La literatura infantil vive un momento de efervescencia en el panorama nacional. Entre los dÃas 19 y 20 de septiembre, el festival FLIC (Literatura Infantil y Juvenil) vuelve a ocupar el Espacio Abierto Quinta de los Molinos de Madrid con una propuesta que va más allá del simple acto de leer. Al mismo tiempo, la escritora Paula Pulgar Alves ha sido galardonada con el premio MarÃa Josefa Canellada en asturiano, un reconocimiento que pone de relieve la vitalidad del género en distintos puntos del paÃs. Son dos ejemplos de cómo la literatura infantil se reinventa para conectar con las nuevas generaciones.
En un contexto en el que muchas familias buscan alternativas de ocio que combinen diversión y aprendizaje, este tipo de iniciativas se convierten en un puente perfecto entre los libros y los más pequeños. Tanto FLIC como el premio Canellada comparten un objetivo común: acercar la lectura a la infancia a través de experiencias originales y participativas. Pero, ¿qué tienen preparado exactamente estos dos eventos? Vamos a verlo en detalle.
FLIC: literatura y juego en Madrid
El festival impulsado por Tantà gora lleva quince años trabajando para despertar el placer de la lectura en el público familiar y adolescente. En esta edición, la segunda que se celebra en Espacio Abierto, la premisa es clara: los libros se mezclan con el arte, el juego, la imaginación y la creación. El programa incluye talleres, instalaciones y escenografÃas de juego pensadas para que las familias exploren la literatura con otros ojos. No se trata solo de leer, sino de construir, dibujar y experimentar a partir de las historias.
Una de las zonas más llamativas es ‘Primeras literaturas’, un espacio con tipis, telas, cochecitos, corchos y peluches donde el juego simbólico se convierte en el vehÃculo para acercarse a los libros. También habrá ‘Teatros de papel’, con los tradicionales kamishibais japoneses, que darán vida a los cuentos de una manera Ãntima y divertida. Los niños de 6 a 12 años podrán además participar en ‘Bestiario’, una estación de dibujo para imaginar animales literarios inventados, o en ‘Libro combinado’, un taller colectivo que concluye con la creación de una obra propia. Para los más pequeños, de 3 a 5 años, están pensadas propuestas como ‘Tres amigos: CÃrculo, Cuadrado y Triángulo’, inspirada en la trilogÃa de Mac Barnett y Jon Klassen, o ‘Libro acordeón’, una actividad para fabricar un cuento secreto antes de dormir. Las sesiones son de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00 horas, con un coste de 6 euros por persona. Además, la sesión del sábado por la tarde contará con intérprete de lengua de signos, una apuesta por la inclusión que no pasa desapercibida.

Paula Pulgar Alves, premio Canellada
En el terreno de los reconocimientos, la consejerÃa de Cultura, PolÃtica LlingüÃstica y Deporte del Principado de Asturias ha hecho público el fallo del XIX Premio MarÃa Josefa Canellada de literatura infantil y juvenil en asturiano. La ganadora es Paula Pulgar Alves, filóloga y docente, por su obra ‘Secretos’, una historia que aborda valores como la empatÃa y el respeto a través del mundo animal. El jurado ha valorado especialmente su capacidad para integrar el léxico tradicional con el asturiano actual, asà como una temática que conecta muy bien con el público más joven. La obra está dotada con 6.000 euros, un trofeo y la publicación del libro.
Pulgar Alves, que actualmente ejerce como profesora en un instituto de Cantabria, no es una recién llegada al mundo de las letras. Ha publicado tÃtulos como ‘Primeres aventures de Pulgu y YolÃn’ (2007), ‘Cuentos de metru y de centÃmetru’ (2008) o ‘Calidoscopiu’ (2011), y este mismo año ha sido coautora de ‘Petronila Lupperkrüt y los breves’. Es, por tanto, una autora consolidada que aporta una mirada fresca y didáctica a la literatura para niños y jóvenes en asturiano. El premio no solo reconoce su trabajo, sino que también impulsa la creación de más obras en una lengua que busca abrirse camino en el ámbito infantil.

Dos apuestas por la lectura en familia
Lo cierto es que tanto FLIC como el premio Canellada representan dos maneras distintas de entender la literatura infantil, pero con un punto de encuentro: la necesidad de innovar y de llegar a un público que cada vez tiene más estÃmulos. En el caso del festival madrileño, la propuesta es sumergirse en un universo lúdico y participativo, donde el libro es el punto de partida de una experiencia compartida entre adultos y niños. En el ámbito asturiano, el galardón quiere premiar la calidad literaria y lingüÃstica, pero también la capacidad de conectar con las inquietudes de los más pequeños.
Ambos eventos llegan en un momento en el que la lectura entre los jóvenes preocupa a educadores y familias. Sin embargo, iniciativas como estas demuestran que hay un camino por recorrer. La literatura infantil ya no se limita al papel; ahora también se juega, se dibuja y se transforma en una actividad social. Y eso, a la larga, acaba dando sus frutos. Por eso conviene estar atentos a estas citas, porque la forma de consumir cultura está cambiando y la literatura se adapta sin perder su esencia.

Con todo, la oferta de literatura infantil en España sigue creciendo, tanto en los escaparates comerciales como en las bibliotecas y centros culturales. El regreso de FLIC a Madrid y el reconocimiento a Paula Pulgar Alves son solo dos muestras del dinamismo de un sector que no deja de buscar fórmulas para enganchar a los más jóvenes. Al final, lo que cuentan son historias que invitan a soñar, aprender y reflexionar, y en eso tanto el festival como el premio coinciden. La literatura sigue viva, y la infancia es su mejor aliada.