Soriano, el contador de patos

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Hallado en un blog de los que aparecen casi por casualidad, me topé con ésta divertida anécdota sobre Soriano, en una época en donde algo había que hacer para sobrevivir. Espero no la haya leído ya, si es así, mal no está repasar el chiste de aquel grande.

-Durante la filmación del documental Soriano, Osvaldo Bayer le contó al director Eduardo Montes Bradley una anécdota sobre su amigo escritor.
Resulta que en el exilio, cagado de hambre, Osvaldo Soriano consiguió un laburo de contador de patos en el Lago de los Cien Patos, en Bruselas. Su tarea consistía en contar los patos todas las noches y reportar posibles faltantes a las autoridades, que al instante los repondrían para que el Lago de los Cien Patos no dejara de tener, efectivamente, cien patos.
El problema era que nadie se robaba nunca un pato, siempre había cien patos en el Lago de los Cien Patos, y Soriano empezó a temer que las autoridades notaran la inutilidad del puesto y lo echaran. Entonces contrató a un amigo exiliado peruano para que cada tanto se robara un par de patos.
De esa manera pudo mantener su trabajo y, según dicen, eran legendarios los asados que se organizaban entre varios exiliados latinoamericanos, con Soriano como huésped de honor. Obviamente, el menú era siempre el mismo: pato a las brasas.
Maravillado por la anécdota, y con la intención de hacer más interesante su documental, Montes Bradley le dijo a Bayer: “¿Por qué no vamos a Bruselas para ver si existe ese puesto de contador de patos?”. Y Bayer le dijo que mejor no, que para qué.
Yo, como Bayer, quiero creer que en Bruselas hay un puesto de contador de patos.


2 comentarios

  1.   Jabier dijo

    La Lectura y los Blogs me parecen cada día más interesantes y útiles para la difusión independiente de la cultural. Estoy creando un Club de Lectura y me gusta encontrar experiencias literarias anteriores para aprender y compartir. Un saludo desde Venezuela y felicitaciones por su trabajo. Saludos. Jabier.

  2.   Belen dijo

    Muy interesante tu trabajo, Jabier. Gracias por el comentario. Y en cuanto tengas algo para que pueda leer, no dejes de compartirlo!

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