Los rechazos más célebres de la historia de la literatura V (una jugarreta de Doris Lessing)

 

Hoy contaremos las picardías de una señora llamada Doris Lessing. En 1981, cuando Lessing ya era una escritora famosa (ya había publicado El cuaderno dorado) decidió jugarles una broma a los editores (y más que eso, logró poner el tema de la rechazos editorial como un tema serio a tratar en los ámbitos académicos). Lo que hizo Lessing fue enviar una obra suya hasta el momento inédita (la novela Diario de una buena vecina) a diferentes editoriales bajo el seudónimo de la desconocida Jane Somers.

Con el declarado objetivo de mostrar qué tan difícil es para un escritor inédito publicar su primer obra, y tratando de mostrar cómo los editores se guían más por las reglas del mercado o por el re(nombre) de los escritores ya testeados como productos vendibles, la obra de la futura premio Nobel recibió el rechazo de múltiples editoriales.

Las reacciones de los algunos de los editores que recibieron la obra merecen destacarse: por ejemplo, su editor norteamericano al leer el manuscrito firmado con el seudónimo de Jane Somers llamó a Lessing para decirle que no le tomara el pelo. Mientras que, quien era su editor habitual en los años ochenta en Inglaterra rechazó de plano publicar la obra en cuestión por falta de calidad.

Pero la medalla de oro se la llevó un editor que finalmente aceptó publicar la obra, aunque puso algunos reparos al considerar que la novela tenía cierta influencia de Doris Lessing.

Ante esta historia me surgen la siguiente preguntas: ¿Qué es lo que compramos? ¿el contenido o el envoltorio de un libro? ¿La obra o el prestigio de un escritor? ¿Sabríamos reconocer una obra maestra si no viene firmada por un gran artista?


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