Sandro Veronesi: la distracción es algo cotidiano

Sandro Veronesi

Si te sientas a escribir y de repente algo te sobresalta. Si recuerdas otra cosa que deberías estar haciendo y con la que debes de ponerte, o la que simplemente te roba concentración y presencia en tu tarea literaria, cede: simplemente déjalo. Se ve que ese no es el momento. Inténtalo mañana.

Si pese a todo te pones a intentarlo de nuevo al día siguiente con la mejor de las disposiciones y de nuevo algo hace que se te vaya el santo al cielo tampoco te preocupes en exceso: es normal.

Y es que no cualquier momento vale para escribir y muchas veces el propio momento se encargará de indicártelo de una manera u otra.

Lo cierto es que cuando se encadenan varios días frente a un papel cuya blancura somos incapaces de romper, la cosa llega a preocupar. Lo mejor que uno puede hacer en ese momento es recordar las palabras de Sandro Veronesi, quien estuvo más de una vez en esa situación y ahora está por encima de ella y se la toma con gran naturalidad. Esto es lo que transmitió al respecto:

“Cuando me siento a escribir, cualquier pretexto es bueno para distraerme: me acuerdo de que tengo que pagar unos recibos y hacer unos recados. Al principio esto me daba miedo, pero ya me he acostumbrado”.

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Gush Italia

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


Escribe un comentario