Rousseau, Voltaire y la posteridad

Rousseau y Voltaire

Como todo el mundo sabe, cuando un escritor da a luz a una obra, suele buscar segundas opiniones para saber hasta qué punto la calidad literaria de la misma vale la pena, ya que, como es lógico, quien es el autor de la misma, suele verla con ojos de padre por lo que muy probablemente la objetividad quede de lado.

Por ello suelen confiar sus escritos a terceros, esperando de ellos que den su más sincera opinión, la cual tendrán en cuenta mucho, sobre todo si se trata de otro escritor o de otro intelectual.

Esto mismo le pasaba a Jean Jacques Rousseau, quien en más de una ocasión pedía opinión a sus coectáneos y colegas, entre los que se encontraba Voltaire, que es la segunda persona que toma parte en la anécdota que vamos a referir ahora.

Resulta que Rousseau acababa de dar a luz a su poema “Oda a la posteridad” y envió el poema a Voltaire.

Este lo leyó y la cosa no debió de agradarle demasiado, por lo que contestó a su amigo con toda sinceridad pero de una manera un tanto ácida que no creemos que le sentase demasiado bien al autor de la mentada obra.

-No creo que el poema llegue a su destino…

Esas fueron las únicas, crueles e irónicas palabras de Voltaire

Más información – Anécdotas de escritores

Foto – Una pizca de CMHA


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