Los jardines de la Biblioteca León Gil volvieron a ser punto de encuentro para el público adulto en la segunda y última sesión de la quinta edición del ciclo «Cuentos Golfos». Esta propuesta, que nació en 2021 como alternativa cultural al aire libre, se ha asentado en el calendario veraniego de Cabanillas del Campo, reuniendo a numerosos asistentes dispuestos a disfrutar de historias desenfadadas y con un toque provocador, especialmente pensadas para adultos.
El evento, concebido para aquellos que buscan narración oral diferente y sin tapujos, ha visto una vez más cómo el aforo se completaba con vecinos y visitantes interesados en la tradición oral, en una velada que se aleja deliberadamente del formato infantil y familiar para ofrecer relatos con un carácter más irreverente y satírico.
Un ciclo consolidado con personalidad propia
Desde su nacimiento, «Cuentos Golfos» ha apostado por presentar relatos jocosos, pícaros y de contenido adulto, advirtiendo siempre del carácter de sus historias para que los menores no asistan. La entrada libre, hasta completar el aforo, y el ambiente participativo han hecho de esta cita un clásico del verano cultural en la Biblioteca León Gil.
En esta ocasión, el protagonista fue el narrador profesional Pep Bruno Galán, vecino de la localidad, quien ofreció una sesión denominada «Curas de cuentos». Se trató de un repertorio compuesto por una veintena de relatos, seleccionados de entre más de 50 que el propio Pep ha recopilado a lo largo de los años, todos ellos centrados en la vida de sacerdotes y personajes eclesiásticos. La mayoría de las historias provenían de la tradición oral de Castilla, La Mancha y Extremadura, y muchas de ellas recogían el espíritu picaresco propio del Siglo de Oro.
Curas, sacristanes y mucho humor en la narración
La velada comenzó con la presentación de Luis Blanco, teniente de alcalde y concejal de Cultura, quien destacó la amplia trayectoria de Pep Bruno, con más de treinta años de experiencia en narración y estudios universitarios en Filología Hispánica, Teoría de la Literatura y Trabajo Social. El público, entregado desde el inicio, reconoció el sello personal y el oficio de Pep, tanto por el contenido de los relatos como por su forma de transmitirlos.
Las historias desfilaron por temas clásicos de la literatura oral picaresca: burlas al estamento eclesiástico, enredos amorosos, engaños, chanzas y hasta episodios que rozan el humor más escatológico. Los protagonistas eran curas, sacristanes, amas, «sobrinas» y otros personajes típicos del acervo rural español, y la ambientación remitía en todo momento al entorno agrario y a la vida en los pueblos. Algunos relatos eran brevísimos y chispeantes, casi como una ráfaga de ingenio, mientras otros presentaban situaciones tan inverosímiles como la de un cura «dando a luz» a un bebé hijo de un obispo.
Un narrador versátil y referente en la tradición oral
Pep Bruno, además de narrador, es autor de libros de divulgación y álbumes infantiles, y dirige una editorial especializada en narradores orales. Su implicación en el ciclo de «Cuentos Golfos» y su capacidad para conectar con el público adulto han convertido sus sesiones en uno de los momentos más esperados del verano cultural en Cabanillas.
La noche de «Curas de cuentos» se saldó con gran aceptación por parte del público, que acudió con ganas de reírse y de dejarse llevar por relatos cargados de historia, crítica social y humor. Una cita, en definitiva, que refuerza la importancia de la palabra contada y la vigencia de la tradición oral como vehículo para el entretenimiento y la reflexión.
La programación de «Cuentos Golfos» ha demostrado año tras año que existe un interés creciente por la narración oral de calidad, especialmente aquella pensada para adultos, donde el humor, la picaresca y el atrevimiento juegan un papel fundamental. La cita de 2025 ha vuelto a demostrar que en verano, los cuentos no son solo cosa de niños.