Svevo y la familia sin fe

Foto de Italo Svevo

Aron Hector Schmitz, más conocido como Italo Svevo, sinónimo que tomó para escribir, no las tenía todas consigo a la hora de dar rienda suelta a sus labores de escritor ya que en su propia familia muchos no creían en su talento. Svevo sufría por ello pero jamás se amilanó ante la adversidad y terminó siendo uno de los escritores italianos más reconocidos.

Tal vez se deba a que encontró en su mujer una aliada.

Esto es lo que la propia hija de Svevo, Letizia Svevo, comentó al respecto:

“En su familia nadie, por lo menos al principio, creyó en su talento literario. Es verdad: a papá le consuderaban un escritor diletante, Por lo menos hasa que mamá accedió a escuchar la lectura de Senectud. Entonces ella también se dio cuenta de la valía literaria de su marido”.

Y es que sí, amigos: El mundo de la literatura está lleno de escollos y muchas veces éstos comienzan en casa. Un escritor ha de pasarse toda la vida ganándose (y manteniendo) el reconocimiento, pero en algunos casos extremos, esa ardua labor comienza en casa.

También es cierto que esto enseña a hacerlo y que muchos de estos escritores con familias sin fe en su trabajo acabaron siendo auténticos clásicos. La verdadera pregunta es… ¿Cuántos se habrán quedado en el camino? Posiblemente la historia anónima está llena de grandes escritores que dejaron de lado sus sueños por padres autoritarios y con poca sensibilidad artística.

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Foto – Cultura

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


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