Biografía de José Fernández López: el empresario gallego que no le tuvo miedo al riesgo

  • La biografía escrita por Marisa Gallero repasa la vida de José Fernández López, uno de los grandes empresarios gallegos del siglo XX.
  • Fundó o impulsó compañías clave como Zeltia, Transfesa, Pescanova e Industrias Pecuarias Gallegas, con fuerte arraigo en O Porriño y Pontevedra.
  • Su labor como mecenas científico y cultural fue decisiva para la Misión Biológica de Galicia y el Museo de Pontevedra.
  • Su visión innovadora y su capacidad para asumir riesgos marcaron el desarrollo industrial de Galicia y contribuyeron a transformar la economía española.

Biografía de José Fernández López

La figura de José Fernández López se ha consolidado como una de las más singulares y determinantes del tejido empresarial gallego del siglo XX. La reciente publicación de su biografía, titulada “José Fernández López. Un empresario sin miedo al riesgo”, firmada por la periodista Marisa Gallero, ha servido para sacar del relativo anonimato a un hombre que prefirió mantenerse en segundo plano mientras ponía en marcha proyectos industriales que cambiaron la economía de Galicia y de España.

Lejos de ser un relato puramente hagiográfico, el libro se sumerge en la trayectoria de un emprendedor que combinó visión de futuro, gusto por la innovación y una notable tolerancia al riesgo. Desde la ganadería y la industria química hasta el transporte ferroviario y la pesca congelada de altura, su huella aparece en algunas de las empresas más emblemáticas del país, siempre con una conexión muy estrecha con O Porriño, Pontevedra y la historia económica gallega.

Una biografía para rescatar a un protagonista discreto

La obra de Marisa Gallero se presenta como una biografía empresarial galardonada con el XXI Premio LID de Biografía Empresarial, un reconocimiento que subraya la relevancia histórica del personaje y el rigor del trabajo de investigación. El libro, publicado por LID Editorial, reconstruye la vida de un empresario que rehuyó el foco mediático pese a estar detrás de proyectos que marcaron época.

En distintos actos celebrados en O Porriño y Pontevedra, la autora ha explicado que el reto principal fue recomponer las múltiples facetas de un hombre «inabarcable», cuya actividad abarcó la ganadería intensiva, la industria química, la logística ferroviaria y la pesca congeladora. Para ello, Gallero recurrió a archivos históricos, correspondencia, documentación empresarial y testimonios familiares, entre ellos los de su hijo mayor, José María Fernández Sousa-Faro.

En las presentaciones públicas, la periodista ha conversado sobre el proceso de escritura con Bieito Rubido, director de El Debate, que impulsó el encargo de la biografía cuando ambos coincidían en el diario ABC. El propio Rubido ha ido guiando al público a través de los episodios más significativos de la vida del empresario, encajándolos en el contexto político, económico y social del siglo XX español.

Uno de los elementos más subrayados por la autora es el carácter discreto pero decisivo de Fernández López. A pesar de haber sido clave para entender el desarrollo económico del noroeste peninsular, su nombre no suele figurar entre los grandes referentes empresariales del siglo pasado, algo que esta biografía pretende corregir aportando un relato sólido y bien documentado.

Libro sobre José Fernández López

Presentaciones en O Porriño y Pontevedra: un reconocimiento compartido

La biografía se ha presentado en varios escenarios significativos para la trayectoria del empresario. Uno de los actos más destacados tuvo lugar en la Sala de Comunicación del Concello de O Porriño, municipio con el que Fernández López mantuvo una vinculación empresarial y personal muy estrecha. Allí se reunieron la autora; su hijo, José María Fernández Sousa-Faro; el periodista Bieito Rubido; y el alcalde, Alejandro Lorenzo Alonso.

