La gran esperanza negra.

 ” Llevo mucho tiempo sintiendo que sin querer me licencié en Cómo cuidar de todo el mundo excepto de ti misma , y después me doctoré en Cómo fingir que no te importa. pero sí que me importa”.

Marilyn Grimes la protagonista de la última novela llegada a España de Terry McMillan es una experta en vivir y sentir por los demás hasta que sin necesitar descubrirlo sabe que le falta ese “algo” que a todas las mujeres de mediana edad les sucede cuando el tiempo pasa de largo y los frutos recogidos son visitas fugaces de hijos casi invisibles, aventuras extramatrimoniales de su marido, conversaciones potencialmente nulas de amigas aferradas a una juventud inexistente y el cuidado de una suegra renacida en brazos de un amor maduro y casi impúdico.

La autora en su país de orígen , Estados Unidos, puede presumir de haberse convertido a lo largo de su trayectoria en la voz de muchísimas mujeres afroamericanas, siendo fácil sentirse identificado si estás familiarizado con su cultura pues en su narrativa no faltan constantes alusiones a la moda, comida, estética y raices americanas negra; Medida descriptivamente entre lo que podrían ser las amables pero a veces concienciadas ” sitcoms” tipo “The Bill Cosby Shown” y un aire suave de hip hop o Rythym and´Blues.

Lo que tiene de positivo es que no es primordial ser un experto en el tema para disfrutar de la lectura pero es de notorio reconocimiento el que una autora sirva de guia para minorias un tanto desencantadas del sueño americano y puedan gracias a sus historias distraer el pensamiento hacia personas que viven, sufren y se unen para documentar lo que ellos ya ” pasan ” de primera mano.

Celebre fué la anécdota que refleja el poder de su palabra cuando con la adaptación al cine de ” Esperando un respiro” de la mano de Forrest Whitaker durante meses cientos de mujeres acudían en masa a las sesiones para organizar su “noche de la mujer negra” en la que se rendían homenajes gritando y criticando el sistema americano y el poder del hombre blanco sobre el negro así como la escasa repercusión de la mujer negra en la sociedad del ” Fast Food”.

Por tanto es de admirar lo que Terry McMillan ha conseguido: hacerse un hueco como mujer y como aframericana en la cerrada literatura ” yankee “. Poco a poco sus novelas también están consiguiendo buenas críticas  y, lo que es más importante,ventas en Europa.

Un estilo divertido, con muchos toques autobiográficos y cercanos, con una visión de la realidad muy moderna y en consonancia con sus creencias y con la de millones de seguidores sin olvidar pasados esclavistas y represivos.

Actualmente pocas autoras podrían erigirse en bandera de unos “muchos” ignorados por los “pocos” que dominan y ella lo ha logrado y con éxito.


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