Presentado ‘Un otoño romano’, nuevo libro de viajes de Javier Reverte

El escritor y periodista Javier Reverte ha presentado Un otoño romano, su último libro de viajes, publicado el pasado 9 de octubre y editado por Plaza & Janés. En este libro, cuya intención, en palabras del propio autor,  quiere “ir acercando a los lectores a mi viaje, que es similar a un proyecto amoroso, porque voy contando cómo me enamoré de Roma día a día y cómo ese amor me iba sorprendiendo”, Reverte escribe a modo de diario su “recorrido personal” por la ciudad de Roma, en la que vivió durante tres meses para conocer su arquitectura, su historia y su gente.

Utilizando la forma de diario, como hicieron Goethe o Stendhal y muchos otros escritores que han visitado y escrito sobre Roma, Javier Reverte nos ofrece en estas páginas su visión de “la ciudad de las ciudades”. Sobre su viaje a la capital italiana, Reverte ha comentado:  “Roma es una ciudad que nunca terminas de descubrir, te sorprende siempre que caminas por sus calles, y de alguna manera creo que se esconde para que el visitante la vaya conociendo poco a poco”.

Según ha explicado el escritor, Roma es una ciudad con mucho arte por todas partes. Reverte también ha subrayado que durante su estancia fue descubriendo grandes pinturas en espacios escondidos de toda la capital italiana.Reverte también ha reivindicado la importancia de viajar para el ser humano, porque es una manera de “vivir una pequeña aventura” y “conocer otras realidades”.

En su estilo inimitable, que mezcla pasión, cultura, historia, poesía, humor y ternura, Reverte traza un retrato de la Ciudad Eterna que hace de éste uno de los grandes libros escritos sobre esta ciudad.

En palabras de Javier Reverte:

Cierro los ojos: intento imaginar una noche festiva en este Coliseo, con las hogueras ardiendo junto a los templos y los cantos que celebran a los dioses. O los días luminosos en que los emperadores regresan de las batallas triunfales y desfilan con sus legiones bajo los arcos, entre el clamor del pueblo. Antes del nacimiento de Nueva York, el ser humano no había emprendido una tarea urbana tan colosal y ambiciosa como fue la construcción de Roma. Y ahí quedan sus rastros.


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