Durante este encuentro, al que acudieron vecinos, representantes de empresas relacionadas con su legado y personas interesadas en la historia económica gallega, se hizo hincapié en la capacidad del biografiado para intuir oportunidades en sectores poco explorados y convertirlas en motores de empleo y riqueza. El regidor porriñés lo definió como un ejemplo de visión empresarial que demuestra que desde Galicia también pueden impulsarse proyectos capaces de transformar la economía.

Otro acto relevante tuvo lugar en el Edificio Castelao del Museo de Pontevedra, institución muy ligada a la faceta de mecenazgo cultural de Fernández López. En esta presentación participaron, además de la autora y de José María Fernández Sousa-Faro, el director de El Debate, Bieito Rubido; el vicepresidente de la Deputación de Pontevedra, Rafael Domínguez Artime; y Ángeles Tilve Jar, en representación del Museo. El evento sirvió para remarcar la condición del empresario como uno de los grandes benefactores del centro museístico.

En ambos actos se subrayó que la biografía no solo recoge datos empresariales, sino que ofrece una visión más amplia de la personalidad y motivaciones de Fernández López, su compromiso con el desarrollo de Galicia y su empeño en que la población no se viera obligada a emigrar para encontrar oportunidades.

Orígenes y primeros pasos: de Lugo a la ganadería intensiva

Nacido en Lugo en 1904, José Fernández López formó parte de una saga familiar de emprendedores, junto a sus hermanos Antonio y Manuel. La biografía se adentra en esos orígenes y en el modo en que, desde muy joven, se familiarizó con el mundo de los negocios y la gestión, encadenando proyectos en sectores diversos y aún poco desarrollados en Galicia.

Su primera gran iniciativa empresarial llegó con 31 años, cuando puso en marcha Industrias Pecuarias Gallegas en O Porriño, en 1935. Esta compañía se convirtió en un referente en el ámbito de la ganadería y fue la base sobre la que se construyó una parte importante de su posterior imperio industrial. La explotación ganadera que gestionaba en la villa del Louro llegó a ser conocida durante la Guerra Civil como «la solución de Porriño», gracias a la producción intensiva de ganado porcino.

En aquellos años se criaban en sus instalaciones verracos de razas seleccionadas, como la large white importada o cerdos procedentes de Mérida y Vitoria, lo que refleja la apuesta temprana del empresario por la mejora genética y por introducir líneas de producción más eficientes. La biografía detalla cómo, incluso en un contexto bélico complejo, su cebadero contribuyó a aliviar la escasez alimentaria de la zona.

La periodista también reconstruye los contactos de Fernández López con la Misión Biológica de Galicia, institución con la que colaboró intensamente desde sus primeras etapas en Mérida. A través de esa relación obtuvo semillas, asesoramiento técnico y conocimiento científico que aplicó de forma práctica a sus explotaciones agrícolas y ganaderas, anticipando fórmulas de colaboración público-privada que hoy resultan familiares pero que en aquel momento eran poco habituales.

Este interés por la experimentación le llevó incluso a probar cultivos inusuales para la época. En su Granxa do Louro, en O Porriño, se realizaron algunos de los primeros ensayos de kiwi en Galicia, en una parcela de las Gándaras de Budiño. La introducción de este fruto, que había conocido en Alemania, es un ejemplo más de cómo su inquietud le empujaba a explorar mercados y productos todavía desconocidos en el país.

Zeltia y el salto a la industria química

La consolidación de José Fernández López como figura central del empresariado gallego llega con la fundación, en 1939, de los Laboratorios Zeltia en O Porriño. Esta compañía, nacida en la posguerra, se especializó en productos químicos y farmacéuticos y fue creciendo hasta convertirse en la base de uno de los mayores grupos empresariales españoles del sector.

La biografía explica cómo, junto a sus hermanos y científicos como Ramón Obella y Fernando Calvet, Fernández López impulsó una empresa que combinaba investigación aplicada y producción industrial. Zeltia se benefició de la estrecha colaboración entre empresarios y científicos, algo que no siempre fue sencillo en la España de mediados del siglo XX, marcada por las dificultades políticas y económicas del periodo.

