Un escocés encuentra un relato perdido de Sherlock Holmes

Arthur Conan Doyle

Sir Arthur Conan Doyle creó, a veces a su pesar, al detective más célebre y peculiar de la literatura: Sherlock Holmes. El detective británico cuenta con miles de fans que en la actualidad nos tenemos que conformar con disfrutar de las adaptaciones audiovisuales que de él se hacen.

El hecho de que su creador lleve 85 años muerto podría ser un grave inconveniente para encontrar nuevas aventuras de Holmes, pero mientras haya archivos y gente que guarde libros viejos en lugar de tirarlos o quemarlos, podemos llevarnos sorpresas como las de hoy: han encontrado un relato desconocido de Sherlock Holmes.

El relato se titula Sherlock Holmes: descubriendo los burgos de la frontera y, por deducción, el bazar del brigadier. Publicado en 1904, Doyle lo escribió para ayudar, con la venta de los ejemplares, a recaudar fondos para la reconstrucción de un puente para la comunidad escocesa de Selkirk.

Sin embargo, desde esa fecha no se ha tenido más constancia de ningún otro ejemplar del texto, hasta la semana pasada cuando el escocés Walter Elliot decidió ordenar su sótano.

Los sótanos o áticos desordenados son, en ocasiones, el origen de increíbles hallazgos y en el caso de Elliot, de 80 años, no fue menos. En una pila de libros encontró una copia del texto. Reconoce que el libro debe de llevar ahí más de medio siglo, pero no sabe cuántos ejemplares se imprimieron ni cuántos se vendieron ni siquiera cuándo y dónde compró el ejemplar que posee.

El libro, de poco más de 1.300 palabras, será exhibido en el Museo Comunitario de Selkirk.

Es de esperar que, tras las oportunas gestiones de derechos de autor, alguna editorial tenga el placer de deleitar a los fans de Sherlock Holmes con esta historia completamente desconocida.

Esta historia me hace mirar a mi estantería y preguntarme cuál de esos libritos pequeños, comprados en algún recital o evento casi por compromiso, puede llegar a ser un objeto valioso dentro de unas décadas.

¿Qué autores aún anónimos serán célebres dentro de un tiempo? Así que, por favor, nunca tiréis un libro. Os lo pide una bibliotecaria.


2 comentarios

  1.   roro dijo

    El día que Sherlock Holmes resucitó a Conan Doyle…
    Arthur Conan Doyle escribía historias de Sherlock Holmes en su consulta londinense de oftalmología mientras esperaba la visita de algún paciente. Estos, preferían leer los relatos sobre el detective de moda, publicados en la revista The Strand Magazine, a visitar la clínica.
    Pronto, el jugador de rugby profesional, el portero de fútbol, boxeador y doctor, se dedicará solo a escribir las -para él, incomprensiblemente- esperadas y prestigiosas entregas, a las que tachaba de “esbozos superficiales” casi sin interés literario.
    Las desavenencias literarias entre el autor y el personaje, llevó a Conan Doyle a concertar con el profesor Moryarti la muerte de Sherlock Holmes. Un “homicidio justificable” por el que su madre dejó de hablarle.
    Sherlock Holmes volvió del más allá… La ya mala relación entre personaje y autor había empeorado para siempre… resucitándose mutuamente.

    1.    María Ibáñez dijo

      Muchas gracias por su aportación, muy muy interesante.

      Un saludo,

      María Ibáñez

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