Álex de la Iglesia ha decidido dar un paso de gigante en su carrera al anunciar su primer largometraje de animación, una apuesta que promete dejar a más de uno con la boca abierta. Bajo el título de Ages of Madness: The Howling of the Jinn (o Edades de la locura: El aullido de los genios), el cineasta bilbaíno se adentrará en los oscuros y pantanosos terrenos de H.P. Lovecraft. Esta cinta no será para niños, ya que se ha concebido como una obra de terror en tres dimensiones para adultos, manteniendo ese estilo grotesco y fascinante que ha caracterizado la trayectoria del director de El día de la bestia.
El proyecto, que ha generado una expectación notable en el sector audiovisual español, cuenta con un respaldo de peso detrás de las cámaras. La producción corre a cargo de la empresa tinerfeña 3Doubles Producciones en colaboración con Sumendi Uhartea y la propia firma de De la Iglesia y Carolina Bang, Pokeepsie Films. Aunque en un principio se barajó el nombre de Paul Urkijo para liderar la dirección, finalmente ha sido el propio Álex quien se ha liado la manta a la cabeza para capitanear esta ambiciosa historia que comenzará su fase de producción a finales de 2026.
Cuatro eras unidas por el libro prohibido de Lovecraft
La narrativa de la película no se quedará en la superficie, sino que pretende explorar la fragilidad mental del ser humano frente a horrores ancestrales. La trama se estructurará a través de cuatro escenarios históricos y geográficos muy diferentes entre sí, pero todos conectados por un elemento común y perturbador: el Necronomicón. Este legendario libro prohibido, piedra angular de los Mitos de Cthulhu, será el hilo conductor que desate el caos y la certeza de nuestra propia insignificancia en el universo.
Para el director, esta incursión en el mundo de los dibujos animados es una forma de reencontrarse con sus orígenes como historietista. Antes de dar el salto al celuloide, De la Iglesia ya se dedicaba a dibujar monstruos y crear cómics en diversas revistas y fanzines, una pasión similar a la que se ve en eventos como Viñetas desde o Atlántico. Asegura que este proyecto le devuelve el entusiasmo de sus primeros días, permitiéndole trabajar con una libertad narrativa que solo el género de terror y la animación pueden ofrecer en la actualidad.
Un desafío técnico con un inmenso respeto al medio
Pasar de la acción real al 3D no es moco de pavo, y el cineasta vasco es plenamente consciente de ello. Ha confesado que siente un respeto absoluto por la complejidad técnica que requiere la animación, especialmente por la necesidad de trabajar con un guion gráfico extremadamente detallado. A diferencia de un rodaje convencional donde se pueden improvisar tomas, aquí la planificación debe ser milimétrica, ya que cada plano requiere un esfuerzo de producción inmenso que no permite cambiar de idea sobre la marcha.
Esta apuesta por el horror animado se encuadra en la visión del director de que el terror es, hoy por hoy, el género más libre y creativo que existe. De la Iglesia defiende que en este tipo de cine los personajes pueden ser buenos, malos o totalmente impredecibles sin estar atados a variables comerciales rígidas. Por ello, además de este largometraje, el cineasta sigue muy vinculado a la escena madrileña del género, siendo confirmado como padrino del festival MadHorror que se celebrará próximamente en la capital.
La llegada de este universo lovecraftiano a la gran pantalla supone un hito para la animación europea dirigida al público adulto, un nicho que cada vez gana más adeptos. Con una mezcla de mitología clásica del terror y tecnología moderna, la película busca sumergir al espectador en un viaje temporal donde el conocimiento prohibido y lo desconocido son los auténticos protagonistas de una pesadilla visualmente impactante.
