Recomendación: Detroit Metal City

Antes de empezar con esta recomendación debo advertir que es una de las colecciones que Planeta canceló, pero dado que recientemente ha anunciado, como comentaba ayer, que retomaba algunas de las series a las que les quedaban menos tomos para llegar al final, y teniendo en cuenta que del cómic que nos ocupa sólo faltaban 4 volúmenes, no es descabellado que tengamos fe en ver tarde o temprano el final de la historia en la magnífica traducción al castellano de Marc Bernabé.

Un cómic sin tapujos

Se trata de Detroit Metal City (o DMC), de Kiminori Wakasugi, un completamente irreverente manga protagonizado por Sôichi Negishi, un universitario bajito, tímido e inocente que sueña con triunfar como cantante de pop con canciones de amor, pero que de momento debe “conformarse” con ser Johannes Krauser II, el respetado y temido líder de una banda de death metal (la que da nombre al manga) y cantar las barbaridades más grandes que se pueden decir y escribir. El “caca-culo-pedo-pis” elevado a la máxima potencia, de ahí su clasificación de manga para adultos, pero hay que decir que aunque el sexo aparezca en grandes cantidades siempre es en forma de letras de canciones o conversaciones pasadas de vueltas, pero nunca de forma gráfica.

En total, DMC ha alcanzado a su final 10 volúmenes, después de serializarse en la revista Young Animal de 2005 a 2010, y es un manga tremendamente divertido, con situaciones de lo más hilarantes (y no es para menos, teniendo en cuenta la dualidad del protagonista), personajes locos de atar y tacos en cantidades industriales. Tal fue su éxito que cuenta con un OVA de 12 episodios, una película de imagen real de 2008, un disco grabado por grupos y cantantes japoneses y próximamente un juego para la Nintendo DS.


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