Los 5 libros que no fui capaz de terminar

Libros aburridos

En esta ocasión voy a sacar un poco mis “trapos sucios” y voy a confesar cuáles han sido los 5 libros que no fui capaz de terminar. Siguen estando en las estanterías de mi biblioteca personal (algo escondidos para no pensar cuando los veo que fue dinero malgastado) y de vez en cuando les “limpio el polvo”, pero creo que me servirían mejor como reposapies si los juntase todos.

Seguro que a todos os ha pasado así que me gustaría saber cuáles han sido vuestros “libros frustrados” para no sentirme “tan culpable”. Ya sabéis que en el apartado de comentarios podéis dejar vuestras opiniones, sugerencias y demás aportaciones.

Libros cerrados a cal y canto

¡Vamos a ello!

  • “Un milagro en equilibrio” de Lucía Etxebarria: Tengo este libro desde hace algo más de 10 años. Me lo compré por la sugerencia de una compañera y amiga de instituto, a la cuál le encantaba Lucía Etxebarria y quise darle una oportunidad. Yo no sé si me equivoqué de libro (por esto de ser el primero que leía de ella) y tampoco sé si todos los de Lucía Etxebarria son de este mismo estilo… Lo único que puedo decir es que leí unas 60 páginas de las 446 que tiene y tuve que dejarlo por imposible. El libro en cuestión fue Premio Planeta 2004, así que oye, tan mal no estará (o sí) y simplemente será cuestión de “gustos personales”. Quizás esperaba más de esta autora, y me sentí algo “defraudada”…
  • “Pura anarquía” de Woody Allen: Si soy sincera, acerca de la compra de este libro diré que únicamente lo adquirí por haber sido escrito por Woody Allen. Películas de este gran director me he visto varias, y me han gustado bastante en su mayoría, pero como escritor, para mí gusto, ¡es infumable! O al menos, este libro suyo lo es. Tengo la sensación que es de esos libros “supuestamente” escritos para gente más inteligente de la media, ¿sabéis a lo que me refiero? De esos libros que ni el mismo autor sabe de lo que van únicamente para parecer “tratados” super interesantes y brillantes, disponibles únicamente para las mentes privilegiadas de unos pocos. ¡Es un bodrio!
  • “En el blanco” de Ken Follett: Sería muy injusta si hablase bien o mal de este libro, porque siendo sincera, simplemente me he leído la contraportada. Lo compré en la famosa colección de bestsellers que sacó el diario El País en su momento y lo que me pasa con este libro es algo muy sencillo: no me llama, no me dice nada para abrirlo y comenzar a leerlo. Seguro que entendéis a lo que me refiero. No soy muy de ‘thrillers’ y quizás sea por esto pero no sé, no me llama…
  • “La Biblia”: Fui bautizada e hice la Comunión, por lo tanto se podría decir que en parte soy cristiana, pero soy de esas cristianas que siempre se han cuestionado todo. Y el cuestionarme todo me llevó un día a intentar despejar “algunas dudas” leyéndome el libro más sagrado para los cristianos. Empecé a leerlo y creo recordar que esta “búsqueda” me duró una sola tarde. Creo que con la Biblia me pasa algo similar a lo que me ocurre con los libros de historia: prefiero que me la cuenten.
  • “Don Quijote de la Mancha”: Que me perdone Cervantes pero no… No puedo con los molinos de viento, ni con ese lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiere acordarse ni de sus locuras caballerescas… Don Quijote de la Mancha puede que lo disfrutase mucho en una obra de teatro pero no en un libro, lo siento.

Ya podéis despotricar contra mí, pero recordad que todos tenemos nuestros propios “trapos sucios” y sacarlos a “lavar o tender” de vez en cuando es un buen ejercicio de sinceridad.


4 comentarios

  1.   angel dijo

    La vida es tan hermosa.

  2.   Esperanza dijo

    y tan corta…

  3.   Eder Melo Torres dijo

    Cuando niño, Cien años de soledad me costó leerlo; diez años después, disfruté de su riqueza literaria. En estos momentos estoy leyendo Don quijote de la mancha y aunque me ha costado un poco por su singular forma de contar sus excéntricas y divertidas aventuras, solo me faltan unas cincuenta hojas de toda la obra.

    Saludos desde Colombia.

    1.    Carmen Guillén dijo

      Hay libros que si vuelves a ellos años después te das cuenta que son una maravilla leerlos. A mí me pasó algo parecido a ti con la gran obra de García Márquez. Pero ya con el Quijote no pude 🙂 Saludos desde el sur de España!

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