Parecía que el listón estaba por las nubes tras el éxito de ficciones como Los Bridgerton, pero Amazon Prime Video ha dado en el clavo con su nueva apuesta juvenil. La llegada a la plataforma de la serie basada en el universo literario de Elle Kennedy ha provocado un auténtico terremoto en redes sociales, devolviendo a los espectadores esas ganas de analizar cada gesto y cada diálogo de sus protagonistas. Esta ficción, que en nuestro país se conoce también bajo el título de Kiss Me, ha conseguido conectar con una audiencia joven que buscaba un romance universitario con algo más de chicha y autenticidad.
La trama nos sumerge en la vida de Hannah Wells y Garrett Graham, dos personajes que, a pesar de sus diferencias iniciales, terminan envueltos en un pacto de conveniencia que acaba saltando por los aires. Ella, una talentosa estudiante de música interpretada por Ella Bright, y él, el capitán del equipo de hockey al que da vida Belmont Cameli, han demostrado tener una química en pantalla de las que quitan el hipo, algo fundamental para que este tipo de adaptaciones no se queden en un simple producto de consumo rápido.
El éxito arrollador de los chicos de Briar
Las cifras no mienten y sitúan a esta producción como uno de los lanzamientos más potentes de la historia de la plataforma. Según los datos que maneja la compañía, la serie ha alcanzado la friolera de 36 millones de espectadores en apenas doce días, superando a otros pesos pesados del catálogo. Es evidente que la fórmula de mezclar deporte, líos amorosos y un reparto con mucho carisma ha funcionado a las mil maravillas, especialmente entre el público femenino de entre 18 y 34 años, que se ha volcado con la historia de los estudiantes de la Universidad de Briar.
Lo que hace que esta versión destaque sobre otras similares es la forma en la que trata temas bastante espinosos sin perder ese tono de entretenimiento ligero. A lo largo de los ocho episodios, vemos cómo los personajes lidian con traumas del pasado, presiones familiares y la búsqueda de su propia identidad. La serie no se corta al mostrar la vulnerabilidad de Garrett frente a los abusos que sufrió, o la fortaleza de Hannah para recuperar su voz tras una experiencia traumática en el instituto, todo ello tratado con un respeto que es de agradecer hoy en día.
Además, la dinámica del equipo de hockey aporta un ritmo muy movido a la narración. No todo es romance; también hay mucha camaradería y piques entre los compañeros de piso. Personajes como Logan, Dean y Tucker no están ahí solo para rellenar hueco, sino que van construyendo sus propios caminos, dejando claro que el universo de Off Campus es mucho más amplio que una simple historia de amor central. Vaya, que han sabido plantar las semillas de lo que está por venir con mucha mano izquierda.
Giros inesperados y nuevos fichajes para el campus
El cierre de la primera temporada ha dejado a los fans con la boca abierta, sobre todo por la aparición sorpresa de Hunter Davenport. Este personaje, que en los libros tiene un recorrido muy específico, ha entrado en la serie para ponerlo todo patas arriba, especialmente en la relación entre Allie y Dean. Según la creadora de la ficción, Louisa Levy, introducir a Hunter no estaba en los planes iniciales, pero los guionistas se dieron cuenta de que era la pieza perfecta para expandir las tramas y generar esa tensión que tanto nos gusta.
Con la segunda temporada ya confirmada oficialmente, todas las miradas están puestas en el nuevo fichaje: India Fowler. La actriz se incorporará al elenco para interpretar a Grace Ivers, un personaje fundamental para el desarrollo de la historia de John Logan. La noticia se dio a conocer de una forma muy original a través de redes sociales, confirmando que la serie seguirá explorando los diferentes libros de la saga, aunque parece que se tomarán algunas licencias creativas para mantener el interés de quienes ya se conocen las novelas de memoria.
El rodaje de estos nuevos capítulos tiene previsto empezar el próximo 1 de junio, aunque la espera se nos va a hacer un poco larga, ya que no se espera su estreno hasta el año 2027. Mientras tanto, nos queda el consuelo de que Hannah y Garrett seguirán presentes en la historia, aunque cedan el protagonismo principal a sus amigos. Es un alivio saber que no perderemos de vista a la pareja que nos ha enganchado desde el primer minuto, aunque ahora les toque estar en un segundo plano narrativo.
La expectación generada por el futuro de la serie demuestra que el fenómeno literario ha sabido traducirse perfectamente al lenguaje audiovisual sin perder su esencia. A pesar de los cambios en algunos arcos familiares y en el orden de ciertos eventos, la ficción de Prime Video ha conseguido crear una comunidad de seguidores muy fiel que ya cuenta los días para volver a pisar el hielo de la pista de Briar. Todo apunta a que tenemos drama universitario para rato, con nuevas caras y conflictos que prometen mantener la misma frescura que ha hecho triunfar a esta primera entrega.
