Carmen Mola vuelve a las librerías con ‘Los Huérfanos’, la octava novela de la firma que escondía a tres autores: Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero. La obra, publicada por Planeta, llegará a las tiendas el próximo 9 de septiembre y promete cambiar las reglas del juego con un plantel de personajes que, según sus propios creadores, son «una colección de villanos». Nada que ver con la inspectora Elena Blanco, la heroína que les dio fama.
El trío de guionistas se ha cansado de los protagonistas buenos y bondadosos. En esta ocasión, el foco se desplaza hacia los delincuentes, los que de verdad «gustan a la gente». La historia arranca en un orfanato de Belfast y desemboca en Marbella, un escenario que los autores consideran ‘el coworking de la mafia’, donde se dan cita clanes irlandeses, chinos y un sinfín de organizaciones internacionales. Pero no esperen una novela policíaca al uso: aquí no hay un detective que resuelva el caso, sino una fiscal, Laura Pastor, que se verá atrapada en una red de secretos familiares.
Un cambio de enfoque: los malos se convierten en protagonistas

Los autores han repetido hasta la saciedad que ‘nos hemos cansado de los personajes bondadosos’. Por eso, en esta nueva entrega han decidido dar voz a quienes normalmente están al otro lado de la ley. «Los malos son los que de verdad gustan a la gente», aseguran. Y no tienen miedo de explorar la violencia, aunque insisten en que no buscan el morbo, sino mostrar cómo las circunstancias pueden convertir a cualquiera en un monstruo. En esta novela no hay héroes reconocibles, solo una galería de tipos más o menos turbios que van desde el narcoabogado sin escrúpulos hasta la líder de una tríada china.
El cambio de registro es evidente si se compara con la trilogía de Carmen Mola centrada en la saga de Elena Blanco. Aquella inspectora perseguía criminales; ahora la historia se cuenta desde la perspectiva de los propios delincuentes. Eso obliga al lector a replantearse sus simpatías y a adentrarse en un territorio moralmente ambiguo, donde la línea entre víctima y verdugo se difumina. Los tres autores reconocen que este giro les ha permitido «divertirse más» y experimentar con estructuras narrativas distintas.
Marbella, el epicentro del crimen organizado

Ningún otro lugar podía albergar una historia así. Marbella se ha convertido en los últimos años en ‘el centro de operaciones de la droga de todo el mundo’, como apunta Antonio Mercero. Allí conviven el lujo más ostentoso con las tramas más sórdidas. Los autores se empaparon de la realidad de la Costa del Sol gracias a la Guardia Civil, que les mostró los rincones donde se mueven las organizaciones. «No solo están la policía española, sino también la Interpol, el FBI o agentes británicos», subrayan.
La documentación les sirvió para descubrir un mundo que no suele salir en las revistas del corazón. Mientras los turistas disfrutan de las playas y los restaurantes de moda, en las trastiendas se cuecen asesinatos, extorsiones y blanqueo de capitales. Incluso durante la presentación de la novela, un tiroteo real tuvo lugar en el centro de Marbella, algo que los autores tomaron con humor: «Es el escenario perfecto», bromeó Mercero.
Una trama coral: mafias y dramas familiares

La historia gira en torno a tres huérfanos irlandeses que, tras sufrir una infancia atroz en Belfast, deciden hacerse con el control del bajo mundo en Marbella. Se enfrentan a la familia Pastor, un clan español con un patriarca abogado sin escrúpulos y una hija, Laura, que ha querido alejarse de ese entorno. Por encima de todos planea la figura de la Hermana Mei, una mujer vinculada a las mafias chinas que actúa como ‘banquera en la sombra’.
Pero no es solo una historia de crímenes. Los autores insisten en que el motor de la novela son las relaciones familiares. «El centro de la novela son familias, son dramas familiares», explica Agustín Martínez. Las heridas del pasado, los secretos y las lealtades enfrentadas conducen a los personajes hacia un destino trágico. La novela explora cómo la protección de los seres queridos puede justificar los actos más terribles.
Laura Pastor, la fiscal atrapada entre dos mundos

La fiscal Laura Pastor es la protagonista indiscutible. Una mujer honesta y competente, pero marcada por un pasado que no logra dejar atrás. Su regreso a Marbella, donde nació, la obliga a enfrentarse a los fantasmas de su familia: un padre corrupto, una madre acusada de homicidio y tres hermanos con vidas muy distintas. Laura deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para proteger a los suyos, mientras intenta resolver un caso que la involucra directamente.
Los autores confiesan que Laura es el personaje con el que más se han esmerado, sobre todo en las escenas emocionales con su padre. «Quizá son las más importantes de la novela», admiten. No es una heroína perfecta; tiene debilidades y contradicciones, pero precisamente esa humanidad la hace creíble y cercana. Muchos lectores verán en ella un espejo de sus propios conflictos familiares.
El método de trabajo a seis manos
Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero llevan años escribiendo juntos bajo el seudónimo de Carmen Mola. Su método, que aprendieron en la televisión, consiste en reunirse para planificar cada detalle de la trama. «Hacemos escaletas de hasta cien páginas», revelan. Después, se reparten los capítulos y finalmente revisan el conjunto para unificar el estilo. De este modo, logran que la voz narrativa sea única y perfectamente reconocible.
En esta ocasión, el proceso ha sido especialmente divertido porque el tema les apasiona. «Es el mejor territorio para contar una historia de narcotráfico», dice Mercero. Y aunque ya han cerrado la serie de Elena Blanco, no descartan continuar con Laura Pastor si el público responde. «Todo depende de que la gente se enamore de ella como lo hizo con Elena», bromean.

Con más de cuatro millones de lectores en todo el mundo, Carmen Mola se ha consolidado como un fenómeno editorial. ‘Los Huérfanos’ promete mantener ese tirón gracias a una trama ágil, llena de giros y con un trasfondo social que invita a la reflexión. La novela, que se publica simultáneamente en España, Estados Unidos y 18 países de América Latina, llega dispuesta a quedarse en el podio de los bestsellers del año. No hay duda de que la apuesta por los villanos ha sido todo un acierto.
