Todos tuvimos un primer autor…

Poesía de Bécquer

Los amantes de la literatura, suelen tener un largo recorrido en cuanto a lecturas y a la mayoría de ellos les cuesta decantarse por uno sólo cuando se les pregunta acerca de quién es su autor favorito.

Sin embargo es innegable que en la mayoría de los casos, y aunque en casi la totalidad de ellos con el paso del tiempo la cosa ha cambiado, todos hemos tenido un primer autor favorito, que nos ha enganchado sobremanera a la literatura y nos ha metido el gusanillo de devorar libros como famélicos lectores en busca del verso perfecto o del párrafo redondo que nos sacie para siempre, el cual por fortuna nunca aparece.

En mi caso, he de reconocer que fueron, como seguramente os ha pasado a muchos, los versos del gran Gustavo Adolfo Bécquer, los que me cautivaron y me hicieron saber al momento que mi futuro estaría siempre ligado a la literatura,a fuera de manera activa o pasiva (o quizá ambas…), pero ligado al fin y al cabo.

Obviamente, este autor sevillano, romántico tardío, no se cuenta a día de hoy entre mis poetas favoritos ni entre los versos que más frecuento, ya que sus alardes sentimentales y quizá excesivamente rimados se correspondían más con el gusto de mi yo adolescente que de mi yo actual (cuyo gusto acabará también cambiando…)(…nada permanece…), pero no puedo negar que tendré un cariño y una simpatía por este autor durante toda mi vida, ya que en gran parte gracias a lo mucho que me dijeron sus poemas en su día, comprendí que un libro te puede llenar como pocas cosas en esta vida… y no hay año en que no se me ocurra dedicar una tarde a sacar de mi estantería las “Rimas” para deleitarme y llenarme de nostalgia, y de paso viajar de manera retrospectiva hacia aquel yo que un día encontró en un verso de ese libro la respuesta a la pregunta “¿Qué es poesía?”.

Gracias por el vicio, Don Gustavo Adolfo. Qué las musas se lo paguen allá donde se encuentre…

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Foto – Trazos de la memoria


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