El guardián entre el centeno

El guardian entre el centeno.

El guardian entre el centeno.

El guardián entre el centeno es una novela del escritor estadounidense J.D. Salinger. Su título original en inglés, The Catcher in the Rye, también puede traducirse como “El guardián en el trigal”. Aunque algunas editoriales hispanoamericanas han traducido el nombre del libro como “El cazador oculto”. Está entre los mejores libros de literatura estadounidense.

Su publicación en 1951 suscitó bastantes controversias en los Estados Unidos debido a su lenguaje explícito sobre la sexualidad y la ansiedad típica adolescente. De todas maneras, el libro fue bien recibido entre la mayoría de la crítica literaria, así como por el público en general. No en vano, hasta la fecha se han vendido más de 65 millones de ejemplares de esta obra.

Sobre el autor, J.D. Salinger

Jerome David Salinger nació en Nueva York el 1ro de enero de 1919. Fue el menor de dos hijos del matrimonio entre Sol y Miriam Salinger. Su abuelo paterno fue un rabino propietario de un prominente negocio importador de quesos y jamones. Su madre, nacida en Escocia, disimuló bastante bien su herencia católica en una época en la cual los matrimonios mixtos no eran bien vistos.

No fue hasta el bar mitzvah del joven Jerome cuando se enteró de la religión de su progenitora. Por otra parte, Salinger —apodado Sonny por sus allegados— asistió al McBurley School, cercano a su casa en Upper West Side de NY. A pesar de sus cualidades intelectuales, no fue un buen estudiante. Por ello, sus padres decidieron ingresarlo en la Academia Militar Valley Forge en Wayne, Pennsylvania, con el objetivo de disciplinarlo.

Estudios superiores

Tras graduarse de Valley Forge, Salinger se inscribió en la Universidad de Nueva York. Al año siguiente, su padre decidió enviarlo a Europa durante nueve meses. La finalidad de esta travesía transatlántica era aprender otros idiomas y sobre relaciones comerciales. Pero Jerome priorizó el aprendizaje del lenguaje muy por encima de los negocios.

De vuelta a tierras americanas, Salinger probó en el Ursinus College de Pennsylvania antes de tomar clases nocturnas en la Universidad de Columbia. Allí, el profesor Whit Burnett le cambiaría la vida gracias a su puesto de editor en la revista Story. Burnett percibió el talento creativo de Salinger y le facilitó sus primeras publicaciones, no solo en Story, también en medios de renombre como Collie’s y Saturday Evening Post.

Servicio militar

Salinger sirvió a la armada estadounidense entre los años 1942 – 1944. Durante su corta carrera militar formó parte de dos hitos históricos del conflicto bélico: la Invasión de Normandía y la Batalla del Bulge. No obstante, él nunca dejó de escribir, especialmente en torno al personaje principal de una nueva novela: un muchacho llamado Holden Caulfield.

J.D. Salinger.

J.D. Salinger.

La guerra le causó un colapso nervioso post traumático. Durante su estancia en el hospital conoció a una mujer alemana, Sylvia, con quien estuvo casado solo ocho meses. Salinger se casó por segunda ocasión en 1955 con Claire Douglas, la hija del destacado crítico de arte británico Robert Langdon Douglas. Fruto de su segundo matrimonio (que duró algo más de una década) nacieron sus hijos Margaret y Matthew.

Publicación de El guardián entre el centeno

Desde 1946 Salinger estuvo tratando de publicar la novela que escribió durante su servicio militar, finalmente, en 1951 The Catcher in the Rye fue lanzado. El libro obtuvo reseñas muy positivas, aunque algunas voces tildaron al protagonista (Holden Caulfield) de “promotor hipócrita” de inmoralidades. Sin embargo, con el tiempo la obra se convirtió en una parte integral de los contenidos literarios estadounidenses.

