Librerías, bares, alcohol, café y literatura

Librería
Estamos asistiendo al comienzo de una nueva era en el mundo de la literatura. Algunos dirán que ya estamos en la mitad, pero desde mi punto de vista apenas estamos empezando a reaccionar ante los cambios tecnológicos que se están produciendo a un ritmo vertiginoso. Ni editores, ni escritores, ni lectores, ni libreros ni casi nadie dentro del sector de la literatura sabe aún muy bien cómo reaccionar.

Todos vemos oportunidades y un amplio abanico de posibilidades pero sentimos que hay demasiado terreno por explorar. Las librerías, cafeterías y bares están viendo oportunidades para esos cambios y desde hace unos años han florecido negocios que mezclan café, vino, literatura, autores, comida y literatura.

Las grandes ciudades y muchas capitales de provincia se han ido aventurando a abrir negocios con conceptos nuevos. Madrid, como capital de España y foco literario por excelencia, aglutina una gran cantidad de locales de este tipo.

Uno de los más famosos es Tipos Infames, una librería especializada en narrativa que diversifica su oferta con cafetería, sala de exposiciones y enoteca. Abierta en octubre de 2010 por tres amigos en la calle San Joaquín, casi pegados a la calle Fuencarral, nacieron con vocación de renovar el concepto tradicional de librería convirtiéndola en espacio cultural con café y vino.

Los bares también se han aliado con la literatura para llenar las noches principalmente de poesía. Uno de los bares más activos es Aleatorio Bar, un local ubicado en la calle Ruiz, en pleno Malasaña, que se está convirtiendo en una de las paradas obligadas para los amantes de la poesía y los nuevos poetas que buscan hacerse un hueco en Madrid.

Irene la Sen, Carlos Salem o Elvira Sastre han pasado por su escenario. Sus jam de poesía, las presentaciones de libros y los recitales hacen de este lugar una meca para los amantes de los versos.

Las cosas están cambiando mucho y atrás quedaron las tertulias literarias de café como las que se celebraban en el mítico Café Gijón. Pero la literatura no es una actividad tan solitaria como se piensa, y tanto escritores como lectores necesitan encontrarse de vez en cuando dejando de lado pantallas y hojas.


2 comentarios

  1.   Sabrina dijo

    En Santiago de Chile hay una tetería que vende los libros sin IVA y es maravillosa, además está asociada además con la Biblioteca LIbre que hace intercambio de libros.

  2.   María Ibáñez dijo

    Hola Sabrina 🙂
    Muy interesante esto que nos cuentas. Los amantes de los libros tenemos suerte, muchos negocios para diferenciarse incluyen la literatura entre su oferta.

    Saludos para Chile.

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