La decimotercera edición del Certamen de Relatos Vigo Histórico ya ha echado a andar con una nueva convocatoria que vuelve a situar a la ciudad olívica en el centro del mapa literario. Desde este 21 de abril y hasta el 30 de junio, cualquier persona que lo desee puede enviar su relato breve, como ocurre en otros certámenes de relatos cortos, y convertir las calles, plazas y rincones de Vigo en escenario principal de sus historias.
Impulsado por la Editorial Elvira y con el apoyo de la Deputación de Pontevedra, el certamen se ha consolidado desde 2014 como una cita fija para autores noveles y voces ya rodadas, tanto de Galicia como del resto de España e incluso del extranjero. El concurso busca relatos originales, de calidad y con un fuerte vínculo con la ciudad, dejando claro que Vigo no solo se vive, también se escribe.
Una nueva edición que consolida un proyecto ya clásico en Vigo
La puesta de largo de esta XIII edición de Vigo Histórico se celebró en Vigo en un acto en el que participaron la vicepresidenta de la Deputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, el editor de Editorial Elvira, Xabier Romero, y la escritora e integrante del jurado, Clara do Roxo. La presentación sirvió para remarcar hasta qué punto el certamen forma parte ya del tejido cultural de la ciudad.
Romero definió el concurso como un proyecto irrenunciable para la editorial, porque la identifica con Vigo y con Galicia y la sitúa como un agente activo en la vida cultural local. Según subrayó, la iniciativa se ha convertido en un punto de encuentro para autores que quieren probarse en el relato breve y hacerlo, además, desde una perspectiva claramente viguesa.
Por su parte, Clara do Roxo incidió en que el jurado trata de premiar la calidad y la originalidad de las obras presentadas, más allá de modas o tendencias. Comentó que el equipo que evalúa los textos se ha consolidado con los años y que la deliberación se vive con intensidad, con debates animados y muchas horas de lectura para seleccionar los mejores relatos.
La vicepresidenta provincial, Luisa Sánchez, destacó el carácter «único, abierto, dinámico y plural» de este certamen, que combina apoyo institucional, compromiso social y apuesta literaria. Para ella, la trayectoria del concurso demuestra que hay un público lector atento y, sobre todo, «mucho talento y ganas de contar historias» en Vigo y más allá, donde los escritores gallegos también encuentran espacios.

El Vigo de las historias pequeñas: la ciudad como protagonista
Una de las señas de identidad del certamen es su condición temática principal: Vigo debe ser la protagonista de los relatos. No se trata solo de que aparezcan calles reconocibles o lugares emblemáticos, sino de que la ciudad funcione como eje de la narración, ya sea desde la memoria, la ficción o la mezcla de ambas.
En este sentido, Luisa Sánchez defendió la capacidad de la literatura para transformar la mirada sobre la ciudad y convertir las historias cotidianas en algo extraordinario. Reivindicó «el Vigo de las historias pequeñas», ese que se construye en los trayectos diarios, en los barrios de siempre y en las escenas mínimas que, pasadas al papel, adquieren nuevos significados.
El concurso admite relatos de cualquier género: amor, terror, misterio, humor o ciencia ficción, entre otros, siempre que la ciudad olívica esté en el centro del relato. De este modo, cada texto aporta una versión distinta del mismo escenario urbano, creando un mosaico de voces que amplía la mitología propia de Vigo.
Según expresaron los organizadores, la intención es animar a los escritores a «escribir la ciudad que soñamos», a imaginar futuros posibles, reinterpretar el pasado o capturar el presente desde nuevas perspectivas. Cada relato se concibe así como un ladrillo más en la construcción simbólica del Vigo que queremos.
Requisitos para participar: idiomas, formato y envío de los relatos
Las bases del certamen se han perfilado con un objetivo claro: facilitar la participación sin complicaciones técnicas. El concurso está abierto a personas de Vigo, de cualquier punto de Galicia, del resto de España y del extranjero, siempre que se respeten las condiciones establecidas.
Los relatos deben estar escritos en gallego o castellano, y han de presentar una extensión máxima de cuatro páginas por una cara, lo que equivale aproximadamente a 8.000 caracteres con espacios. Se trata de un formato breve que obliga a condensar la historia, pero que al mismo tiempo permite desarrollar personajes, atmósferas y tramas con cierta profundidad.
El plazo de recepción de originales se abre el 21 de abril y permanecerá operativo hasta el 30 de junio. Dentro de ese margen, cada autor podrá presentar un único relato, por lo que conviene pulir bien el texto antes de enviarlo.
La entrega de los trabajos se realiza por correo electrónico, remitiendo el original a la dirección oficial del certamen: certamenvigohistorico@gmail.com. En las bases disponibles en la web de la editorial se detallan las pautas formales (formato de archivo, datos que deben incluirse y sistema de seudónimo) para garantizar un proceso de lectura lo más objetivo posible.