El guardián entre el centeno ha sido objeto de innumerables estudios en todo el mundo sobre la simbología expuesta por Salinger en este trabajo. Entre ellos, Jana Šojdelová de la Universidad Jihočeská (República Checa) en su tesis Symbolism in The Catcher in the Rye by J.D. Salinger (2014). Particularmente, Šojdelová destaca la fantasía de Holden por “salvar su niño interno del abismo de la madurez y los escollos de la adultez”.

Estilo de vida aislado

Dos años después de la publicación de la obra, el escritor se mudó a una propiedad de 90 acres en Cornish, New Hampshire. Su intención era llevar un estilo de vida lejos del escarnio público. Pese a esto, la vida de Salinger estuvo envuelta en polémicas debido a su temperamento y carácter controlador. Por ello, su segunda esposa, Claire Douglas, le solicitó el divorcio en 1966.

Seis años después, Salinger se involucró sentimentalmente con Joyce Maynard. Quien reflejaría despectivamente sus conflictivos 10 meses de convivencia en Cornish, en The New York Times Magazine (1998). De una manera bastante similar se expresó Margaret (su hija) en el año 2000. Posteriormente, J.D. Salinger se casó con una enferma llamada Colleen O’Neil, quien lo acompañó hasta su muerte, acaecida el 27 de enero de 2010.

Argumento y personajes principales de El guardián entre el centeno

La trama gira en torno a cuatro temas fundamentales: separación, alienación, aislamiento y reconciliación. De acuerdo con los académicos chinos Jing Jing y Jing Xia, Salinger expone una situación tan palpable como poco comentada en esa época. Se trata de la contradicción entre falta de espiritualidad de la sociedad estadounidense y la necesidad de establecer un orden moral.

Por lo tanto, el personaje principal es una imagen del propio autor y de la realidad de los adolescentes americanos durante los años 50. El idealismo del protagonista lo obliga a huir constantemente de un entorno deficiente a otro a medida que la falsedad de esos lugares aumenta. Al inicio, se separa del ambiente de Pencey Preep como consecuencia de su rechazo hacia los indeseables —bajo su perspectiva— Stradlater y Lackey.

La travesía de Holden Caulfield

Durante su escape a Nueva York, piensa en maneras de integrarse al medio adulto, pero luego se siente alienado por su propia decisión. Por consiguiente, un confundido Holden detesta la imagen construida de sí mismo, así como el entorno del cual forma parte. En medio de la soledad, Caulfield se cree incapaz de sobrevivir y decide aislarse dentro de su mundo ideal. Pues, el ambiente externo nunca igualará sus expectativas.

Entonces, Holden actúa como si la vida fuese un juego con reglas, ganadores y perdedores. Por ende, lo más importante es apreciar a la vida como una transición constante en donde todo el mundo va pasando. Solo cuando su actitud autodestructiva afecta a su querida Phoebe, él acepta su crecimiento. Al final, Holden comprende que las responsabilidades de “la gente grande” no implican comprometer la pureza ni la inocencia del niño interior.

Phoebe Caulfield

Antes de la entrada en escena de Phoebe Caulfield, el protagonista tiene las ideas claras sobre el mundo y la superficialidad de los adultos. Aparentemente la situación se sintetiza en una dicotomía entre el mundo dulce infantil (en donde Holden quiere quedarse) y la cruel hipocresía de la adultez. Pero Phoebe complica el argumento del Holden, aun cuando ella simpatiza con su idea de no querer crecer.

La hermana —seis años menor— concibe al crecimiento como parte de un proceso natural. Ella sirve de testigo confiable a los lectores porque conoce bien a su hermano. Su lado de la historia revela las debilidades del narrador. En el fondo, Holden solo es un joven profundamente triste e inseguro, muy necesitado de amor y apoyo. El pasaje en el museo al final del libro confirma una sospecha: él parece necesitarla más a ella que ella a él.

