Se subasta una primera edición de “El Capital”, de Marx

Karl Marx

Como seguro saben, Karl Marx plasmó en su tratado “El Capital” su pensamiento revolucionario y su manera de entender la economía, y aunque son muchas las críticas a su pensamiento y también a su trabajo, no cabe la menor duda de que ha sido una de las figuras más influyentes de la historia.

Quizás sea este uno de los motivos, por los que el próximo día 15 de junio se subastará en la casa Bonham de Londres una primera edición de “El Capital” que lleva la firma del propio Karl Marx y fue regalada en su día a su amigo Johann Eccarius.

Según la casa londinense Bonham, este libro tiene un precio estimado de salida de entre 80 mil y 120 mil libras esterlinas, lo que al cambio está entre 102.383 y 152.771 euros aproximadamente.  Será vendida oportunamente en una jornada dedicada a libros y manuscritos antiguos.

Según palabras textuales de Simon Roberts, especialista en libros de la casa de pujas: “Esta es una sensacional e importante copia de un libro que cambió el mundo. Tanto Marx como Eccarius fueron figuras importantes durante el difícil nacimiento del comunismo y disfrutaron de una relación personal estrecha durante muchos años hasta que los celos y las diferencias políticas los separasen”.

Karl Marx - El Capital

Dicho libro lleva como fecha el 18 de septiembre de 1867, tan sólo 4 días después de la publicación del primer volumen de “El Capital”. Como imagino que ya saben, “El Capital” es un tratado de 3 volúmenes, siendo el primero escrito por el propio Karl Marx; los otros dos volúmenes fueron elaborados por su colaborador y amigo Friedrich Engels, quien se basó en las notas escritas que el filósofo y militante comunista había dejado antes de su muerte.

Algunos fragmentos de “El Capital”

“Para averiguar de qué manera la expresión simple del valor de una mercancía se encierra en la relación de valor entre dos mercancías, es necesario, en un principio, considerar esa relación con total prescindencia de su aspecto cuantitativo. Por regla general se procede precisamente a la inversa, viéndose en la relación de valor tan sólo la proporción en que se equiparan determinadas cantidades de dos clases distintas de mercancías. Se pasa por alto, de esta suerte, que las magnitudes de cosas diferentes no llegan a ser comparables cuantitativamente sino después de su reducción a la misma unidad. Sólo en cuanto expresiones de la misma unidad son magnitudes de la misma denominación, y por tanto conmensurables”.

“La supresión de la forma capitalista de producción permitiría reducir la jornada de trabajo al trabajo necesario.Sin embargo, éste, aun suponiendo que todas las demás circunstancias permaneciesen inalterables, dilataría sus límites. Por dos razones.
Primero, porque las condiciones de vida del productor serían más prósperas y sus exigencias mayores.
Segundo; porque se incorporaría al trabajo necesario una parte de lo que actualmente es trabajo excedente, a saber: la cantidad de trabajo necesario para crear un fondo social de reserva y acumulación”.


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