Nueva York en femenino.

Desayuno en Tiffany´s de Truman Capote  marca una de las esquinas de la historia Norte-americana hecha por autores de grandes pretensiones e ironía como es el caso del citado.

Esta gran pequeña novela está llena de anécdotas, así que indagar y después leer es un gusto que te acerca a la compleja personalidad de un creador con fama de despota y excéntrico, Conocedor como ninguno de los rincones de Nueva York traslada la historia hacia el ambiente cosmopolita y nos presenta el que para mí sin duda puede que sea el personaje femenino más carismático de cuantas novelas haya leído: Holly Golightly.Sin saber su pasado llegas a amarla por su carácter, su libertad y su ironía,al llegar a conocer el trasfondo de su personalidad descubres que es aún más cautivador.

Precisamente ese espíritu libre que proyecta la figura de su hermano Fred en el hombre que la querrá durante toda la novela debería considerarse un regalo para los que busquen una lectura y una heroína con la que identificarse a pesar de los más de 50 años que hace que nació y de las posteriores revisiones que Capote hizo del mismo.

De la mano de la Holly del papel quiero destacar a la Holly de la pantalla, otro icono para mí.

Audrey Hepburn le arrebató por mérito propios el papel a Marilyn Monroe elegida inicialmente por Capote y inspirándose en lo que había leído en la obra “tiró ” de ingenio y se gano al escéptico escritor con chocolate y humor, años más tarde reconoció que fué la mejor ” Holly” posible.

Me alegra que un libro tan bueno vaya de la mano de una adaptación tan dulce y fiel, es por ello que me costaría elegir entre una sola opción, mientras me lo pienso dejaré que suene el “Moon River ” que Henry Mancini regaló a la película.


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