Retomando el tema del crowdfunding

A primeros de julio os dejaba un post hablando del crowdfuding en España, como una alternativa más que viable a la edición tradicional en el mundo del cómic. Pues bien, los tres ejemplo que puse entonces, Darwin, la evolución de la teoría, Brigada y No hay lugar como el hogar, han conseguido llegar a las cifras requeridas para ver la luz proximamente.

En el caso de Darwin, la evolución de la teoría, proyecto de un conocido autor del mundillo del cómic como Jordi Bayarri, el hecho de estar dibujado por él y ser un cómic de corte educativo, que falta hace, no hizo que el porcentaje de apoyos subiera de una forma radical desde un principio. Es más, estuve siguiendo por facebook como iban las aportaciones y ha sido en la última semana cuando la gente ha dado un empujón tremendo que ha permitido recaudar 4.262 euros de los 4.000 requeridos. Me alegro porque cómic y educación es algo que debe promoverse con más frecuencia, teniendo en cuenta los tiempos de carencias docentes en ese sentido que les toca vivir a los más pequeños.

Brigada contaba con el aval de ser un proyecto del reconocido y talentoso autor Enrique Fernández, del que hemos hablado varias veces en Actualidad Cómic a lo largo de estos años: La isla sin sonrisa, al margen de ser una historia deliciosa dibujada con enorme brillantez, se llevó en su momento la medalla de plata del Premio Internacional de Manga de Japón. Al principio el hecho de ser la cantidad muy superior a lo que se suele pedir en estos momentos por parte de otros proyectos (no solo de cómic si no en Verkami me refiero), pudo hacer pensar que sería complicado acabar reuniendo los 39.000 euros necesarios para sacar la edición adelante. Pero nada más lejos de la realidad, porque se ha superado con creces dicha cifra, reuniendo la friolera de 50.069 euros ni más ni menos. Todo un logro y sin duda alguna un toque de atención para los que aún dudaban del crowdfunding como una alternativa a la publicación tradicional. Me alegro mucho porque Enrique Fernández es un artista con un talento enorme y esta era una apuesta fuerte.

Y por último, pero no por ello menos importante (al menos para mí claro), era la apuesta de Sugoi Ediciones para recaudar los 3.000 euros necesarios, no para publicar No hay lugar como el hogar (esto lo tengo que dejar claro), si no para darle una mejor edición que la que iba a tener en un principio (ahora saldrá con tapa dura, a color, con sobrecubiertas y guardas al estilo Bone, etc.) Finalmente se pudo reunir algo más de lo requerido, y la cifra se fue a los 3.034 euros, lo cual es todo un logro teniendo en cuenta que un servidor a los guiones es un desconocido de momento en el cómic español, y que Martirena tampoco es un dibujante muy conocido por el consumidor de tebeos de nuestro páis.


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