Cómo escribir un libro

Planifica.

Planifica.

“Cómo escribir un libro” es una búsqueda que se cuenta por millones en la web. Y es que la era digital no ha podido acabar con la industria literaria, los libros no han pasado de moda. Entre las herramientas de comunicación más eficaces y completas que existen en la actualidad, la escritura sigue imponiéndose.

Ya sea que quieras plasmar la genialidad de tu imaginación, que desees transmitir algún conocimiento o que simplemente tengas algo que decirle al mundo, un libro siempre es una muy buena opción. Pero, ¿cómo escribir uno? A continuación, en esta corta, pero enriquecida y sencilla guía, te cuento cómo llevar a cabo el proceso de escritura de un libro en muy pocos pasos.

Fase 1: planificación

Incluso escribir un libro necesita de cierta planificación. Si no estás de acuerdo con esto, intenta escribir cada vez que te provoque y sobre algún tema al azar y verás cómo te llenas de pilas de manuscritos sin terminar, pero de ningúna obra respetable. Si bien existen excepciones —y planificar el proceso de creación no es algo estrictamente obligatorio—, aplicar esto, sin dudas, hará que todo sea mucho más fácil.

Concreta tu libro

Antes de iniciar, sería bueno tener al menos una idea general del libro. Es algo simple, con esto defines por completo lo que quieres lograr antes de comenzar a crearlo. Enfócate en cosas como: ¿en qué género literario estará ubicado?, ¿a qué público está dirigido?, ¿cuál será el tipo de narrador?; y lo más importante: ¿cuál es el objetivo que se pretende alcanzar con la obra?

Si tienes problemas con esto último, es recomendable que hagas una lista de cosas que quieres lograr con el libro. Es mucho mejor si se trata de metas personales para contigo mismo o con tus lectores. Generalmente, detrás de este propósito siempre se esconde un motivo o razón que se debe alimentar. Es esto lo que realmente impulsa/inspira a un autor a seguir escribiendo.

Investiga

Si ya definiste tu libro, entonces debes nutrirte del trabajo de otros autores antes de empezar a escribir. Lee el mayor número de títulos que puedas y que se encuentren dentro del género que escogiste para tu obra o que traten temas parecidos. No te preocupes en leer solo los que se consideran mejores, pues de los malos también se aprende.

Si la obra es de no ficción y plantea alguna problemática en específico, ahonda sobre el tema lo más posible, aun si ya eres un experto. Investiga a fondo y proporciona datos reales que le den validez a tu libro, como estadísticas, estudios o testimonios. Siempre habrá algo nuevo por descubrir.

Fase 2: escritura

Escribe.

Escribe.

Si cumples con la fase anterior, el proceso de escribir el libro será mucho más fácil. Sin embargo, eso no significa que no se encuentren dificultades en el camino. Escribir no siempre resulta ser la etapa más sencilla en la creación de una obra, es allí donde muchos autores se pierden. Pero, teniendo en cuenta los siguientes puntos, es probable que se pueda mantener el enfoque.

Determina el tiempo

Cuando se empieza a escribir un libro —o incluso antes de hacerlo— es necesario establecer un cronograma, una meta diaria y una posible fecha de culminación. Como escritor debes plantearte de forma realista —y, por supuesto, sin ningún tipo de presión— cuántas horas puedes dedicarle cada día a la escritura de tu libro o cuántas palabras puedes alcanzar.

Esto se hace con el fin de que no dejes inconcluso tu manuscrito. Ahora bien, el día que, por ejemplo, te sientas muy inspirado o con ganas de seguir escribiendo, no te suprimas. Hay que dejar que la escritura fluya hasta donde ella quiera. La musa, en sí, es como un ente viviente. En este punto es importante acotar que la escritura de un libro —ya sea largo o corto— requiere de disciplina y compromiso. Hay que olvidarse de las distracciones en el momento en el que toque redactar.

Un punto importante es asegurarte de dejar al menos un día de descanso, pues si te excedes, puedes bloquearte. No obstante, si dejas de escribir por mucho tiempo, puede ser que ya luego no cojas el hilo de la escritura. Sé precavido. Lo importante es conseguir un equilibrio.

Esquematiza tu libro

Realiza un esquema detallado de principio a fin de la idea original de tu libro para no olvidarla, y así guiarte a la hora de escribir. Ve pensando en un título llamativo que defina a la obra y que al mismo tiempo despierte el interés del lector.

