La guerra del Libro: Amazon

Amazon

En la actualidad todos somos conscientes de la inmensa variedad literaria que ofrece Amazon, hecho que permite un “mejor acceso” a la adquisición de aquellas obras que nos interesan y a un precio relativamente asequible, con respecto a la gran mayoría de editoriales y empresas de ventas de libros.

No obstante, dicho lo anterior, en esta megaempresa, con una inteligente estrategia de mercado – a la que muchos miran como un referente–, subyace otra verdad, la realidad de la sucia competitividad en un mercado literario, el cual está sufriendo, tanto por la gran crisis económica que asola a Europa, como con el avance de los libros electrónicos y, por ende, la posibilidad de obtener libros gratis vía internet de manera gratuita.

Una de las ventajas de las que se aprovecha Amazon es la facturación de sus ventas de ebooks en Luxemburgo, es decir, factura con un tipo impositivo del 3 por ciento. Ésto conlleva, obviamente, que a editoriales con domiciliación social en España les sea muy difícil competir.

Si bien es cierto que el problema mencionado ha sido resuelto, en la actualidad, se ha suscitado otro problema más, y es más de esta insana estrategia para vender.

Para abordar este problema, hay que mencionar las dos fórmulas de fijación de precios que emplea Amazon:

  1. La llamada fórmula del “agente”: el editor fija el precio del libro y se reparte el precio con el vendedor, es decir, un porcentaje de las ventas para el editor y otro para el vendedor; y,
  2. La formula “reseller”: el editor fija el precio del libro y luego el vendedor lo comercializa a otro, en teoría, más alto.

Ante lo dicho, resulta, según muchas editoriales, ofrece libros a precios más bajos, incluso, perdiendo dinero, para así que sus precios sean más bajos que el resto de competidores. Obviamente, ésta situación desemboca en que muchas de las editoriales se vean abocadas a reducir plantilla, bajar márgenes de beneficios e incluso cerrar.

Según la prensa de EEUU y Alemania, se cree que la intención es hacer bajar el porcentaje de beneficio que, según fórmula del agente, tiene el editor. De tal manera, que si los intereses de Amazon no son aceptados ésta penaliza a la editorial, ya sea retrasando los pagos, ya sea haciendo desaparecer el botón para poder encargar un libro, entre otras. Otra posibilidad, es la de elevar el precio del libro, según la segunda fórmula, para que no se venda y así ejercer más presión, o chantajearlos para que las editoriales acepten condiciones  intolerables.


Categorías

Noticias

A. R. Mariscal

Licenciado en Derecho, jurista y opositor a judicatura. Universidad Pablo de Olavide como alma máter. Amante del Derecho, Economía, Política y... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   David Taboada dijo

    Creo que el tema del artículo da para mucho más. Está hasta mal redactado desde el punto de vista del SEO, que parece que es lo único para lo que se ha escrito.

    Saludos

Escribe un comentario