Muere una aspirante a autora antes de publicar su primer libro

Antique red book and pen, glasses with old typewriter

Una aspirante a escritora yacía muerta en su casa durante cuatro meses mientras que una carta de un editor aceptando su primera novela se quedaba esperando sin ser leída en el felpudo.

La antigua profesora Helen Gradwell fue encontrada muerta en su casa en Heaton, en Manchester, en el pasado mes de abril cuando los vecinos dieron la alarma. La investigación realizada comentó que era probable que la mujer solitaria de 39 años muriera aproximadamente 4 meses antes de que su cuerpo fuera descubierto, ya que encontraron distintas decoraciones de navidad a lo largo de todo el piso y sus dos perros fueron encontrados muertos en la misma habitación.

Muerte accidental por sobredosis

La difunta, Helen Gradwell,  fue encontrada en el suelo de su piso boca abajo y en un avanzado estado de descomposición. Llevaba un pijama y se piensa que se encontraba durmiendo en el sofá debido a que había un edredón y una almohada.

Parece ser que la mujer sufría de intensas migrañas, unas migrañas tan graves que podían llegar a ocasionar una parálisis temporal en uno de los lados de su cuerpo. El patólogo Jonathan Pearson expuso que era posible que la aspirante a autora tomara, de manera accidental, una sobredosis de analgésicos contra las dolorosas migrañas que sufría.

El patólogo también dijo que la avanzada descomposición del cuerpo hizo difícil estar completamente seguros de cómo había muerto pero también comenta que parece que no hubo evidencia de un asalto por parte de otra persona. Las pruebas de toxicología encontraron altos niveles de analgésico en su cuerpo, confirmando la sospecha del patólogo.

“Es la única evidencia que tenemos de algo anormal que podría explicar la muerte súbita. Acepto  que no es concluyente pero en el balance de probabilidades es la mejor evidencia que tenemos para explicar la muerte.”

Escribía su primera novela en secreto

Helen Gradwell había estudiado para ser maestra pero se vio obligada a abandonar su carrera cuando comenzó a sufrir las migrañas. Debido a este cambio ella cambió las clases en un colegio por tutorías personalizadas a distintos niños y también había estado escribiendo su novela en secreto.

Helen era soltera y vivía sola. Su familia decía que se había distanciado de ellos por lo que no tenían conocimiento de que ella hubiera estado escribiendo.

Después de la investigación, su madrastra, Bronwen Gradwell, contó que Gradwel había enviado una sinopsis y los tres primeros capítulos de su libro –el cual cree su familia que completó – a un editor de Londres.

“Sabemos que debe estar en alguna parte. Si lo encontramos nos gustaría publicarla y donar las ganancias a organizaciones benéficas de animales.”

 

“Las donaciones de su funeral fueron al refugio de animales que significaba tanto para ella, que era su mundo.”

No había evidencia de suicidio

El forense auxiliar Timothy Brennand registró un veredicto abierto diciendo que no había evidencia que sugiriera que la difunta hubiera tenido intención de quitarse la vida. También comentó que recientemente había comprado ropa nueva y que no había dejado ninguna nota pero lo que realmente hizo pensar que su muerte fue accidental fue su amor por sus dos perros.

“A mi entender, ella no habría puesto la vida de sus perros en peligro.”


3 comentarios

  1.   Ana Granger dijo

    Pobrecilla, no darse cuenta nadie de su muerte. Era muy joven y no tenía que ser fácil vivir con esas migrañas. Espero que publiquen su obra y así, al menos, no caiga en el olvido.

  2.   Alberto dijo

    Hola, Lidia.
    Impactante noticia. Cómo es la vida de cruel. No es la primera vez que oigo o leo que se descubre el cadáver de alguien después de meses muerto sin que sus vecinos se hubiesen dado cuenta. Ocurre con cierta frecuencia. Es una de las caras amargas de nuestra sociedad.
    Pobre chica, me da pena de ella y de sus perros. Una mujer culta, sensible, con inquietudes artísticas, buena persona (esto es lo más importante de todo)… No se merecía acabar así.
    Menuda sorpresa tan grata se habría llevado de haber estado viva cuando llegó la carta del editor. Ojalá hubiera disfrutado de su éxito.
    Me pregunto qué le pasaría para estar distanciada de su familia. Ahora que lo pienso, la noticia da para un relato o una novela.
    Por otra parte, sus familiares lo tienen fácil para localizar la obra: con escribir a la dirección de la editorial de Londres que figura en el remite de la carta que apareció en el felpudo o llamar por teléfono ya está.
    Un saludo literario. Desde Oviedo.

  3.   Alberto dijo

    PD: al menos, tuvo una muerte feliz, sin dolor.

Escribe un comentario