Un pueblo de Jaén regala libros por alimentos

Libros

Durante los últimos meses, Actualidad Literatura ha sido testigo de muchas e interesantes iniciativas en las que los libros eran los protagonistas: desde el artista que regalase pilas de libros en Manhattan, hasta esa genial idea de no hacer pagar el billete de autobús a los pasajeros que leían en Rumanía.

Sin embargo, la iniciativa que hoy os traemos va más allá, pues el pueblo de La Carolina, perteneciente al municipio homónimo en la provincia de Jaén, ha decidido intercambiar un kilo de alimentos por libros, a fin de alimentar el cuerpo. . . y el alma.

Posiblemente, una de las iniciativas más acertadas que hemos escuchado en los últimos meses y cuyos detalles os contamos a continuación.

Una cuestión de semillas

Pueblo de La Carolina, lugar que impulsa la campaña "Un kilo, un libro".

Pueblo de La Carolina, lugar que impulsa la campaña “Un kilo, un libro”, la cual cambiará libros por alimentos.

En mitad del Parque Natural de Despeñaperros, considerado como la Puerta de Andalucía y situado al norte de la provincia de Jaén, existe un pequeño pueblo llamado La Carolina cuyo ayuntamiento ha tomado la gran decisión de iniciar una campaña que incite a solucionar dos de los principales problemas de nuestra sociedad: el hambre y, aunque no queramos reconocerlo, la falta de sueños.

La campaña “Un libro, un kilo” trata de invitar a quien quiera a donar sus libros viejos o aquellos que ya no deseen antes del 23 de abril, día en el que la celebración del Día el Libro sumará un nuevo aliciente a esta iniciativa: regalar un libro a quien done un kilo de alimentos no perecederos.

Los libros deberán entregarse en la Biblioteca Pública de La Carolina, si bien el día en que se produzca “el canjeo” aún debe ser anunciado por el ayuntamiento de La Carolina.

Según la concejala de Educación, Pilar Palomares, esta iniciativa pretende “crear una pequeña metáfora entre la comida, como alimento físico, y la lectura, como alimento intelectual, de modo que una y otra cooperen para mejorar, o por lo menos aliviar, las condiciones de vida de muchas personas“.

La actividad recién ha comenzado a promocionarse en los centros sociales y colegios de La Carolina con tal de que la iniciativa resulte todo un éxito.

Estamos seguros de con propuestas como la de este pueble que cambia libros por alimentos, el mundo sería un lugar mejor. No obstante, las semillas para construir ese “planeta perfecto” comienzan gracias a pequeñas intenciones cuya difusión viral debería ser instantánea, y quizás compartir este artículo deba ser el próximo paso a seguir.

¿Te animas?

 


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Literatura

Alberto Piernas

Amante de la literatura exótica (Arundhati Roy, Thiong'o, Gabo) y escritor de viajes y literatura. Como autor de ficción he publicado Cuentos de... Ver perfil ›

3 comentarios

  1.   Alberto Díaz dijo

    Hola. Me encanta la iniciativa. Felicidades al promotor o promotores. Un abrazo desde Oviedo.

  2.   Martina Martínez dijo

    buenos días,

    Loable iniciativa, alimentar también a las personas por dentro. Pero me gustaría que los gobieernos se implicaran más y no tener que hacer estas cosas. En el fondo, es suobligación.

  3.   Alberto Díaz dijo

    Hola, Martina.

    Estoy de acuerdo contigo. El poder debería implicarse. Hay tantas cosas que debería hacer el Gobierno o el Estado por los más desfavorecidos y que no hace… Suerte tiene al haber muchas organizaciones como Cáritas y otras que realizan una labor que le corresponde, yo creo, a él. Es más, también habría que regalar libros y facilitar el acceso gratuito o a precios muy reducidos a recintos culturales a personas con graves problemas económicos o que necesitan recibir comida. Ellas, faltaría más, también tienen derecho a leer, a ir a museos, a teatros, etc. Además, sería una estupenda forma de que se olvidasen, al menos por un tiempo, de su terrible situación. Si encima de tener dificultades para comer no puedes alimentar tu espíritu, apaga y vámonos. Mucha gente no se percata de lo importante que es alimentar tu alma con cultura. Así estamos y así nos va como sociedad.

    Un saludo desde Oviedo.

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