2017. Mi balance negro de yankis, vikingos, italianos, galos y patrios

2017 da sus últimos estertores. Otro año más que nos hemos comido, bebido y leído. El mío ha sido particularmente completo com más de treinta libros que han pasado por mis retinas, en papel o digitales. No he escatimado en otros géneros (histórico y romántico), pero ya la parroquia habitual sabe que mi preferido es el negro.

Han sido novedades y lecturas que tenía atrasadas. Panorama heterogéneo también con primeros acercamientos al llamado country noir. Pero sigue atrayéndome con fuerza el polar galo, el delicioso acento italiano y, cómo no, mi amor y pasión eternos por el frío norte. Sí, y gran admiración por algunos patrios. Que el 2018 siga siendo muy oscuro.

Estados Unidos

Leí un par de reseñas sobre Redención que fueron suficientes para que me animara a leerla y me ocurrió lo mismo con Bull mountain. Y los norteamericanos John Hart y Brian Panovich han sido mis descubrimientos del año al otro lado del charco. De Hart también han caído la menos conseguida El rey de la mentira y la también magnífica No hay cuervos, y su estilo ha sabido atraerme. Panovich, con su opera prima, ha sido el que ha redondeado el cupo yanki anual y me ha dejado el gusto por ese country noir de personajes y ambientes tan de allí que espero seguir cultivando el próximo año.

Europa

Italia

El toque italiano no puede faltar con la cantidad de buenos autores que comparten esa idiosincrasia y estilo literario tan particular en el género negro. En ambientación, personajes, manera de narrar… Este año empezó con Maurizio De Giovanni y su comisario Luigi Alfredo Ricciardi se quedó con mi corazón para los restos. De hecho solo tardé 25 días en acabar con los seis títulos que conforman la serie hasta ahora.

Su Nápoles de los años 30, sus personajes tan entrañables como llenos de chispa, su punto sobrenatural que encaja perfectamente en el ambiente de la época hacen de esta serie quizá la preferida del año.

Y en el polo opuesto, la contundencia, chulería y gran carisma de ese inspector romano y rebelde que es el Rocco Schiavonne de Antonio Manzini. En Sol de mayo, la cuarta novela, Manzini consigue ya de lleno la madurez en el desarrollo de este Schiavonne exiliado al valle de Aosta por indisciplina y poca ortodoxia en su adorada Roma. Por fin nos enteramos del trágico pasado que ha marcado su carácter. Así que continuaré tras sus pasos si publican nuevas historias.

Francia

El polar galo sigue pisando fuerte. Lemaitre va a lo suyo y es verdad que es difícil alcanzar la estela de ese Camille Verhoeven, pero anda por ahí Olivier Norek, ese teniente parisiense real que sabe muy bien de qué va el tema. Norek se lo comió todo en 2016 con una gran novela, Efecto Dominó, y nos presentó a le capitain Victor Coste, que promete seguir dando mucho juego. Ojalá sea así porque era lectura pendiente y no me defraudó en absoluto.

El descubrimiento ha sido la recomendación de esas amistades de las que siempre te puedes fiar. Y seguiré haciéndolo desde luego. El comisario mongol Yeruldelgger, creación de Ian Manook (seudónimo de Patrick Manoukian), ha sido un manjar exótico del que se puede repetir. Espero hacerlo este año próximo con Tiempos salvajes, su segunda novela, porque Muertos en la estepa se hace un buen hueco en el panorama y queda apuntado con notable alto.

España

Es verdad que Cicatriz, de Juan Gómez-Jurado, ya lleva un largo y exitoso recorrido, pero yo la tenía pendiente y este verano la he despachado con satisfacción. La historia más que negra del informático Simon Sax y su más que inquietante encuentro con esa misteriosa Irina suma una adepta más. Pero claro, yo es que leer algo de vory v zakone (esos temibles «ladrones de ley» rusos) y me suelo tirar de cabeza.

Pero he de mencionar también que rematé ayer el año lector con el primer libro de un colega escritor medio paisano, Javier Alonso García-Pozuelo. La cajita de rapé es una muy buena novela con mezcla de género negro e histórico que nos presenta a un inspector al que hay que seguirle la pista. Tenemos que acompañar en más casos por el Madrid del siglo XIX a José María Benítez. En coche de punto, en simón, o como quiera que sea por esas calles gatas llenas de detalles. Una rica, elaborada y elegante narración de costumbrismo y historia, pero me he quedado con ganas de más desarrollo de personajes.

Escandinavia

Y rematamos en el frío norte de mis entretelas con dos de los más ilustres apellidos vikingos. Betty, del islandés Arnaldur Indridason, me dejó un muy buen regusto que leí en nada por ser una novela corta en la tradición más clásica del género y con un giro muy efectivo en su trama y personajes. No terminé de conectar con su exitoso inspector Erlendur Sveinsson, pero esta historia sí que me enganchó.

Pero rematamos con él. Ni un año sin Harry Hole. Da igual que sea en relectura o en novedad, pero los que nos enamoramos para siempre de este monstruo noruego con placa y alcohólico ya necesitamos de su presencia literaria como él su veneno de Jim Beam. Este año hemos estado de enhorabuena con el vigésimo aniversario de su nacimiento y su último caso en La sed.

La undécima novela de la serie nos trajo más instrumentos atroces y asesinos imposibles a los que el gigante rubio y ojeroso siempre da caza con maneras de infarto. Y con la genialidad añadida de esa mente enfermiza de su señor padre, Jo Nesbø, al que solo puede ocurrírsele ponerle un bar. También pudimos hablar con él en Barcelona y nos decepcionó bastante la fallida adaptación al cine de su muñeco de nieve. Y en el inminente 18 tendremos su particular visión de Macbeth y posible visita también a la próxima Feria del Libro de Madrid, donde, Odín mediante, espero echarle la mano y postrarme a sus pies.

Pero esa será otra historia que espero seguir contando el año que viene por estas fechas. Mientras tanto disfrutemos de un nuevo año literario. Negro, histórico, romántico, erótico, de ensayo, poético, teatral, de ensayos o memorias. Como más os guste. ¡Feliz 2018!


Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.