Las penurias del envío de Cien Años de Soledad

 

Libro

Pocos escritores más grandes que Gabriel García Márquez hemos conocido en los últimos tiempos y pese a su gran calidad literaria, el autor no siempre gozó de todos los medios que hubiera deseado para llevar a cabo su literatura.

Prueba de ello fueron las dificultades y penurias que el autor sufrió para poder enviar Cien Años de Soledad a la editorial que esperaba que la publicase.

Resulta que el manuscrito original contaba con nada menos que 590 folios y el pobre (en el sentido literal de la palabra y también en el metafórico) Gabo no tenía fondos para enviarla entera y en un solo envío así que optó por mandarla en dos partes.

Márquez ensobró una de las dos partes y la envió, dedicándose en lo sucesivo a rebuscar por casa cosas que no deseara conservar y que le permitieran ir a una casa de empeños para obtener el dinero necesario para poder mandar la segunda parte a su editorial.

Gabriel García Márquez logró la cantidad necesaria… pero su sorpresa fue mayúscula al comprobar la mala pasada que los nervios le habían jugado.

Cuando fue a coger la segunda parte de la novela para meterla en el sobre y enviarla… se dio cuenta de que esa era precisamente la que había mandado.

Gabo no tuvo otra opción que enviar la primera parte en ese momento explicando el error que por fortuna no supuso un no a la publicación de esta genial obra.

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