Dua Lipa inaugura la Biblioteca Manifesto: un santuario en Oporto para los libros prohibidos

  • La artista británica ha colaborado con la histórica Librería Lello para crear un espacio permanente dedicado a obras censuradas y cuestionadas.
  • La colección consta de 100 títulos esenciales y más de 5.000 ejemplares divididos en cuatro ejes temáticos: poder, control, voz y memoria.
  • El proyecto se ubica en un auditorio diseñado por el arquitecto Álvaro Siza en Oporto y refuerza la faceta de la cantante como prescriptora cultural.

Fachada de la biblioteca de libros prohibidos

Si alguien pensaba que Dua Lipa solo sabía encadenar números uno en las listas de éxitos, es que no ha estado prestando atención a su trayectoria fuera de los escenarios. La estrella británica ha demostrado ser una lectora empedernida, transformando su pasión en algo tangible que va mucho más allá de una simple recomendación en redes sociales. Tras el éxito de su plataforma Service95, la cantante ha decidido dar un paso de gigante al abrir su propia biblioteca física en la emblemática ciudad de Oporto, un lugar que ya de por sí respira literatura por los cuatro costados.

Este nuevo rincón cultural, bautizado como la Biblioteca Manifesto, no es una librería al uso ni un espacio pensado solo para hacerse fotos bonitas. Se trata de una declaración de intenciones en toda regla, una colaboración con la histórica Librería Lello que busca poner el foco sobre la censura y la libertad de expresión. En un momento donde el acceso a ciertas historias parece estar bajo la lupa en varios lugares del mundo, la artista propone un refugio para aquellos relatos que algunos sectores han intentado silenciar o esconder de las estanterías públicas.

Un espacio con historia y arquitectura de vanguardia

Interior de la Librería Lello en Oporto

La ubicación elegida no podía ser más especial, ya que la biblioteca se encuentra dentro del nuevo auditorio cultural de la Librería Lello, un edificio que es patrimonio mundial de la UNESCO y que atrae a miles de visitantes cada año por su impresionante estilo neogótico. Para darle un toque de modernidad a este entorno clásico, el diseño del espacio ha corrido a cargo de Álvaro Siza, ganador del prestigioso Premio Pritzker, quien ha logrado crear un ambiente que invita a la reflexión y al sosiego mientras se navega entre páginas que, en su día, fueron consideradas peligrosas por el poder establecido.

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No es moco de pavo que una estrella del pop se involucre a este nivel en la gestión cultural, pero Dua Lipa parece haber encontrado en Oporto el escenario ideal para materializar su visión editorial. El proyecto se inauguró oficialmente a finales de junio, coincidiendo con el festival internacional BABELL – City of Books, y ha contado incluso con la presencia de autores de renombre que han sufrido en sus carnes los efectos del veto literario. Visitarla tiene un coste aproximado de 16 euros, que es la entrada general a la librería, y permite acceder a este santuario donde el pensamiento crítico es el protagonista absoluto.

Desde que fundó su club de lectura en 2022, la cantante ha ido construyendo una comunidad de más de medio millón de seguidores que devoran sus sugerencias mensuales. Ahora, esa comunidad tiene una sede física permanente donde se pueden encontrar alrededor de 5.000 ejemplares de cien títulos que la propia artista considera fundamentales para entender los conflictos y las esperanzas del mundo actual. Es, en esencia, la evolución lógica de una plataforma que empezó como un boletín digital y que ahora cuenta con paredes y estanterías propias.

La propuesta huye de lo comercial para centrarse en lo que la organización denomina «libros que desafían las narrativas dominantes». En este sentido, la biblioteca funciona como un altavoz para voces marginadas por cuestiones de género, raza o identidad. La idea es que los lectores no solo pasen las páginas, sino que se pregunten por qué ciertos textos incomodan tanto a las estructuras de control, convirtiendo el acto de leer en algo que, según la propia Dua Lipa, puede llegar a ser verdaderamente subversivo.

Cuatro ejes para entender la resistencia literaria

Estanterías con libros censurados

La organización de la Biblioteca Manifesto no sigue el orden alfabético tradicional, sino que se articula en torno a cuatro ejes conceptuales que ayudan a clasificar el impacto de las obras: Poder, Control, Voz y Memoria. En la sección dedicada al Poder, se agrupan aquellos textos que cuestionan directamente quién manda y bajo qué autoridad se definen las normas sociales. Por otro lado, el apartado de Control explora cómo la tecnología, la vigilancia y la propaganda moldean nuestra forma de pensar sin que apenas nos demos cuenta.

