Producción poética de Stephane Mallarmé

Foto de Stephane Mallarmé

Stephane Mallarmé fue un poeta francés cuya carrera estuvo marcada por la lectura de “Las flores del mal” de Baudelaire, lo cual le alejó totalmente de la estética romanticista. Desde entonces la búsqueda de la belleza absoluta fue su obsesión y en torno a eso giró toda su obra de la cual vamos a hacer unos breves apuntes a continuación, explicando someramente su poética:

Los misterios estuvieron presentes a lo largo de todos sus escritos, que pretendían lograr la obra total, es decir un único libro en el que la creación y los misterios del espíritu humano fueran explicados y desentrañados, pero esto era simplemente una quimera. Es por ello que no se atrevía a nombrar la realidad sino solo a sugerirla, ya que lo imperfecto no tenía cabida en sus versos más que por alusiones.

La palabra era entendida como un instrumento de comunicación aunque lo que verdaderamente buscaba con sus creaciones era conmover el alma de los lectores de manera que el alma de todos los que leyesen sus escritos sufriera ensoñaciones que le llevasen a sospechar todo lo oculto que se encierra en el universo. La oscuridad era el tono cumún de sus obras, algo necesario para lo que pretendía con sus poesías.

El autor de “Herodías” “La siesta de un fauno” e “Igitur”gustaba de la utilización de una sintaxis compleja cuyo entendimiento no estaba al alcance de todas las mentes, al igual que el sistema de imágenes que usaba, las cuales se implicaban entre ellas y tomaban mayor significación si eran observadas en conjunto.

Más informacion: Verlaine, la influencia de Rubén Darío

Fuente – Oxford University Press


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