La gramática nuestra de cada día

Todos sabemos gramática. Esa es la conclusión a la que han llegado numerosos especialistas, lingüistas sobretodo.

La gramática es considerada por muchas personas como una materia/disciplina/temática/ciencia tediosa, aburrida, árida y difícil. Y a mucha gente no le gusta, se resiste a aprender y considera que no sabe nada de gramática.

Sin embargo, hace muchos años que quienes se dedican al estudio del mundo de las palabras afirman que todos sabemos mucho de gramática. Los niños al aprender a hablar van aprendiendo, sin darse cuenta, “inconscientemente” numerosas reglas de gramática. Para poder hablar (o escribir) aunque sea de la forma formas más rudimentaria, es necesario utilizar muchas y complejas reglas de lo que se llama Teoría Gramatical.

Para producir el enunciado: “Los lobos aúllan en la noche” es necesario saber que es el artículo “los” debe coincidir en número (plural) y género (masculino) con el sustantivo “lobos”, para que la oración tenga sentido (o para que sea correcta gramaticalmente). Y que esta coincidencia se manifiesta a través de los morfemas “o” y “s” ( y el análisis podría continuar…)

Aunque no estemos al tanto, todos quienes hacemos uso de lenguaje conocemos y usamos este tipo de reglas todo el tiempo (y aprender gramática no es más que hacer “consciente” o hacer visible lo que ya sabemos).
Si la gramática o, de modo más general, el lenguaje, es una capacidad propia de la especie humana o un producto totalmente adquirido, o sea si somos los únicos seres que venimos ya “programados” para aprender a usar las palabras o no, es algo que aún se discute…
 

 


Escribe un comentario