En los consejos de administración de la compañía se tomaron decisiones estratégicas de gran calado, como la apuesta por determinadas líneas de negocio o la incorporación de profesionales con trayectorias complejas, entre ellos científicos que habían sufrido consecuencias por su posición durante la Guerra Civil. Hay actas en las que se deja claro que «sin Fernando Calvet no se puede entender Zeltia», muestra del papel fundamental de estos perfiles técnicos en el desarrollo de la empresa.

La trayectoria de Zeltia también sirve en el libro para ilustrar las tensiones y divergencias que, en determinados momentos, surgieron entre los hermanos Fernández López. En un consejo clave, se abrió un debate sobre si priorizar el negocio de la pesca o el cemento. José se decantó por la primera opción, con una frase que resume bien su personalidad: prefería «el riesgo de la pesca» precisamente porque no sabía adónde le llevaría, abriendo así el camino a nuevas líneas empresariales.

Transfesa: innovación logística en plena guerra y posguerra

Otra de las grandes aportaciones de José Fernández López al tejido industrial español fue la creación de Transfesa, dedicada al transporte ferroviario de mercancías y especializada en tráficos internacionales y cargas especiales. La empresa se constituyó en 1943 y se convirtió con el tiempo en la primera multinacional española de transportes especiales por ferrocarril.

Marisa Gallero reconstruye en su libro algunos episodios muy gráficos que ayudan a entender el espíritu emprendedor del biografiado. Uno de los más llamativos es su viaje a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de adquirir material y equipos para sus negocios. En Berlín llegó a comprar cien vagones para Transfesa, una operación que muestra hasta qué punto estaba dispuesto a moverse en escenarios complicados para asegurar la viabilidad de sus proyectos.

La investigación de la autora se apoya en documentos como cartas conservadas en el archivo de la Misión Biológica de Galicia, donde se recoge que Fernández se desplazó a Alemania en marzo de 1942. En esa correspondencia se detalla que el viaje tenía múltiples propósitos: adquirir tinta para marcar el ganado del cebadero de O Porriño, productos para combatir la anemia porcina, la receta de la salchicha Frankfurt y, además, los primeros vagones para la nueva compañía ferroviaria.

Otro episodio relatado en la biografía cuenta cómo, a raíz de la obsesión de técnicos como Miguel Odriozola por mejorar la raza porcina, Fernández López llegó a comprar en Inglaterra, durante un viaje de luna de miel, un cerdo de una raza prácticamente desaparecida, pagando por él 3.000 pesetas. Esta anécdota resume hasta qué punto estaba dispuesto a invertir en innovación, aun cuando se trataba de decisiones que muchos habrían considerado arriesgadas o poco ortodoxas.

Pescanova y la revolución de la pesca congelada

Si hay una empresa asociada en la memoria colectiva a José Fernández López, esa es Pescanova. Fundada en 1960, la compañía se convirtió en pionera en el uso de buques congeladores para la pesca de altura, lo que cambió radicalmente la industria del sector en España y en Europa. La biografía relata con detalle cómo se gestó este salto adelante.

Antes de crear formalmente Pescanova, el empresario decidió financiar de su propio bolsillo los dos primeros barcos congeladores. Contaba con la colaboración de un industrial de San Sebastián con experiencia en instalaciones frigoríficas, al que lanzó una propuesta tan directa como desafiante: «¿Te atreverías a meter congeladores en un barco?» La respuesta fue un «nunca lo he hecho, pero se intenta» que dio lugar al nacimiento de los buques “Lemos” y “Andrade”.

La puesta en marcha de esta flota permitió a Pescanova alcanzar un desarrollo insospechado en pocos años. Según detalla Gallero, la empresa llegó a disponer de la tercera flota pesquera mundial, solo por detrás de Rusia y Japón, y se situó como la primera de Europa en el ámbito de los congeladores. De este modo, Fernández López contribuyó de forma decisiva a que productos del mar llegasen en condiciones óptimas a mercados que antes estaban físicamente muy alejados de las zonas de captura.

