Los certámenes de microrrelatos se han convertido en una de las fórmulas más activas para acercar la escritura creativa al público en España, desde estudiantes de instituto hasta aficionados de cualquier edad. Universidades, asociaciones culturales y ayuntamientos están aprovechando este formato breve para dinamizar su vida cultural y vincular la literatura con fechas señaladas como el Día del Libro.
En los últimos meses se han puesto en marcha, o han celebrado su fallo, concursos de microrrelatos con enfoques muy diversos: desde propuestas centradas en la sensibilización ambiental hasta iniciativas vecinales, pasando por veteranos certámenes municipales que ya suman más de veinte ediciones. Todos comparten un mismo objetivo: estimular la creación literaria y ofrecer un espacio donde las historias breves encuentren nuevos lectores.
Concurso de Microrrelatos Ambientales de la Universidad de Málaga
Dentro del ámbito universitario, uno de los protagonistas es el VIII Concurso de Microrrelatos de temática ambiental convocado por la Universidad de Málaga (UMA). La iniciativa parte del Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad, que utiliza este formato literario como herramienta para reforzar la conciencia medioambiental de la comunidad universitaria y dar visibilidad a las actividades que se desarrollan durante el curso académico 2025-2026.
El certamen está dirigido a los miembros de la comunidad de la UMA, que pueden presentar microrrelatos en castellano centrados en cuestiones ambientales. La organización subraya el carácter creativo de la propuesta, invitando a quienes participen a vincular sostenibilidad, patrimonio natural y vida cotidiana universitaria sin perder de vista el componente literario.
En cuanto a las fechas, el concurso abrió inicialmente el plazo de admisión el 17 de febrero, con cierre el 10 de abril de 2026 a las 14:00 horas. Posteriormente, se decidió reabrir el periodo de inscripciones, ampliándolo hasta el 15 de mayo, también a las 14:00 horas, con el fin de facilitar que más estudiantes, personal docente e investigador y personal de administración pudieran sumarse.
Los textos deben ajustarse a unas condiciones formales muy concretas: cada microrrelato debe ir encabezado por un título y firmado exclusivamente con un pseudónimo, sin ningún dato identificativo adicional. La extensión permitida oscila entre un mínimo de 100 palabras y un máximo de 200, excluyendo el título y el pseudónimo, y deben estar mecanografiados en letra Arial de 12 puntos, con interlineado de 1,5.
La participación se articula a través del gestor de peticiones de la Universidad de Málaga. Quien envíe su obra debe identificarse con su usuario de la UMA, seleccionar el tipo «Programa de Actividades Ambientales» e indicar como subtipo «VIII Concurso de Microrrelatos». El texto se adjunta en formato Word o PDF, cuidando que en el archivo solo figuren el título y el pseudónimo del autor o autora, respetando así el anonimato ante el jurado.
Para incentivar la implicación del alumnado y del resto de la comunidad, el concurso establece tres premios en forma de dispositivos tecnológicos. El primer premio consiste en una tableta, el segundo en unos auriculares deportivos y el tercero en una tableta gráfica, configurando un conjunto de recompensas atractivas para un público habituado al uso de herramientas digitales tanto en su vida académica como personal.
La organización insiste en que, antes de formalizar su inscripción, las personas interesadas deben leer con detenimiento las bases completas del certamen, donde se recogen todos los detalles relativos a la participación, criterios de valoración y procedimientos administrativos. El acceso a estas bases se realiza mediante el enlace habilitado por la propia UMA en sus canales oficiales.
Talleres y concursos municipales: el impulso de las bibliotecas
Mientras las universidades diseñan certámenes especializados, distintos municipios están apostando por el microrrelato como fórmula de animación lectora. Es el caso de iniciativas vinculadas a bibliotecas públicas y áreas de Cultura que combinan concursos literarios con actividades formativas y encuentros con escritores.
En Los Realejos, la Concejalía de Cultura organizó un taller de creación de microrrelatos impartido por la escritora y periodista realejera Elena Hernández Yanes, en el marco de las actividades del Día del Libro. Esta propuesta se integra en una dinámica de dinamización bibliotecaria que busca ofrecer herramientas a quienes quieren iniciarse en la escritura breve, de manera que dispongan de recursos a la hora de presentarse a certámenes locales.
El concurso de microrrelatos ligado a esta actividad se abre a todas las personas interesadas, sin restricciones de residencia, y establece dos grandes categorías: una dirigida a público infantil y otra a participantes adultos. La idea es diferenciar contenidos y niveles de madurez lectora, manteniendo un espacio específico para la participación de niños y niñas.
