Muñoz Seca y lo mejor que se puede hacer con la carta de un ministro

Pedro Muñoz Seca

Algunas personas se creen que si primero hay una alabanza después pueden criticar lo que sea: es decir, primero endulzan y luego atizan… algo que a los escritores no suele gustarles nada, especialmente si vienen de personas que no llevan a cabo actividades creativas ya que el ataque a la libertad creadora de uno parece entonces más flagrante.

Este fue el caso del ministro (cuyo nombre desconocemos) que escribió en su día a Pedro Muñoz Seca.

En su carta primero alababa la obra del escritor, pero luego le daba un tironcito de orejas por la ultilización de palabras malsonantes en sus obras, algo que no debió de gustarle mucho al literato que respondió de la siguiente manera al ministro.

“Estimado Sr. Ministro: En este preciso momento tengo delante su carta…en breves instantes la tendré detrás”.

Lo cierto es que se esmeró, y dio a entender lo que haría con la misiva del político sin necesidad de decir ninguna palabrota  ni de entrar en desagradables detalles. Una buena manera de hacer saber al político que mejor estaría metiéndose en sus propios asuntos en vez de tratar de mejorar la creación de un literato que no tiene por qué escuchar o leer este tipo de memeces.

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Foto – La alacena de las ideas


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