
La última edición de los Premios Max de las Artes Escénicas ha reafirmado el excelente momento del teatro nacional, situando a ‘Casting Lear’ como gran protagonista de la temporada. La obra, dirigida y adaptada por Andrea Jiménez junto a Juan Mayorga, ha recibido dos de los galardones más codiciados: Mejor Espectáculo de Teatro y Mejor Adaptación o Versión de Obra Teatral. Este doble reconocimiento confirma el impacto y la originalidad de una propuesta que no ha dejado indiferente ni a crítica ni a público.
La gala, celebrada en el Teatro Gayarre de Pamplona, reunió a figuras clave de la escena nacional para una noche cargada de emociones y mensajes reivindicativos. Con el concepto del tiempo como eje conductor y la consigna «Tiempos vivos», la velada no solo premió el talento, sino que también fue altavoz para asuntos sociales y culturales de actualidad, desde la necesidad de regular la inteligencia artificial hasta la defensa de la diversidad y la cultura como motor de libertad.
El fenómeno de ‘Casting Lear’ y su homenaje al teatro

Con una propuesta arriesgada y personal, Andrea Jiménez sube a escena cada noche junto a un actor o actriz diferente, sin ensayos previos, para reinterpretar la tragedia de Shakespeare a partir de sus propias vivencias personales y artísticas. La obra, que ha recorrido escenarios agotando entradas y que seguirá en cartel para la próxima temporada, explora temas universales como la paternidad, el amor y el perdón, y se ha convertido en un auténtico fenómeno intergeneracional. El elenco, compuesto por más de 85 intérpretes a lo largo de las funciones, ha reforzado ese carácter de encuentro único en cada representación.
La directora dedicó emocionada los premios al equipo y al jurado, subrayando que ‘Casting Lear’ es un tributo al teatro y a la valentía que exige lanzarse a lo desconocido. En su intervención agradeció a Mayorga la generosidad de sus textos, calificando la adaptación como «la mejor versión que he leído en castellano», y no dejó pasar la oportunidad de citar a sus referentes y reconocer el papel inspirador de William Shakespeare.
La importancia social y el contexto de la gala

La XXVIII edición de los Premios Max fue mucho más que un reconocimiento al talento, ya que estuvo marcada por reivindicaciones claras sobre el papel de la cultura y la urgencia de proteger los derechos de los creadores frente a los nuevos desafíos tecnológicos, en especial la inteligencia artificial. Voces destacadas como la del presidente de la SGAE insistieron en la necesidad de una regulación ética y responsable, advirtiendo sobre el «robo del siglo» si no se compensa a los autores por el uso de sus obras.
La gala también fue escenario de emotivos homenajes y mensajes solidarios. El recuerdo a Palestina y la figura del fallecido Juan Margallo fueron protagonistas de momentos especialmente sentidos. La presencia de representantes institucionales y culturales reafirmó la importancia de la cita, que en esta ocasión puso en valor la diversidad lingüística y la riqueza folclórica, alternando presentaciones en castellano y euskera y dando protagonismo a la música y la danza local.
‘Casting Lear’ y los otros premiados de la edición

Junto a ‘Casting Lear’ y su doble reconocimiento, los Premios Max 2025 también ensalzaron el trabajo de otras producciones como ‘Afanador’, con cinco galardones, la coreografía ‘Natural order of things’, y el musical ‘Farra’. Sin embargo, la audaz propuesta de Jiménez y Mayorga fue la más destacada en el apartado teatral, consolidando un modelo de creación donde la experimentación, la emoción y el riesgo convivieron a partes iguales.
El listado de premios incluyó también distinciones a Ágata Roca como mejor actriz por ‘L’imperatiu categòric’, Enric Auquer como mejor actor por ‘El día del Watusi’, y reconocimientos a la producción, coreografía, vestuario e iluminación, además de tradicionales homenajes como el Max de Honor a Petra Martínez y Juan Margallo, y el Aplauso del Público para Dagoll Dagom.
Un impulso para el teatro y la creación contemporánea

El éxito de ‘Casting Lear’ representa un espaldarazo para las propuestas innovadoras y demuestra que el teatro es un espacio vivo, capaz de adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Se prevé que la obra continúe en cartel con nuevas funciones en teatros de referencia y siga sirviendo de inspiración para creadores y espectadores. La edición de los Premios Max deja en evidencia que, más allá de los reconocimientos, el verdadero valor radica en el espíritu colectivo y transformador del arte escénico.