Raffaella Salierno: «Pueden ser socios del PEN Català todos los escritores que hayan publicado y que se reconozcan en la cultura y la lengua catalanas»

Siempre es interesante hablar con quiénes dedican sus esfuerzos a defender la libertad de prensa, la libertad de expresión y los derechos humanos, pero los distintos acontecimientos recientes que han amenazado estas libertades invitan aún con mayor determinación a conocer la labor de organizaciones como el PEN Català.

Logo del PEN Català

Raffaella Salierno coordina el Comité de Escritores Encarcelados del PEN Català, la sección catalana del PEN Internacional: «es como la casa madre de los 140-150 Centros PEN que hay alrededor del mundo», explica. «Su función es esencialmente la de coordinar las actividades de los diferentes centros y asesorarlos; organizar las asambleas generales o los encuentros de los diferentes comités que forman el PEN (Comité de los escritores encarcelados, Comité de traducción y derechos lingüísticos, Comité por la paz y Comité de escritoras, etc.); asesorar en la organización de festivales literarios o de otras actividades literarias, etc.»

¿Quién puede ser miembro del PEN Català?

Los Centros PEN se agrupan alrededor de una literatura, no de uno estado administrativo. Por eso, en un mismo estado pueden existir diferentes centros PEN. Esto es el caso de España, por ejemplo, y tenemos el PEN Català, el PEN Gallego, el PEN Vasco y recientemente también el PEN Español. En consecuencia, pueden ser socios del PEN Català todos los escritores que hayan publicado y que se reconozcan en la cultura y la lengua catalanas, independientemente de la nacionalidad, cultura, color o religión.

Hay también que puntualizar que con el término de “escritor” entendemos todos los oficios que se relacionan con la palabra escrita: poetas, ensayistas, traductores, guionistas, periodistas, editores…

Hablando ya de forma específica del Comité de Escritores Encarcelados del PEN, encargado de ayudar a los escritores que ven vulnerados sus derechos y libertades, vale la pena prestar atención a las distintas iniciativas que lleva a cabo, entre las cuales la Red de Acciones Rápidas.

¿En qué consisten las llamadas Acciones Rápidas? ¿De qué modo puede colaborar quién quiera prestar ayuda aún no siendo miembro del PEN?

El Comité de los Escritores Encarcelados del PEN Internacional se ocupa de recoger y verificar la información sobre los casos de escritores perseguidos en todo el mundo. Esta información se recopila a través de múltiples fuentes y en colaboración con otras entidades que se ocupan de la defensa de los Derechos Humanos. Cuando se verifica un nuevo caso de persecución de un escritor por violación al derecho a la libertad de expresión, el PEN Internacional emite una Acción Rápida, o sea envía información a todos los centros PEN sobre el escritor en cuestión, con todos los detalles de su caso. También indica a los diferentes centros el tipo de acción que pueden emprender (cartas de protesta a las autoridades del país donde ha ocurrido la violación; notas de prensa; posibles actividades…)

Los que no son miembros del PEN pueden dar su apoyo a las Acciones Rápidas del PEN o a las actividades del PEN en diferentes maneras, dependiendo de los casos específicos. Puede ser participando en los actos organizados por el PEN, a través de gestiones diplomáticas o, por ejemplo, firmando postales en favor de escritores perseguidos, que el PEN distribuye durante algunos actos literarios, como hicimos recientemente en el Festival Kosmópolis08 en Barcelona.

Hablando de colaboración con otras entidades que defienden los derechos humanos: la organización en secciones locales que tiene el PEN debe de suponer una ventaja en este sentido. ¿Cómo se coordina el PEN Català con estas otras entidades?

La relación es de organizar eventos conjuntamente, cada vez que se presenta la ocasión, con todas las entidades de defensa de los Derechos Humanos. Se puede tratar de organizar una acto literario o de solidaridad; u organizarse para dar difusión a un tema en particular; o trabajar juntos para publicar un libro, como en el caso del libro, Anna Politkòvskaia, la consciència moral de Rússia, una recopilación de algunos artículos de la periodista rusa que el PEN Català ha editado juntamente a la Lliga pels Drets dels Pobles i la Federació Catalana d’ONG pels Drets Humans.

La semana pasada se cumplieron 70 años del viaje del bibliobús de la Institució de les Lletres Catalanes en el que varios escritores amenazados por el franquismo pudieron escapar al exilio. La tarea que realizó en ese momento la ILC guarda ciertas similitudes con la labor del Comité de Escritores Encarcelados. ¿Qué vínculo hay, hoy en día, entre el PEN Català y la Institució de les Lletres Catalanes?

El PEN Català, desde los inicios de la recuperación de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), hace 25 años, es miembro de su Junta de Gobierno y del Consejo Asesor y los miembros del PEN participan en la comisiones evaluadoras de la ILC, en cuanto a otorgar subvenciones o ayudas a la creación o a los editores. Además, en múltiples ocasiones, organiza actividades literarias, exposiciones o informes, conjuntamente con la ILC.

La red de ciudades refugio es otra de las iniciativas destacadas del Comité de Escritores Encarcelados. La admirable tarea que supone construir una red de municipios dispuestos a acoger a los escritores que estén bajo amenaza en cualquier parte del mundo no parece, ni mucho menos, fácil de llevar a cabo. Nadie mejor que la coordinadora del comité que asume esta labor para explicar su funcionamiento:

¿Cómo trabaja el PEN Català para que una ciudad se sume a la red de ciudades refugio?

El PEN Català forma parte de el ICORN, la red internacional de ciudades refugio. La implantación del Programa Escritor Refugiado a Cataluña se puede considerar una consecuencia casi natural de la labor del PEN Català en la defensa de la libertad de expresión, y también por un deber de gratitud por el apoyo que los escritores catalanes recibieron, cuando se vieron obligados a ir al exilio después de la guerra civil española, por parte de los intelectuales de los países que los acogieron.

La primera ciudad catalana que ha adoptado el Programa Escritor Refugiado ha sido Barcelona, pero hay otras ciudades que han mostrado su interés en acoger escritores perseguidos. Palma de Mallorca y Sant Cugat han ya aprobado en un pleno municipal la implantación del programa en su municipio.

Para entrar a formar parte de la lista de escritores para los cuales el ICORN busca una ciudad de acogida, el escritor mismo tiene que enviar una solicitud explicando su caso. Esta solicitud viene examinada y verificada por el Comité de Escritores Encarcelados del PEN Internacional, el cual, si este es el caso, la certifica. A partir de este momento se busca una ciudad que pueda acoger el escritor teniendo en cuenta tanto las expectativas del escritor como la de la ciudad que acoge. Se trata de favorecer que el intercambio cultural entre el escritor y la ciudad de acogida sea el más proficuo y enriquecedor posible para ambos.

Tal es la importancia de las actividades del PEN que cuenta incluso con el reconocimiento de las Naciones Unidas: «El PEN Internacional es una organización estrictamente no política y tiene estatus consultivo en la UNESCO y en la ONU», explica Salierno. Algunas veces se hace referencia a esta organizacion como PEN Club, expresión que recuerda que no se trata de algo así como un sindicato, sino que tiene voluntad de ser un foro sobre literatura y sobre las condiciones en las que se produce y se difunde.


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