Si el libro incluye personajes ficticios, puedes desarrollarlos por separado antes de empezar a incluirlos para que no parezcan que han salido de la nada. Tómate el tiempo para proporcionarle una personalidad única a cada uno y también para crear la imagen que visualizará el público al leer sobre ellos. Muchas veces los personajes de un libro se vuelven más significativos para los lectores que la misma trama.

Dedícate a escribir

Una vez ya tengas todo lo anterior, ocúpate de escribir; así, sin más. Escribe principalmente para ti, lo primero que te salga y lo que te haga feliz. No pienses en el lector ni te auto impongas algún tipo de presión. En ocasiones, cuando el autor sufre un estado de “página en blanco” es porque simplemente no está escribiendo nada que a él le haga sentir bien.

Tampoco pienses en el dinero, si se pretende buscar riqueza por medio de un libro, es probable que este no tenga éxito. Escribe únicamente por gusto. Olvídate de la forma de escribir de tus autores favoritos, no trates de imitarlos bajo ninguna circunstancia. Sigue tu propio estilo y deja que todo fluya. Evita usar la voz pasiva y, sobre todo, no te preocupes por los errores.

Fase 3: edición y publicación

Edita.

Edita.

Un manuscrito sin edición, no es un libro, solo es un cúmulo de palabras e ideas. Editar es probablemente la etapa más difícil y larga en el proceso de creación de una obra y también la más importante. De este paso depende que el libro cobre sentido, valor y la suficiente calidad literaria como para ser bien recibido por el público y quizá por alguna empresa editorial.

Auto edición

Luego de haber terminado tu manuscrito, olvídate de él y tómate un descanso mínimo de una semana. De esta forma podrás notar mucho mejor las partes que se deben arreglar. Pasado este tiempo, empieza el proceso de auto edición. Busca —principalmente— que el manuscrito se pueda leer sin mucho esfuerzo. Puedes conseguir alguna guía de autoedición en internet que te sirva de ayuda.

Pulir el borrador

Trata de conseguir imperfecciones o incongruencias en tu libro, como huecos en la trama o ideas sin terminar. Analiza las metáforas, arregla las palabras mal escritas, sustituye los vocablos repetidos y ajusta las oraciones y los párrafos para que no sean tan largos. Pide ayuda de lectores cercanos y sinceros, pueden ser familiares o amigos. A veces es difícil reconocer nuestros propios errores y solo nos damos cuenta de ellos cuando otros se percatan.

Edición a gran escala

Edita tu obra a un nivel superior, preferiblemente de la mano de un profesional. Puedes contratar a un editor independiente o enviar tu manuscrito a una empresa editorial. Generalmente, para que un borrador sea aceptado en una editorial, debe cumplir con ciertos parámetros. Este suele ser un proceso largo y a veces frustrante. Si no se recibe respuesta en menos de 6 meses —como máximo—, entonces debes dar por sentado que tu propuesta ha sido rechazada.

Publica

Publica.

Publica.

El proceso de creación de un libro termina al ser publicado. Hay muchas formas de lograr este paso. En la actualidad existen muchas alternativas en cuanto a la publicación de un título. Ya no es indispensable que una editorial acepte un borrador para que pueda ser llevado al mercado.

Ahora, cualquier autor puede financiar su publicación con cierta empresa o auto publicar su obra de forma independiente. Las herramientas digitales hacen que todo el proceso sea fácil y posible. Con respecto al tiempo, si se es un autor novel, es bueno ir despacio. En cambio, si ya se tiene un público lector, no hay que esperar demasiado para publicar.

Algunos consejos extras

Al planificar

  • Se debe ser realista y no exigirse tanto.
  • Elabora un plan que se ajuste a tu estilo de vida y que pueda seguir al pie de la letra para llegar a tu meta.

Al escribir

  • Si crees que no tienes las aptitudes, que careces de las herramientas, del tiempo o la concentración, siempre puedes contratar a un escritor fantasma que trabaje de forma independiente. Asegúrate de que este entienda tu visión. Además, procura que tenga toda la información necesaria para plasmar tus ideas.
  • Si tu libro es de no ficción, de viajes, gastronomía o para niños, incluye otros elementos además del texto. Puedes agregar: ilustraciones, fotos, tablas, entre otros.

Al publicar

  • Maqueta tu libro con un diseño único poniendo especial atención en la portada.
  • Publica tanto en formato digital como en físico. Si es posible, imprime según las demandas para no tener pérdidas.
  • Trata de publicar en una época del año acorde a tu libro. Por ejemplo: si el título es “Propósitos de año nuevo”, lo más razonable es que publiques en fechas navideñas.

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