Premios, publicación y calendario de fallo del jurado
Más allá de la experiencia creativa, el concurso ofrece premios económicos y visibilidad editorial para los relatos seleccionados. La dotación se mantiene en las cantidades ya habituales en ediciones recientes.
El primer premio está dotado con 1.000 euros, el segundo con 500 euros y se contemplan hasta cuatro accésits de 200 euros cada uno; cuantías que evocan otros galardones de relato, como el premio de cuentos Gabriel Miró.
Además de la recompensa en metálico, los textos ganadores y una selección de relatos finalistas se integrarán en el volumen colectivo «Relatos na Rúa XIII», editado por la Editorial Elvira. Para muchos participantes, formar parte de este libro supone el primer paso firme en su trayectoria como escritores, al ver su obra publicada en una edición cuidada.
El fallo del jurado y la lista de relatos que finalmente compondrán el libro se darán a conocer en un intervalo que va del 25 de septiembre al 6 de octubre de 2026. Posteriormente, antes de final de año, tendrá lugar la gala de entrega de premios, un acto que aprovecha para presentar también el nuevo volumen de la colección.
Arte, compromiso social y veto al uso de inteligencia artificial
Otro de los rasgos distintivos del Certamen de Relatos Vigo Histórico es su dimensión artística y social, que trasciende la mera competición literaria. El cartel de esta edición está firmado por el artista gallego Óscar Raña, cuya obra se mueve entre el arte contemporáneo, el cómic experimental y la ilustración.
Raña trabaja desde un enfoque transdisciplinar, combinando diferentes lenguajes visuales, algo que encaja bien con la filosofía del certamen: buscar propuestas frescas, que arriesguen y que aporten nuevas maneras de mirar la ciudad. La imagen gráfica se convierte así en una carta de presentación que acompaña a la convocatoria durante todo el proceso.
En el plano social, el concurso mantiene su colaboración con la Fundación Igual Arte. El grupo Diseñatas será el encargado de ilustrar el libro «Relatos na Rúa XIII», aportando una capa estética propia a cada texto seleccionado y reforzando la idea de que la literatura puede dialogar con otras disciplinas artísticas.
Además, la Editorial Elvira donará un euro por cada ejemplar vendido de este volumen a la fundación, contribuyendo así a proyectos que apoyan a personas con discapacidad y promueven su integración a través de la creación artística. De esta manera, cada libro se convierte en una pieza literaria y, a la vez, en un pequeño gesto de compromiso social.
Las bases incorporan también una cláusula muy clara respecto a las nuevas tecnologías y el uso de inteligencia artificial. La organización advierte de que «quedarán automáticamente eliminados aquellos textos en los que se utilice la inteligencia artificial», dejando patente su apuesta por la autenticidad y el trabajo humano en el proceso creativo.
Un altavoz para nuevas voces literarias en Vigo y más allá
Con más de una década de recorrido, el Certamen de Relatos Vigo Histórico se ha convertido en un altavoz para nuevas voces literarias que encuentran aquí su primer espacio de reconocimiento. Desde su nacimiento en 2014, ha ido creciendo en participación y alcance geográfico, atrayendo textos de diferentes puntos de Galicia, del resto del Estado y de otros países.
La organización insiste en que no hace falta ser un autor consagrado para presentarse. Lo esencial es tener una buena historia que transcurra en Vigo y la voluntad de trabajar el texto con cuidado. El formato breve permite que personas con poco tiempo, pero muchas ideas, puedan darle forma a un relato y enviarlo dentro del plazo establecido.
Para muchos participantes, el concurso supone una especie de laboratorio literario, un lugar donde probar tonos, géneros y enfoques distintos a partir de un mismo marco espacial: la ciudad. Cada edición suma nuevas miradas sobre Vigo, que se va recreando en los textos como un escenario cambiante, lleno de capas y matices.
En un momento en el que la atención lectora parece dispersarse entre pantallas y formatos, iniciativas como esta apuntalan la idea de que la narración breve sigue teniendo un fuerte tirón, especialmente cuando se vincula a un territorio concreto y a una comunidad lectora que reconoce los espacios que aparecen en las páginas.
Con la convocatoria ya abierta, el certamen invita tanto a quienes pasean a diario por las calles de Vigo como a quienes la miran desde la distancia a transformar recuerdos, anécdotas, ficciones y fantasías en relatos. Al fin y al cabo, cada edición suma nuevas historias al imaginario colectivo de la ciudad y refuerza la sensación de que su patrimonio no solo está en los edificios o en la ría, sino también en las páginas que sus autores siguen escribiendo año tras año.