La mala suerte de Herman Melville

Herman Melville

Herman Melville es uno de los hombres que más libros ha vendido en la historia de la humanidad gracias a los millones de copias de Moby Dick que se han comprado desde que esta obra salió a la luz.

Sin embargo no todo fue un camino de rosas… y el pobre Melville murió pensando que su libro había sido un fracaso.

Para empezar fue rechazado en varias editoriales… y posteriormente sus editores británicos decidieron cambiar el título sin su consentimiento para llamar a la obra “La ballena”.

Además, el manuscrito que Melville envió… tuvo la mala fortuna de que su última página acabó aplastada e ilegible por lo que la obra se publicó con el final mutilado lo que dio pie a numerosas críticas por parte de los estudiosos de la literatura que no entendían como podía haberse escrito un final tan ambiguo y cortante.

Por si esto fuera poco, la nave donde se imprimía se incendió con muchos ejemplares dentro y con las planchas de imprenta que el editor se negó a volver a hacer (y también a compensar a Melville por las pérdidas).

En total… en el momento de morir… su obra solo había vendido 3.800 ejemplares, cuando en la actualidad son millones los que la han comprado… algo que Melville nunca llegó siquiera a saber.

Más información – Anécdotas de escritores

Foto – Yo paso la voz


Un comentario

  1.   roro dijo

    Herman Melville fundió en Moby Dick una maravillosa trama novelesca -la obsesiva necesidad de venganza del capitán Ahab- con un cansino tratado enciclopédico sobre cetología, que va enseñando en forma de capítulos los días tranquilos del Pequod, el barco ballenero que persigue al Leviatán con aspecto de cachalote albino. Así, Melville, lector compulsivo desde joven, más obsesionado que el mismo Ahab, perseguiría y leería todo lo habido hasta la fecha sobre cetáceos, y en su afán de escribir una obra maestra -para lo que se retiró dos años al campo- volcaría en el libro todo el saber acumulado sobre las ballenas: historia, especies, tipos, características, anatomía, hábitat, arte, citas, costumbres, mitos, su caza, su despiece, su transformación, su carne, su aceite, sus huesos… así como de los barcos balleneros, su estructura, organización, tripulación, herramientas, etc. etc. Como dice J. M. Valverde en el prólogo a la edición de Austral “…hay que dejarse llevar por la voz del autor en estas larguísimas “variaciones Goldberg” sobre tema ballenero”.
    El resultado es una obra formada en un 30 % de un intenso y atractivo relato novelado, principalmente en boca de un marinero principiante al que podemos llamar Ismael; y un 70% del libro que conformaría la “Ballenapedia”. La propuesta no sería entendida hasta años después de la muerte de Melville. Tras su publicación en 1851 el fracaso comercial fue inminente. Los lectores no resultaron ser los “fisiólogos sensatos” que esperaba el autor; probablemente a estos les hubiera bastado una versión acotada a la acción para ser felizmente “bautizados en nombre del diablo”.
    http://noninaclasicosdeaventura.blogspot.com.es/2015/04/11-moby-dick-herman-melville.html

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