
Durante dos semanas, la Cineteca Nacional se convierte en el reflejo más inquietante del séptimo arte dedicando sus pantallas al cine japonés de terror. Este ciclo especial, organizado en colaboración con la Fundación Japón, invita a descubrir 12 largometrajes esenciales del J-Horror, un género conocido por fusionar folclore, tensión psicológica y atmósferas perturbadoras capaces de dejar huella. La muestra supone una de las selecciones más completas del género que se hayan proyectado recientemente en México, y apuesta decididamente por recuperar la experiencia de ver estas películas en su formato original de 35 milímetros.
Una experiencia auténtica: películas en 35 mm

El formato de proyección marca la diferencia en este ciclo. Según Nelson Carro, director de Difusión y Programación de la Cineteca Nacional, ver clásicos en 35 milímetros es esencial para captar la atmósfera original con la que los directores pensaron sus obras. Muchas de estas películas, filmadas en los años cincuenta y sesenta, adquieren así su verdadera textura visual y sonora, recuperando el ambiente que ha hecho del terror japonés una experiencia insustituible.
“El ciclo ha sido cuidadosamente curado para que el público pueda apreciar el contraste con el cine de terror occidental”, apunta Carro. Aquí, más que sustos repentinos, se exploran el miedo psicológico, el vacío, los silencios y la cercanía inquietante de lo sobrenatural. Una tradición que, además, permite entender cómo el género adapta sus miedos a las ansiedades de cada época: de la posguerra a la era tecnológica.
Las 12 joyas del terror japonés que se proyectan
La selección reúne títulos imprescindibles para los amantes del género y para quienes desean descifrar las claves del J-Horror:
- La mujer perdida (Ugetsu, Kenji Mizoguchi, 1953)
- Historias de fantasmas de Yotsuya (Tokaido Yotsuya Kaidan, Kazuo Mori, 1959)
- El fantasma de Yotsuya (Yotsuya Kaidan, Nobuo Nakagawa, 1959)
- Infierno (Jigoku, Nobuo Nakagawa, 1960)
- El más allá (Kwaidan, Masaki Kobayashi, 1964)
- Onibaba, el mito del sexo (Onibaba, Kaneto Shindō, 1964)
- La cara de otro (Tanin no Kao, Hiroshi Teshigahara, 1966)
- El clan Inugami (Inugami-ke no Ichizoku, Kon Ichikawa, 1976)
- Cure (Kyua, Kiyoshi Kurosawa, 1997)
- La casa negra (Kuroi Ie, Yoshimitsu Morita, 1999)
- Pulse (Kairo, Kiyoshi Kurosawa, 2001)
- El complejo (Kuroyuri Danchi, Hideo Nakata, 2013)
Cada filme refleja una etapa diferente en la evolución del género, desde el folclore tradicional japonés y relatos morales hasta el miedo al avance imparable de la tecnología. Además de las proyecciones, se destaca la charla especializada del 21 de julio, donde Salvador Velasco —experto en cultura y cine japonés— analizará el trasfondo cultural y la riqueza simbólica de estas obras.
El terror japonés: características y riqueza artística
Lo que distingue al terror japonés es su enfoque en lo psicológico, lo insinuante y lo simbólico. Al contrario que el horror explícito y directo habitual en Occidente, el J-Horror recurre a fantasmas clásicos, leyendas urbanas y una estética de lo inquietante más sutil. Es habitual encontrar rituales, espíritus vengativos (onryō), presencias inexplicables y un uso muy especial del silencio y de los elementos visuales como cabello largo, agua, espejos o máscaras.
Muchas de estas historias se inspiran en la literatura y el teatro tradicional japonés (kabuki, nō), lo que les otorga profundidad y una carga simbólica única. Obras como Kwaidan y Onibaba no sólo buscan asustar, sino también reflexionar sobre la guerra, la muerte, el deseo y la culpa, temas universales a los que el cine japonés aporta una mirada propia.
Detalles prácticos: fechas, entradas y horarios
El ciclo se celebra del 15 al 27 de julio en la sede principal de la Cineteca Nacional (Av. México-Coyoacán 389, Xoco, Benito Juárez, CDMX). Las funciones están distribuidas en diferentes horarios a lo largo de la semana. Las entradas pueden adquirirse tanto en taquilla como en línea en el sitio web oficial www.cinetecanacional.net.
El costo general es de 70 pesos, con una tarifa especial de 50 pesos los martes y miércoles. Las taquillas permanecen abiertas de lunes a viernes de 12:30 a 21:00 horas, y los fines de semana de 11:30 a 21:00 horas, facilitando así el acceso a todo el público.
Para quienes deseen profundizar en el tema, se ofrecerá una charla el 21 de julio a las 18:00 horas, en la que Salvador Velasco analizará las conexiones entre el cine clásico, las leyendas tradicionales y el miedo moderno.
Este ciclo brinda una oportunidad única para explorar la estética, la evolución y el trasfondo cultural del cine japonés de terror, permitiendo a los asistentes experimentar esa tensión especial que define al J-Horror y comprender cómo Japón reinventa sus miedos en cada época.