Mr. Antolini

Es el adulto con el comportamiento más cercano al idealismo de Holden debido a su personalidad poco convencional. Mr. Antolini no se dirige a Holden con la autoridad de un maestro, como sí lo hace Mr. Spencer. Al contrario, consiente sus llamadas a medianoche y no reprende al muchacho por andar borracho o fumando al percibirlo diferente de otros estudiantes. Por ello, surge cierta empatía

Mr. Antolini lleva a Holden hasta su desordenado apartamento, en donde presenta a su vieja esposa y evidencia sus problemas con la bebida. Allí —en un acto inicialmente malinterpretado como una insinuación sexual— Mr. Antolini toca la frente de Holden mientras el chico duerme. Pero, más adelante (en el capítulo 19) Holden se muestra muy incómodo rodeado de posibles homosexuales… le preocupa la idea de volverse gay.

Motivos y símbolos de El guardián entre el centeno

Los prejuicios y los constantes pensamientos sexuales

A partir de su escape de Pencey, Holden tiene pensamientos sexuales con frecuencia. En uno de los pasajes, Holden se avergüenza cuando Sunny se saca el vestido y se le sienta en las piernas. Incluso, cuando su adorada hermanita lo abraza efusivamente, él remarca que tal vez ella a veces es demasiado afectuosa. La evolución mental de Holden llega a un momento clave cuando se lamenta por haber juzgado de forma precipitada al Sr. Antolini.

Esta equivocación es muy relevante para él, por tanto, empieza a cuestionar su propia costumbre de juzgar rápidamente a los demás. Holden comprende que, aún si Mr. Antolini es gay, es muy injusto “descartarlo”, pues el profesor igualmente ha sido amable y generoso. En conclusión, Holden se va dando cuenta de la complejidad de Mr. Antolini… las demás personas también tienen sentimientos.

La canción Comin’ Thro the Rye

El título del libro deriva de la interpretación errónea de Holden sobre la canción Comin’ Thro the Rye. Él oye (mal) “si un cuerpo atrapa a un cuerpo yendo hacia el centeno”, cuando en verdad reza “si un cuerpo se consigue a un cuerpo yendo hacia el centeno”. Es decir, Holden se equivoca al percibir la lírica como una paráfrasis referente a “atrapar la infancia en el borde” del cambio.

En realidad, la canción es una reflexión sobre si es correcto o no para dos personas encontrarse románticamente en el campo, ocultas de la gente. Asimismo, la letra de Comin’ Thro the Rye no cuestiona si los amantes están comprometidos entre sí. Por consiguiente, la canción habla de encuentros sexuales casuales, no de “atrapar” la infancia antes de la adultez como cree Holden.

El sombrero rojo de Holden

Refleja la individualidad, así como el anhelo del protagonista de ser diferente a quienes lo rodean. De igual forma, el sombrero rojo simboliza el epicentro del conflicto interno de Holden: el deseo de aislarse enfrentada al impulso de necesitar compañía. Caulfield nunca menciona explícitamente el significado de su sombrero, solamente comenta sobre su apariencia inusual.

El Museo de Historia Natural y los patos de Central Park

El museo le muestra a Holden los objetos tal cual como él desea quedarse: congelado en el tiempo, sin cambiar. Por otra parte, la curiosidad del protagonista por saber a dónde van los patos durante el invierno revela su lado más infantil. No es un hecho menor, la migración de las aves demuestra a los cambios como sucesos indispensables en el transcurso de la vida.

Frase de J.D. Salinger.

Frase de J.D. Salinger.

Legado

De acuerdo con el portal Bioagraphy.com, El guardián en el centeno marcó un nuevo rumbo en la literatura estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial. The Catcher in the Rye convirtió a J.D. Salinger en uno de los escritores más influyentes del siglo XX del habla inglesa. Renombrados autores como Phillip Roth, John Updike y Harold Brodkey, entre otros, han mencionado a Salinger como uno de sus máximos referentes literarios.


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