¿Sabes cómo los prisioneros rumanos reducen su condena? ¡Escribiendo!

Frontal-Cárcel

El mundo nunca dejará de sorprendernos, especialmente en lo que atañe a la política, los corruptos (¿os suena?) y, también, a las condenas que estos deben enfrentar. Viajamos a Rumanía, donde los personales Bárcenas o Rato del país del conde Drácula tienen la posibilidad de salir antes de la cárcel de un modo tan peculiar como cuestionable. ¿O acaso aún no sabías que los prisioneros rumanos reducen su condena escribiendo?

Write is the new law

Desde hace tres años, Rumanía incluye una peculiar ley que permite a los condenados por corrupción escribir libros para reducir su condena, un precepto nunca antes visto en ningún otro país de la Unión Europea.

Cada uno de los prisioneros tiene la posibilidad de restar 30 días por libro escrito a su condena, una “moda” totalmente apoyada por la Ley rumana y cuyo fin es la de difundir estos libros mediante el Ministerio de Educación, una idea cuanto menos inquietante.

La ausencia de ordenadores y las limitadas bibliotecas apenas permiten a ciertos prisioneros reunir la suficiente información para desarrollar sus obras. Es por ello que, según diversas fuentes de investigación, ciertos prisioneros con medios y dinero contratan escritores fantasmas que recopilan la información para ellos o escriben los libros de forma clandestina para devolverlos al prisionero como mercancía de contrabando.

 

Cuando la corrupción se adapta a la cárcel

Gigi Becali, uno de los autores más prolíficos de las cárceles de Rumanía.

Gigi Becali, uno de los autores más prolíficos de las cárceles de Rumanía.

Lo curioso de todo esto reside en los gustos o temas que algunos de estos corruptos prisioneros tratan en sus obras. Por ejemplo, Gigi Becali, propietario del club de fútbol Steaua de Bucarest decidió escribir acerca de la espiritualidad cristiana ortodoxa. El ex-propietario de otro club deportivo, el Rapid de Rumania, George Copos (el más prolífico de todos) escribió acerca de las alianzas matrimoniales en la Rumania medieval (libro acusado de plagio por otra parte,) mientras que Sorin Ovidiu Vantu, magnate de las telecomunicaciones, escribió un libro acerca de las posibilidades de enriquecimiento tras la caída del comunismo, todo un ejemplo a estudiar por parte de esas nuevas generaciones a las que “presumiblemente” van enfocadas todas estas joyitas literarias.

Más de cien títulos han surgido en las cárceles rumanas donde los últimos tres años frente a la veintena que se llegaron a escribir por placer en los años anteriores. Claro que, a la hora de la verdad, la productividad o creatividad siguen sucumbiendo al dinero, las influencias y una corrupción que adapta nuevas formas entre los barrotes.

Los prisioneros rumanos pueden reducir su condena escribiendo libros de temáticas varias para reducir condena, una ley que la Ficalía Anticorrupción respalda mientras medio mundo sigue preguntándose por los procesos secretos que permiten a uno u otro prisionero acercarse algo más a la libertad.

 

 

 

 


Categorías

Noticias

Alberto Piernas

Amante de la literatura exótica (Arundhati Roy, Thiong'o, Gabo) y escritor de viajes y literatura. Como autor de ficción he publicado Cuentos de... Ver perfil ›

Escribe un comentario