La ‘Olvidoteca’, cita a ciegas con un libro

Estantes

Cuando estudiaba en la facultad, recuerdo a una profesora bromear sobre los principales métodos de búsqueda de los usuarios en las bibliotecas: ojear y hojear.

En una biblioteca universitaria esto es síntoma de mal uso, pero en una biblioteca pública es algo comprensible: si vas en búsqueda de literatura, muchos consideran que es mejor pasear por las estanterías y dejarse de catálogos online. El libro mismo es el que te llama a llevártelo en préstamo. Pero… ¿qué pasa con los libros del depósito?

Aunque cueste creer, en las bibliotecas hay libros que nunca han salido en préstamo de las bibliotecas, bien porque no están accesibles físicamente al público, bien porque por alguna razón pasan desapercibidos.  Qué tristeza, ¿verdad?

Para dar vida a esos libros tristes que ningún ojo humano ha recorrido, la Biblioteca Pública Provincial de Córdoba puso en marcha una curiosa y bonita iniciativa: la Olvidoteca.

A algún lector de Carlos Ruiz Zafón le recordará al Cementerio de los Libros Olvidados, de la popular novela La sombra del viento. La idea no es exactamente la misma, pero se da un aire.

La idea de la Olvidoteca es hacer una selección de los libros menos prestados en los últimos años y otros clásicos que puedan tener interés para los usuarios. Estos libros se envuelven en un papel opaco añadiendo solamente el código de barras con el que poder realizar el préstamo, pero sin indicaciones de título o autor.

Esta cita a ciegas con un libro desconocido y olvidado no termina aquí. Tras leerlo, el usuario dispone de dos formularios con los que valorar la obra y sugerir nuevos títulos a los que rescatar del olvido para otros lectores.

La Olvidoteca se coloca en un carro a la vista de los usuarios, en lotes de 25 o 30 libros. Normalmente se cambia cada quince días y, hasta la fecha, siempre se han prestado todos.

Esta iniciativa se puso en marcha el pasado 16 de diciembre con motivo del Día de la Lectura en Andalucía, y ha tenido repercusión nacional gracias a los medios, por lo que otras bibliotecas públicas del país también lo han puesto en marcha.

Si en vuestra biblioteca pública tienen Olvidoteca, no os perdáis la emoción de tener una cita a ciegas con un libro. Y si no la tienen, se lo podéis sugerir a vuestro bibliotecario, seguro que la acepta.


Un comentario

  1.   Tere. Pereyra. dijo

    Estando hace cuatro años en ALCALÁ DE HENARES, justamente la feria del libro invitaban a dejar, en cualquier lugar, a mano de la gente, los libros que quisieramos compartir, para quién lo encontrara, lo tomara y se lo llevara, Es muy bonita experiencia, y pienso que es también la manera de ser, capaces de dar algo de nosotros, sin ver quién lo lleva. Quién, se lo lleva lo va ha disfrutar, con la alegría de introducirse en el laverinto de las páginas, los sueños, el relato… Yo lo puse en la mesita del Café, en la Avda. DE LOS REYES CATÓLICOS . un libro de Mauricio Rosencof. Cajón de SASTRE. recopilación de notas cortas, de amena lectura.

Escribe un comentario