Los 5 mejores poemas de amor

Los 5 mejores poemas de amor

Pintura “El beso” de Gustav Klimt

Dicen que lo que se entiende hoy día por amor no es el verdadero amor… Que el amor era cosa del pasado cuando las parejas duraban más años juntos y se “perdonaban” más cosas. Hablar del amor y calificarlo o no como tal es tema “peliagudo” porque nadie debería ser capaz de juzgar por como siente uno u otro y con qué intensidad lo hace, ya que sólo uno mismo puede saberlo…

Pero… ¿porqué hablo de amor en una página de literatura? Porque aunque no sea San Valentín, me pareció bonito reunir hoy los que yo considero los 5 mejores poemas de amor de todos los tiempos. Un artículo totalmente subjetivo pero con una clara intención: Enaltecimiento del amor y la poesía.

Corazón coraza (Mario Benedetti)

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Los 5 mejores poemas de amor - El beso - Théophile Alexander Steilen

Pintura “El beso” de Théophile Alexander Steilen

Te quiero a las diez de la mañana (Jaime Sabines)

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once,
y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y
con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia.
Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me
pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
comida o en el trabajo diario, o en las diversiones
que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con
la mitad del odio que guardo para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y
siento que estás hecha para mí, que de algún modo
me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos
me convencen de ello, y que no hay otro lugar en
donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu
cuerpo. Tu vienes toda entera a mi encuentro, y
los dos desaparecemos un instante, nos metemos
en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo
hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente.
Y hay días también, hay horas, en que no
te conozco, en que me eres ajena como la mujer
de otro, Me preocupan los hombres, me preocupo
yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense
en ti durante mucho tiempo. Ya ves ¿Quién
podría quererte menos que yo amor mío?

Si me quieres, quiéreme entera (Dulce María Loynaz)

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!

Los 5 mejores poemas de amor - El beso - René Magritte

Pintura “El beso” de Rene Magritte

Puedo escribir los versos más tristes está noche… (Pablo Neruda)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Amor eterno (Gustavo Adolfo Bécquer)

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Y de estos, ¿cuál es el poema que más te ha gustado? ¿Cuál es tu poema de amor favorito?


6 comentarios

  1.   Selis Canache dijo

    Me quedo por tradición, historia y encuentro, con Neruda; pero por identidad y pasión me detengo por Sabines.
    Vaya riesgo que se corre al seleccionar estos monumentos a la palabra y al idilio.
    Corrí el riesgo y lo disfruté.

  2.   Antonio Julio Rosselló. dijo

    Que dificil es escoger el que más me gusta, En cada uno de ellos estan presetes distintos sentimientos y estados afectivos, pero me quedo con Neruda.

  3.   Ruth Dutruel dijo

    En mi adolescencia amé a Becquer. En mi juventud a Neruda. Y finalmente el Gran Maestro me tocó el corazón, y hoy lo amo más que a ninguno: Grsnde Benedetti.

  4.   Hugolina G. Finck y Pastrana dijo

    Efectivamente, ellos son mis maestros y me agradaría ver publicados mis poemas porque sé que soy una gran poetisa.

  5.   rojasta dijo

    Me gustó mucho lo de Bécquer, pero sin duda la poesía de Neruda desde siempre me ha robado la esencia de mi corazón. Axrr.

  6.   Jorge Rosés dijo

    Leí de joven a Becquer, luego a los demás. En todos ellos siempre he encontrado versos robados a Becquer, especialmente Neruda. No es nada fácil crear un poema sublime, a veces sólo se puede actualizar a los clásicos, aunque eso tampoco es sencillo de lograr.

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