Las obras deben ser originales e inéditas, no haber sido premiadas en otros concursos y redactarse en castellano. El tema es libre, lo que permite que cada autor aborde cuestiones personales, sociales o de pura ficción. La extensión requerida se sitúa entre un mínimo de cinco líneas y un máximo de diez, sin incluir el título, y los textos se presentan en formato Word, con letra Arial tamaño 12.
Para preservar el anonimato, en los originales únicamente debe aparecer el título del microrrelato, sin firma. Los datos personales del autor o autora (nombre y apellidos, fotocopia del DNI, dirección, teléfono de contacto y, si existe, una breve nota bibliográfica) se incluyen en un sobre aparte, cerrado, en cuyo exterior se anota el título y la categoría en la que se participa.
El plazo de admisión de originales se mantiene abierto desde la publicación de las bases hasta el 12 de mayo de 2026 a las 14:00 horas. Los trabajos pueden entregarse físicamente en la Biblioteca Viera y Clavijo o en las oficinas del Punto de Información al Ciudadano (PIAC) del Ayuntamiento de Los Realejos, de lunes a viernes de 9:00 a 13:00 horas y martes y jueves de 14:30 a 18:00 horas. También se contempla el envío por correo postal, siempre que el matasellos no tenga una fecha posterior al cierre del plazo.
El Ayuntamiento establece un único premio por categoría, dotado con 150 euros y diploma acreditativo. El jurado, designado por la concejala de Acción Cultural y formado por personas de reconocido prestigio en el ámbito literario, puede declarar desierto cualquiera de los premios si considera que no se ha alcanzado el nivel de calidad adecuado. El fallo y la entrega de galardones están fijados para el 27 de mayo de 2026 a las 18:30 horas, en un acto público en la Biblioteca Viera y Clavijo.
En lo relativo a los derechos de autor, las obras premiadas pasan a ser propiedad del Área de Cultura, que podrá utilizarlas y difundirlas según estime oportuno. Los autores conservan la posibilidad de publicar posteriormente sus textos, siempre que indiquen de forma expresa el premio obtenido. Las obras no premiadas que no sean retiradas por sus creadores serán destruidas transcurridos 30 días desde la publicación del fallo.
La participación implica la aceptación plena de las bases del certamen y la asunción, por parte de los autores, de las responsabilidades derivadas del respeto a la legislación sobre propiedad intelectual y derecho a la propia imagen. Además, se especifica que no se mantendrá comunicación con los participantes que no resulten galardonados, de modo que la resolución del jurado tendrá carácter definitivo.
Certamen de microrrelatos en Soria: jóvenes autores y patrimonio
En el ámbito de la juventud, la provincia de Soria ha vuelto a situarse en el mapa literario gracias a su VI Certamen Literario de Microrrelatos, organizado por la Asociación Culturalia Soria. Se trata de una iniciativa que se dirige principalmente a estudiantes, con el objetivo de fomentar la expresión escrita y el vínculo con el entorno histórico y cultural de la región.
En la última edición, el jurado otorgó el máximo reconocimiento en la categoría juvenil al bilbilitano José Manuel Molina Rodríguez, estudiante de 1.º de Bachillerato en el IES Leonardo de Chabacier. Su microrrelato, titulado «Oteando el horizonte», logró destacarse entre las propuestas presentadas por su capacidad para conjugar paisaje, memoria y mirada contemporánea.
La pieza ganadora toma como eje narrativo la Fortaleza Califal de Gormaz, un enclave histórico de gran relevancia en la provincia de Soria. A través de un texto muy breve, el autor logra trasladar al lector a la monumentalidad de este espacio, utilizando la concisión del microrrelato para sugerir historias ligadas al patrimonio y a la experiencia de quien lo observa.
El fallo del jurado se hizo público el 23 de abril, fecha coincidente con la festividad de Castilla y León y el Día Mundial del Libro, lo que subraya la voluntad de vincular el certamen con el calendario cultural más amplio. Tras conocerse el resultado, el joven autor quiso agradecer el trabajo de la organización y reivindicó el papel de Culturalia Soria en la promoción de la cultura y la tradición locales.
Más allá del premio concreto, la organización insiste en que este tipo de certámenes de microrrelatos contribuyen a consolidar un tejido cultural juvenil en el territorio. La brevedad del género funciona como puerta de entrada a la escritura para estudiantes que quizá no se animarían con formatos más extensos, y al mismo tiempo permite trabajar contenidos ligados al patrimonio soriano y a la memoria colectiva.
Peñaflor y Tudela: participación popular y vocación de continuidad
Junto a estas iniciativas, otros municipios apuestan por el microrrelato como herramienta de cohesión social. En Tudela, por ejemplo, el Concurso de Microrrelatos ha alcanzado ya su vigesimocuarta edición, lo que da idea de su arraigo en la vida cultural local. La entrega de premios tiene lugar en la Casa del Almirante, en un acto presidido por la concejala de Cultura y acompañado por representantes del Grupo Literario Traslapuente.
