que lo humano y lo divino también tienen cabida en la literatura cuando se riegan con una buena conversación informal.
Esta iniciativa coruñesa pone de manifiesto que el talento local no siempre requiere de grandes estructuras editoriales para ver la luz. A través de la colaboración y el aprovechamiento de los recursos culturales públicos, estos catorce escritores han logrado transformar sus ejercicios semanales en un volumen con entidad propia que ahora se ofrece al público general como muestra de que la pasión por escribir, cuando es compartida, llega mucho más lejos.

