Sueños: Coralina

 

Coralina

Parece que las incursiones en el cómic europeo por parte de dibujantes americanos empieza a convertirse en algo habitual. Y destaco dicho fenómeno porque hace años era algo complicado de ver, pero el coto se ha abierto y ya no es propiedad de unos pocos. Buenas noticias desde mi punto de vista, y justifico esta postura.

Por un lado aumenta el nivel artístico de los álbumes, ya que estamos hablando de gente como Humberto Ramos que después de estar flirteando cuatro años con Soleil se ha metido en el mercado europeo con K , John Cassaday poniendo su inconmensurable talento al servicio de Fabien Nury en Yo soy legión (impresionante) y ahora Terry Dobson con Sueños: Coralina, bajo guión de D.P. Filippi. Y como consecuencia de ese aumento de nivel, la gente compra los álbumes franceses tanto (o más) que el cómic americano, lo que fortalece sus editoriales lo suficiente como para permitirse firmas de la talla de las que he mencionado. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Son tres años de trabajo y eso se nota porque el producto final es de una calidad y una belleza muy grandes. Sueños es una historia situada hacia el siglo XIX en la que Coraline, una joven institutriz, tiene que hacerse cargo de un joven genio que vive recluido en su mansión inventado toda clase de aparatos y máquinas. A los problemas de entender al susceptible genio se unirán unos extraños sueños que tendrá Coraline en los que viajará por diversos mundos, sin saber muy bien si existe un nexo con la realidad.

Como envidio a los franceses en este sentido, ya que tienen una cultura de cómic mucho más poderosa que la que tenemos nosotros. Y eso, pese a que el talento es algo que sobra en este país, pero es lo mismo de siempre, tienen que trabajar para editoriales de fuera si se quieren dedicar a esto en serio. El día que la cosa cambie y haya una verdadera industria del cómic español será un verdadero milagro.


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