En la última convocatoria, los textos premiados han sido “Nunca pierdas la sonrisa”, de Domingo Alberto Martínez Martín; “Cifras”, de Elena García Barca; y “La fecha”, de Patricia Fernández Sierra, cada uno de ellos dotado con 200 euros. El jurado seleccionó diez relatos finalistas entre los 28 trabajos presentados, reflejando una participación consolidada y una notable diversidad de propuestas.
Uno de los rasgos distintivos de este certamen tudelano es que combina la valoración de un jurado con la votación popular. Los microrrelatos finalistas se publican en el perfil de Facebook de Tudela-Cultura y se someten al voto de la ciudadanía hasta el mismo día de la entrega de premios. De hecho, el relato “Nunca pierdas la sonrisa” fue tanto el favorito del jurado como el más apoyado por el público.
El jurado está formado por seis integrantes del Grupo Literario Traslapuente, colectivo que colabora activamente en la organización del concurso. Este formato mixto, que combina criterios literarios y participación ciudadana, refuerza el carácter abierto del certamen y lo conecta con nuevas formas de interacción cultural a través de redes sociales.
La entrega de premios se celebra en el contexto de las actividades del Día del Libro en Tudela. A lo largo de la jornada, diversas librerías de la ciudad instalan puestos en la Plaza de los Fueros y se desarrollan propuestas como el “Sendero de palabras”, con frases célebres de la literatura en las calles, la “Fiesta de la lectura” en el Museo Muñoz Sola y espacios de intercambio de libros. De este modo, el concurso de microrrelatos se integra en un programa más amplio que busca promover la lectura y el contacto directo con los libros.
En el caso de Peñaflor (concejo de Grado, Asturias), la Asociación Vecinal y Cultural ha puesto en marcha el V Concurso de microrrelatos, una convocatoria abierta a cualquier persona interesada, sin límite de obras por participante. El certamen articula tres categorías: infantil (hasta 12 años), juvenil (de 13 a 18 años) y adulto (mayores de 18 años), con el fin de abarcar todo el espectro de edades del entorno.
Los textos, que pueden presentarse en castellano o asturiano, deben ser originales, inéditos y con tema libre. La extensión máxima es de 300 palabras y los microrrelatos han de estar mecanografiados, salvo en la categoría infantil, donde también se aceptan originales manuscritos siempre que estén escritos con bolígrafo y resulten legibles.
Cada obra debe incluir título, pseudónimo y referencia a la categoría en la que compite. Además, junto al relato se presenta un sobre cerrado con los datos personales del autor o autora (nombre, dirección, teléfono, DNI, correo electrónico, edad cuando proceda, título y pseudónimo). Esta fórmula garantiza el anonimato durante la deliberación del jurado y facilita posteriormente la comunicación con las personas premiadas.
Las obras pueden entregarse en papel en las sedes de la Asociación Vecinal y Cultural de Peñaflor (Peñaflor s/n, 33820 Grado) y en la Biblioteca Municipal Valentín Andrés (calle Cerro de la Muralla, 5, Grado), o bien enviarse en formato electrónico, preferiblemente en PDF, al correo de la asociación. En el caso del envío digital, se pide indicar en el asunto «Concurso de relatos Peñaflor» (o la denominación que utiliza la organización) y adjuntar dos archivos: uno con el microrrelato firmado con pseudónimo y categoría, y otro con los datos personales y el mismo título de la obra.
El plazo de presentación de trabajos va del 1 de mayo al 10 de junio, ambos inclusive. Todo relato recibido fuera de estas fechas queda excluido de la competición. El jurado lo integran personas vinculadas al mundo de la cultura elegidas por la organización, y su decisión es inapelable, con la posibilidad de declarar desierto alguno de los premios si lo considera oportuno.
En cuanto a los incentivos, se establece un lote de libros y diploma para la categoría infantil, 100 euros y diploma para la categoría juvenil y 250 euros y diploma en la categoría de adultos. Además, los microrrelatos ganadores se publicarán en la revista cultural «Las Hojas del Foro de Creación y Lectura» de la Biblioteca de Grado/Grau, lo que añade un componente de difusión que muchos autores valoran especialmente.
Estas distintas convocatorias, repartidas por buena parte del territorio español, dejan claro que el certamen de microrrelatos se ha consolidado como un formato accesible y versátil para promover la escritura creativa, la lectura y la participación ciudadana. Tanto si se aborda desde una perspectiva ambiental, como en el caso de la Universidad de Málaga, como si se inscribe en la vida cultural de municipios y asociaciones, el microrrelato se revela como un género capaz de atraer voces nuevas, poner en valor el patrimonio y generar comunidad alrededor de la palabra escrita.