La categoría de Voz es quizás la más emotiva, ya que recupera relatos de colectivos históricamente silenciados o excluidos de la conversación pública. Aquí la literatura sirve para recuperar la autoridad narrativa de quienes nunca tuvieron permiso para contar su propia historia. Por último, el eje de la Memoria se encarga de salvaguardar crónicas y testimonios que corren el riesgo de ser borrados o reescritos por regímenes autoritarios, guerras o traumas colectivos que han marcado el devenir de diferentes naciones.

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Entre los 100 títulos seleccionados aparecen nombres que a todos nos suenan, pero que a menudo olvidamos que han sido objeto de persecución. Obras maestras como ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez, que ha sufrido vetos en distritos escolares de Estados Unidos, o ‘1984’ de George Orwell, se codean con textos contemporáneos como ‘El cuento de la criada’ de Margaret Atwood. La selección deja claro que la censura no es algo del pasado, sino una realidad muy presente que afecta tanto a clásicos universales como a nuevas voces de la literatura LGBTQIA+.

Resulta llamativo ver cómo libros como ‘Fahrenheit 451’, que precisamente critica la quema de libros, han terminado siendo restringidos en bibliotecas públicas de países que se consideran democráticos. Esta ironía es la que Dua Lipa intenta combatir, ofreciendo un lugar donde estos títulos no solo están disponibles, sino que se celebran por su valentía. Al final, se trata de que cada visitante decida por sí mismo qué es lo que debe estar en una estantería y qué preguntas quiere hacerse al terminar cada capítulo.

El contexto global de un proyecto necesario

Dua Lipa en la inauguración de su biblioteca

La creación de este santuario literario no es una excentricidad de una celebridad con tiempo libre, sino una respuesta directa a datos bastante alarmantes. Solo en 2023, se registraron más de 4.000 casos de libros retirados en escuelas de Estados Unidos, una cifra que asusta y que parece ir en aumento. En otros países como Cuba, Venezuela o Líbano, la legislación sigue criminalizando materiales críticos con el gobierno, lo que demuestra que la lucha por la libertad de palabra es una batalla global que aún no se ha ganado.

Incluso autores consagrados como Salman Rushdie u Olga Tokarczuk forman parte de este catálogo de la resistencia. Para la responsable de marca de la Librería Lello, Francisca Pedro Pinto, este proyecto es vital porque lo que se está jugando no es solo el futuro de la lectura, sino la capacidad de imaginar de la sociedad. Si se limita lo que podemos leer, se limita nuestra capacidad para construir un futuro diferente, y ahí es donde la Biblioteca Manifesto quiere plantar cara de forma pacífica pero contundente.

La influencia de la cantante en este ámbito se extenderá próximamente al London Literature Festival, donde ejercerá como comisaria. Parece que Dua Lipa se ha tomado muy en serio su papel como puente entre la cultura popular y la intelectualidad, demostrando que se puede ser una diva del pop y, al mismo tiempo, una activista comprometida con la defensa de los autores que se juegan el tipo por sus palabras. En Oporto, su biblioteca ya se ha convertido en un punto de peregrinación para quienes creen que leer es, en sí mismo, un acto de libertad.

Este rincón literario ofrece una experiencia completa que mezcla el debate intelectual con momentos de relax, ya que incluso se han organizado catas de vinos portugueses para acompañar las charlas sobre los libros. No es solo ir a mirar libros prohibidos, es crear una comunidad viva que se atreva a hablar de lo que otros quieren callar. Al fin y al cabo, como bien dice la descripción del proyecto, retirar un libro de una biblioteca nunca es un acto inocente, y tenerlos todos juntos en un mismo sitio es la mejor forma de proteger nuestra memoria colectiva.

Libros seleccionados por Dua Lipa

Más que una simple colección de títulos

Detalle del auditorio de Álvaro Siza

Al adentrarse en las salas diseñadas por Siza, el visitante se encuentra con historias que abarcan desde el racismo institucional en el sur de Estados Unidos hasta las distopías tecnológicas más crudas. Lo que une a todas estas obras, según los organizadores, es su capacidad para no ser olvidadas. Cada ejemplar de los 5.000 disponibles es una pequeña victoria contra el olvido y una invitación a descubrir mundos que algunos preferirían que permanecieran invisibles para el gran público, especialmente para los más jóvenes que siguen a la artista.

Para cerrar el círculo de esta iniciativa, queda claro que la Biblioteca Manifesto es el resultado de años de trabajo de la cantante británica para consolidar su faceta más humanista. Oporto cuenta ahora con un faro de libertad intelectual que nos recuerda que las historias más potentes suelen ser aquellas que alguien intentó silenciar en algún momento de la historia. Es un espacio de encuentro donde lo más travieso y rebelde que uno puede hacer es, simplemente, elegir un libro de la estantería, sentarse a leerlo y luego compartir lo aprendido con los demás sin miedo a las represalias.

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