Esta apuesta por la tecnología y por nuevos modelos de negocio encaja con la imagen del biografiado como un visionario dispuesto a explorar sectores poco transitados. La pesca congelada, los transportes ferroviarios especializados y la industria química formaban un entramado de actividades que, combinadas, apuntaban a una concepción moderna de la empresa y de la internacionalización.

Corporación Noroeste y la diversificación empresarial

En el recorrido que hace la biografía de su actividad empresarial, aparece también Corporación Noroeste, un proyecto que nace tras la división de intereses entre los hermanos Fernández. En un momento en el que unos abogaban por centrarse en el cemento y otros por profundizar en el sector pesquero, José optó por este último, fiel a su inclinación por las actividades con mayor componente de incertidumbre.

La creación de esta corporación refleja la voluntad de diversificar y de seguir apostando por negocios con fuerte potencial de crecimiento, aunque implicasen importantes inversiones iniciales y un horizonte de retorno menos claro. El libro ofrece así la imagen de un empresario que no se limita a gestionar lo que ya funciona, sino que se adelanta a posibles cambios en la demanda y en las condiciones del mercado.

Este enfoque se completa con su política de incorporar a profesionales de alta cualificación, incluso en momentos políticos delicados. Figuras como el químico Fernando Calvet, el físico Miguel Catalán o el geólogo Vicente Sos Baynat se integraron en proyectos impulsados por Fernández López, a pesar de las circunstancias personales y políticas que arrastraban. En el caso de Sos Baynat, la biografía recuerda que pasó nueve años encerrado en su piso de Madrid antes de ser contratado como geólogo en la empresa Titania, donde trabajó junto a Isidro Parga Pondal.

Mecenazgo científico y cultural: Misión Biológica y Museo de Pontevedra

Más allá del terreno estrictamente empresarial, la vida de José Fernández López estuvo marcada por una intensa actividad de mecenazgo científico y cultural. Buena parte de estos esfuerzos se dirigieron a la Misión Biológica de Galicia, con sede en Salcedo (Pontevedra), y al Museo Provincial de Pontevedra, instituciones que se beneficiaron de donaciones económicas y de una colaboración continuada en el tiempo.

En lo que respecta a la Misión Biológica, la biografía detalla que el empresario financió diversos proyectos liderados por científicos como Cruz Gallástegui y Miguel Odriozola, centrados en la mejora de razas ganaderas y en la investigación agraria. Durante la Guerra Civil, José y sus hermanos realizaron aportaciones decisivas: en febrero de 1939 entregaron un donativo de 100.000 pesetas y un préstamo sin intereses de 300.000 pesetas a diez años, cantidades que resultaron cruciales para garantizar la supervivencia del centro.

Su papel como mecenas del Museo Provincial de Pontevedra fue, si cabe, aún más visible. La biografía lo presenta como el mayor benefactor del museo, del que llegó a ser nombrado patrono honorario. Las sucesivas donaciones de obras y recursos económicos transformaron por completo la institución, hasta el punto de que diversos estudios la consideran un referente en su género y única en determinadas especialidades.

Entre las aportaciones más significativas figura la financiación, en 1964, con 300.000 pesetas, de la cesión de los derechos de todas las obras de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao depositadas en el museo, con el objetivo de que su viuda, Virxinia Pereira, pudiera vivir sus últimos años sin carencias materiales. Este gesto, que combina sensibilidad cultural y preocupación social, es uno de los más destacados en el retrato que Gallero hace del carácter del empresario.

La huella de este vínculo es visible todavía hoy: uno de los edificios del Museo de Pontevedra lleva su nombre en reconocimiento a su labor de promoción, síntoma de cómo su apoyo institucional fue más allá de donaciones puntuales y se convirtió en un compromiso estable con la cultura gallega.

