Mitos que deberíamos cuestionar: ¿de verdad leemos tanto en verano?

Leer en la playa

Este post de hoy ha venido a mi mente casi como una epifanía tras ver la cantidad de noticias y artículos en los medios hablando de lecturas veraniegas.

Libros recomendados, archivos de relatos, los best sellers del momento, los autores del verano y un largo etcétera que vienen a alimentar el mito de que en verano leemos más. Y yo entonces me he preguntado… ¿será verdad esto? Analicemos.

El mito está bien justificado: los españoles somos un pueblo de tomar vacaciones en verano hasta el punto de que en el extranjero están llegando a pensar que en agosto, directamente, el país echa el cierre.

Así que tenemos mucha gente de vacaciones, trabajadores y estudiantes, con días larguísimos por delante para hacer de todo. Por lo general hay una fuerte migración hacia la costa ya que con las altas temperaturas el cuerpo te pide mar y brisa fresca.

Los elementos parecen favorecer que, efectivamente, se lea más. Pero ahora me vais a permitir que continúe esta reflexión con mi experiencia personal:

Soy de un pueblo costero. Como suelo decir, los de costa no veraneamos, el verano llega al pueblo. Somos Pancho de Verano Azul. Puedo ir a la playa todo el año, para mí no tiene nada de especial.

Cuando en verano voy a la playa lo hago de dos formas: acompañada o sola. Cuando voy acompañada no llevo libro, me parece un poco grosero apartarme a leer además de que, obviamente, mis acompañantes hablan y tengo la costumbre de integrarme en la conversación.

Si voy sola…  lo hago precisamente para eso, para leer. Porque me asfixio de calor en casa y mejor darse un chapuzón y, ya fresquita, leer plácidamente en la arena.

La realidad de la mayoría de las playas en España durante el verano

La realidad de la mayoría de las playas en España durante el verano

Bonita estampa, ¿verdad? Se podría decir que soy la chica de la primera foto. Pero no, esa foto me parece un mito. La segunda es más real. Para conseguir un momento como el que disfruta la chica de la foto hay que buscar una playa que no esté saturada de gente y en la que no sople un viento capaz de hacer volar a un elefante.

Sin ir más lejos el sábado me fui a la playa con mi libro, mi bici, una botella de agua de dos litros y mi toalla. La marea estaba alta y yo pletórica pensando en el baño que me iba a dar. Una vez en el mar, flotando y meciéndome con el suave ir y venir de la marea, pensaba en pasar esas últimas horas de la tarde tumbada en mi toalla y disfrutando de mi libro.

La realidad cuando salí del agua es que la playa estaba hasta arriba de gente; en la zona que pude poner la toalla la arena estaba seca y como hacía viento la arena molestaba; una familia que estaba a unos metros de mi se puso a jugar al bingo cantando los números a un volumen digno de un concierto de AC/DC; y unos niños decidieron que era un buen momento para jugar a la pelota y colocar la portería justo delante de mi.

Por esto me cuestiono que en verano leamos más, o tanto más que dicen que leemos. Si la media de lectura en España está por debajo de la media europea y para justificar esto alegamos que “es que en España hace muy buen tiempo y socializamos más“… ¿vamos a leer más en verano cuando los días son más largos, salimos más y nos relacionamos más?

Sinceramente creo que no. Tal incremento no existe. Simplemente es que los lectores, esos que durante todo el año leemos, en verano… nos dejamos ver.


2 comentarios

  1.   Javier dijo

    Estoy de acuerdo, aunque personalmente no creo que la playa sea necesaria ya que una buena parte de los españoles (la mayoría incluso) estamos en el interior y vemos el mar cada diez años. Pero aun así en verano que si te vas de cañas, que si una paella con los amigos, que si vamos a la piscina. Todo se para y yo, la verdad, apenas toco un libro. Leo más en invierno.

    1.    María Ibáñez dijo

      Hola Javier!
      Pongo la playa porque es la típica imagen idílica de vacaciones: playa desierta (que en España en verano casi no hay) y un libro. Aunque es cierto que en algunos lugares de interior a determinadas horas del día el mejor sitio para leer es el sofá con el aire acondicionado encendido.

      🙂

Escribe un comentario