Una biblioteca sueca elegida la mejor biblioteca del mundo

Biblioteca

Hoy vuelvo a ponerme la bata de bibliotecaria (sí, algunos bibliotecarios llevan bata blanca) para hablaros de los “Oscar” de las bibliotecas.

El mundo bibliotecario está muy organizado a nivel internacional en pro de las bibliotecas públicas pero… ¡ay, si los bibliotecarios os contáramos nuestras cuitas! Pero de lo que vamos a hablar hoy es de un galardón que reconoce a la mejor biblioteca municipal del mundo.

El “Systematic – Public Library of the Year Award” es un premio que otorga la Danish Agency for Culture (Agencia Danesa para la Cultura) con el patrocinio de la empresa Systematic.

Esta iniciativa va dirigida a bibliotecas municipales y busca centros nuevos, de nueva construcción o reformados sin que anteriormente fueran bibliotecas, entre el 1 de enero de 2013 y el 15 de junio de 2015. La elección de la mejor biblioteca se basa en criterios como espacios de lectura, digitalización, flexibilidad, interacción con el entorno, calidad arquitectónica e integración con la cultura local.

Este año las cinco bibliotecas finalistas fueron:

  • Devonport Library, Nueva Zelanda
  • Library at the Dock, Australia
  • Kista Public Library, Suecia
  • Narok Library, Kenya
  • Sant Gervasi – Joan Maragall, Cataluña, España

La biblioteca que se ha llevado el título de mejor biblioteca del mundo en 2015, además de los cinco mil dólares de premio en metálico, es la sueca Kista Public Libray.

Elegida por encontrarse en un entorno multicultural, cuenta con un interior lleno de espacios conceptuales para dar cabida a todo tipo de necesidades. Tiene una política de contratación de personal basada en buscar profesionales con una amplia gama de conocimientos y habilidades lingüísticas.

Además de esto, desde la biblioteca se fomenta una alta participación en medios sociales de una forma interactiva, complementado con un rico programa de digitalización que va de lo tradicional a cuestiones más creativas.

Unos premios que apenas va por su segunda edición pero que supone un aliciente para que los ayuntamientos de todo el mundo quieran hacer un esfuerzo en mejorar sus servicios bibliotecarios.


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