Reconocimiento institucional y vínculo con O Porriño y Pontevedra

La fuerte relación de José Fernández López con O Porriño y Pontevedra se tradujo también en reconocimientos formales. En 1974 fue nombrado hijo adoptivo de ambos municipios, un gesto que reflejaba el agradecimiento de las instituciones locales por su contribución al desarrollo económico, social y cultural de la zona.

Además de fundar en O Porriño Industrias Pecuarias Gallegas y los laboratorios Zeltia, Fernández López tuvo un papel decisivo en la puesta en marcha de Industrias Frigoríficas del Louro. En 1949 logró alquilar los Mataderos Rurales Cooperativos de Porriño (Marucoga), que en 1963 se transformaron en la citada industria frigorífica, con un capital social de 30 millones de pesetas, un volumen considerable para la época.

La biografía destaca también su implicación en la creación y modernización del matadero de la villa del Louro, pieza clave para la economía local y ejemplo práctico de cómo combinaba la producción ganadera con la transformación industrial. Estas iniciativas contribuyeron a generar empleo y a fijar población, dos objetivos que el propio Fernández López consideraba esenciales para evitar la emigración masiva de gallegos en busca de oportunidades.

En los actos de presentación del libro, el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, subrayó precisamente esta idea: la trayectoria de Fernández López demuestra que desde Galicia es posible impulsar proyectos con capacidad para transformar la economía, siempre que exista una combinación de talento, esfuerzo y disposición a asumir riesgos calculados.

Una investigación periodística que sorprende a la propia familia

La autora de la biografía, Marisa Gallero, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con experiencia en medios escritos y audiovisuales, así como en la coordinación de proyectos editoriales y de comunicación. En diversas entrevistas ha explicado que su acercamiento a la figura de Fernández López se produjo a raíz de una propuesta de Bieito Rubido cuando ambos coincidían en la redacción de ABC.

Gallero reconoce que, al inicio, apenas tenía referencias del empresario, en parte porque no es un personaje fácil de rastrear en internet y porque su discreción hizo que su nombre apareciese menos que el de algunas de las compañías que fundó. Ante esa situación, optó por elaborar un mapa de archivos históricos, fondos documentales y contactos personales que pudieran aportar pistas sobre los pasos del biografiado a lo largo del siglo XX.

A medida que avanzaba la investigación, la periodista se fue encontrando con un perfil «incansable», hasta el punto de que llegó a elaborar diagramas para seguir la pista de sus múltiples proyectos en distintos territorios. Muchas de las historias descubiertas durante este proceso resultaron novedosas incluso para la propia familia de José Fernández López, que se vio sorprendida por detalles que desconocía.

En los relatos de la autora, se describe a un hombre que paseaba por las salas del Museo de Pontevedra explicando el origen de las obras que había contribuido a reunir y contando cómo había conseguido cada pieza. También se destaca su empeño en incorporar a sus empresas a profesionales de primera línea, aunque su situación política o personal fuese delicada, lo que refuerza la imagen de un empresario que ponía el talento y la preparación por delante de las conveniencias del momento.

La biografía de José Fernández López traza, en conjunto, el retrato de un empresario gallego adelantado a su época, capaz de arriesgar en sectores poco explorados y de tejer una red de proyectos que abarcan desde la ganadería hasta la pesca congelada, pasando por la industria química y el transporte ferroviario. Sus iniciativas en Zeltia, Transfesa, Pescanova o Industrias Pecuarias Gallegas, sumadas a su papel como mecenas de la Misión Biológica de Galicia y del Museo de Pontevedra, ayudan a entender cómo una sola trayectoria individual puede influir en el rumbo económico, científico y cultural de todo un territorio, dejando una marca que todavía se percibe décadas después de su fallecimiento.

Marisa Gallero presenta en Mérida una biografía sobre José Fernández López
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