Mucho ojo con Starlight

Starlight es una nueva serie regular con el sello Image que puede dar mucho de qué hablar.

Una de esas series de Image Comics, que están saliendo con bastantes trazas de ser una recomendación cuando sean editadas por algún sello de nuestro país, es Starlight. Se trata de una regular que empezó a andar hace pocos días pero que está generando una buena corriente de opinión, tanto de crítica como de público. Empezando por el principio antes de meternos en de qué va la historia, hay que señalar que los responsables de Starlight son el guioinista Mark Millar y el dibujante Goran Parlov. Millar parece que se aparta un poco del guión estandar al que últimamente se había abonado (descontando quizá su incursión con Quitely en Jupiter´s Legacy), consistente en meter cuanta más violencia mejor, incluso aunque no tenga ningún aliciente para el desarrollo de la trama. Parlov es un dibujante croata que recientemente ha dibujado para la Marvel, destacando su trabajo con el personaje de El Castigador en la serie Punisher MAX. Ambos componen un bonito homenaje a los clásicos héroes espaciales.

Y es que la trama gira en torno a los últimos años de un hombre llamado Duke, que en su momento viajo a las estrellas para salvar a una raza alienígena de la extinción. Años después de haber regresado a la Tierra, donde lleva una vida tranquila en un pueblo donde la gente no parece tomar muy en serio sus aventuras interplanetarias, Duke vuelve a mirar al cielo en busca de una nueva misión. Dejando aparte que estamos ante una sinopsis, que igual que cuenta un poco las bases con las que se comienza Starlight, podía perfectamente asemejarse a las aventuras de John Carter de Marte. Y es que parece que, como decía unas líneas más arriba, estamos ante un bonito homenaje al héroe espacial pulp, y en esa categoría podemos nombrar nombres como los del propio Carter, Flash Gordon, Buck Rogers y unos cuantos más que seguro que han servido de referente a la hora de confeccionar el esqueleto de Starlight. Uno de los grandes atractivos, al margen de la nostalgia, es el arte de Parlov, al que no hay que perder de vista.


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