Trampas, trucos, timos y triquiñuelas de algunas editoriales

imprenta

El tema de la publicación ya lo hemos tratado algunas veces en este blog, principalmente la autoedición, ya que cada vez son más las plataformas digitales en las que autoeditarse y empiezan a ser sonados los casos de éxito de escritores que han comenzado de esta manera.

No obstante, tras ver esta mañana algunas notificaciones en mi cuenta de twitter, me parece oportuno compartir con vosotros, amantes lectores que alimentáis a un escritor en ciernes, algunos consejos sobre publicación que a mi me han dado a lo largo de los años y me han ayudado a evitar trucos, trampas, timos y triquiñelas de algunos pillos ‘editores’.

Nunca pagues para que te publiquen

Algo que parece casi de cajón, no lo es. Hay algunas editoriales, o empresas parecidas a editoriales, que intentan embaucarte diciéndote que tu obra es genial y maravillosa, pero que para publicarla tú tienes que sufragar los gastos de impresión.

No sé cómo estará declarada en el registro mercantil, pero para mí eso es una imprenta y no una editorial. En el momento en el que una editorial os responda a un envío vuestro pidiendo dinero, cerrad la puerta.

La editorial debe apostar por ti

Seguimos con otros trucos de algunas empresas llamada editoras. Envías tu manuscrito y te responden que te publican, que no te cobran un céntimo pero que tú tienes que vender X cantidad de ejemplares en un determinado tiempo.

Para esto yo prefiero autopublicarme. Si a una editorial le interesa tu obra, apostará por ti y confiará en que publicarte les dará o bien beneficios económicos, o les otorgará cierto ‘prestigio’ o caché contar contigo en su catálogo.

De la misma forma sé de editoriales que publican prácticamente todo lo que les llega. En este caso ni piden dinero ni compromisos de venta, pero por contra lanzan ediciones de mala calidad (mal diseño y mala corrección) a precios altos. En realidad no hay editor que corrija el manuscrito, que lo pula, que le dé brillo. Además de esto, es el escritor, si quiere vender, el que debe buscarse sus bolos, sus promociones, etc, y sólo percibe una ínfima parte del valor del libro.

El año pasado ayudé a promocionar el libro de una escritora que publicó en una editorial de este tipo y de 22 euros que costaba el libro, ella sólo percibía un euro.

¿Qué esperar de una editorial?

Hace dos años fui invitada a la residencia de escritores que la editorial gallega Axóuxere tenía en la aldea de Brión (Rianxo), y pude ver de cerca cómo debe ser el trabajo de una editorial y cuál es la responsabilidad del editor hacia el escritor y su obra.

Si habéis escrito vuestra obra y la enviáis a editoriales, debéis de pensar una cosa: lo importante no es publicarla a toda costa, sino que un editor considere que vuestra obra es buena y que la quiere tener en su catálogo. Que la valore y la aprecie y se sienta orgulloso de que forme parte de su colección.

El editor os debería hablar de correcciones, de diseño del libro, de promoción, de canales de venta, de aciertos y desaciertos de la obra,etc. En definitiva, os debe mimar. Por pequeña que sea la editorial, os debe mimar un poquito.

Si no os responde ninguna editorial o todas os rechazan… seguid intentando, ser pacientes o autopublicaros, pero tened cuidado y no dejad que empresas que se llaman editoriales jueguen con vuestras ilusiones cuando lo que quieren es hacer un poco de caja sin importarles la literatura.


3 comentarios

  1.   Laura L Lobo dijo

    La verdad es que da esperanzas, porque después de que me anden remitiendo al apartado “tarifas” sin ni siquiera haber enviado el manuscrito era un poco desalentador. Entiendo que una editorial no quiera correr riesgos, y que me digan que un buen diseño, maquetación, corrección etc es beneficioso a la hora de vender; pero al final el mensaje que me quedaba era “pagas, te publicamos”. Estoy acabando la enésima revisión de una en la que vuelvo a tener esperanzas otra vez. A ver en qué queda…
    Gracias por el post 🙂

    1.    María Ibáñez dijo

      Hola Laura 🙂
      Me alegro de que te haya ayudado un poquito este post, pero tu testimonio es un reflejo de a lo que me refiero. La edición es un riesgo y que un editor se arriesgue por ti, eso ya es un premio. Me alegro mucho de que no hayas ‘picado’ 😉
      Mucha suerte y espero que publiques pronto. Tú sigue revisando porque ya sabes lo que dicen: “Escribir es reescribir”.

      Un saludo,

      María Ibáñez

  2.   giulia xairen dijo

    Pues yo sí pique movida por la ilusión y por una carta tan halagadora que me hizo hasta llorar.
    Entonces tuve que vender los cien ejemplares exigidos y de eso o vi ni un euro. A 22€ pusieron el libro, vamos, que se sacaron en una tarde 2200€ limpitos. Luego, adiós muy buenas. Eso fue en 2012, a día de hoy, no me han pagado por los libros que supuestamente ellos vendieron en librerías y en la propia editorial.
    Segundo error. En 2013 publiqué con otra editorial, ésta de coedición. Esta empresa (que es eso, no editorial como dices, Laura), no es que no me pagara, sino que saldé la cuenta con las ventas de mis libros.
    Ambas, ni promoción ni nada. Sigo luchando, pero con una desconfianza terrible. Una pena.
    Saludos y gracias por el post.

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