No hables de tu libro hasta haberlo acabado…

Carlo Emilio Gadda

Muy pocos escritores se muestran inclinados a hablar de sus creaciones hasta haberlas finalizado y esto se debe a diferentes cuestiones entre las que destacan dos de ellas.

Algunos creen que es el mejor método para no dar lugar al plagio o a los sutiles apoderamientos de ideas ajenos, es no exponerlos al resto de mortales hasta que estos se hallen impresos en negro sobre blanco en la estantería de una librería y con su consiguiente código de barras.

Otros sin embargo creen que no es bueno dorar demasiado el pescado y que el libro debe de hablar por sí mismo acerca de él una vez que haya visto la luz, y que no deben de ser ellos los que levanten expectativas. Estos además suelen tener un componente supersticioso que también les influye a la hora de poner punto en boca.

El italiano Carlo Emilio Gadda confeso en su día que no hablaba de lo que estaba escribiendo hasta acabarlo y que lo hacía “Por dos motivos. El primero es que soy supersticioso. La mía es una superstición especial, lógico-combinatoria, basada en cálculos precisos y no en miedos irracionales. Pues bien, estos cálculos me enseñan que no debo revelar lo que todavía no está acabado”.

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Isola di rifiuti

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


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