¿Quiénes son los bookstagrammers?

Instagram

Internet y, especialmente, las redes sociales se han encargado de dinamizar casi cualquier aspecto de la cultura durante el último lustro: fotografías de arte urbano, retratos de jóvenes artistas, libros electrónicos editados por escritores independientes y sí, también un amor por la lectura traducido en miles de fotos de libros por parte de una nueva generación que promete devolver al mundo la pasión por las letras.

La red social más en alza de estos días, Instagram, se ha convertido en perfecto escaparate para todos esos usuarios y ante todo lectores que cada vez comparten con mayor asiduidad sus retos literarios,lecturas conjuntas y pasión por los libros.

Estos lectores, los bookstagrammers,  se han convertido en uno de los platos fuertes de la Feria del Libro de Buenos Aires que se celebra estos días.

(Nuevos) cafés literarios

A lovely end to a lovely day🌝 #missperegrines

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El pasado 21 de abril comenzó la Feria del Libro de Buenos Aires (Argentina), cita que se extiende hasta el próximo 9 de mayo. Un evento que ha servido para remarcar las últimas propuestas del mercado editorial latinoamericano e internacional, al mismo tiempo que se dedicaba más de un evento a la presencia de unos jóvenes cuya presencia puede que en el mundo “real” todavía no tenga mucho peso pero sí en las redes sociales: los llamados bookstagrammers.

Y nosotros nos preguntamos, ¿quiénes son los bookstagrammers? Como bien indica su nombre, estos ávidos lectores han convertido la red social Instagram en su personal café literario gracias al hashtag #bookstagrammmer, además de otros muchos grupos en los que se reseñan libros, se recomiendan nuevas lecturas y, ante todo, se comparte el amor por los libros gracias a la fotografía.

Instantáneas de cientos de libros se convierten en un huracán visual que no sólo convierte el disfrute de la lectura en algo mucho más democrático y variado, sino que a juzgar por esta fiebre, las nuevas generaciones parecen rescatar una pasión por la literatura que comienza a volverse viral en toda la red.

Entre estos usuarios encontramos a personas como el joven de 16 años Maximiliano Pizzicotti (@thxboywthebooks), ganador del premio a Mejor Bookstagrammer la semana pasada en la mencionada feria bonaerense. Este joven lleva leídos 27 libros en lo que va de año y es un experto en esto del “postureo” literario a juzgar por las presentaciones de sus libros en Instagram: placas de Hard Rock Café acompañando libros de romances rockeros, peluches naranjas con libros de las mismas tonalidades y así sucesivamente, confirmando que la presencia del lector del siglo XXI en la red social fotográfica es ante todo una experiencia visual que requiere de cierto arte.

Instagram no es la única red social en la que moran estos adictos a la lectura, pues a esta habría que sumarle la presencia de los booktubers (la versión literaria de los youtubers, especializados en leer y reseñar libros de un modo más actoral) o los bookbloggers, blogueros dedicados a la reseñas de libros en Internet.

En estos círculos los nuevos lectores pasan por encima de la considerada como crítica especializada para romper las normas, democratizar la difusión de un libro y ejercer su propia versión del boca-oreja entre las masas, lo cual permite que nuevos autores puedas ser más conocidos y viejos clásicos sean descubiertos por las nuevas generaciones.

Los bookstagrammers se convierten en el último fenómeno literario en redes sociales gracias a la exposición, difusión y creación de clubes de lectura en plataformas como Instagram en concreto, y otras como Youtube o los blogs de Google.

¿Y tú que serías? ¿Instagrammer, booktuber o bookblogger?

 


Un comentario

  1.   Alberto Díaz dijo

    Hola de nuevo, tocayo.
    Nunca había oído hablar de los “bookstagrammers”, los “booktuber” y los “bookblogger”. Yo, de elegir entre las tres opciones, me quedaría con ser “bookblogger”.
    Me parece fenomenal que se haga publicidad de nuevos autores y nuevos y viejos libros a través de las redes sociales. Sobre todo, para aquella gente que empieza en lo de la escritura o lleva ya algún tiempo y tiene difícil o imposible darse a conocer a través de editoriales más o menos importantes. El problema que veo es que se promocione mucha literatura barata, mala, y que solo sea de evasión. La literatura de evasión está bien, pero si va acompañada de cierta profundidad y si te deja un poso e incluso te cambia la visión de la vida.
    Un saludo literario desde Oviedo, Alberto.

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