La experiencia de editar a Vargas Llosa

Vargas-Llosa

El último éxito de Mario Vargas Llosa, “El héroe discreto” supuso toda una experiencia personal para Pilar Reyes, la directora de Alfaguara y editora de la novela del premio Nóbel de Literatura. Ha sido tan importante para ella trabajar codo a codo con él que nos lo cuenta, en primera persona, en El Espectador de Colombia. Y a través de ella, obtenemos un retrato de la gran figura del que, posiblemente, sea el mejor escritor en lengua castellana del momento.

Cuenta Pilar Reyes que Vargas Llosa le dio la noticia de que había acabado en un encuentro casual en un festival en Cartagena (Colombia), después de unos meses en los que no había habido contacto. Así de simple. Sin correos ni las formalidades que se esperarían entre un editor y un autor de la talla y renombre de Vargas Llosa.  No, la noticia fue dada con la misma sencillez que busca Vargas Llosa en su última novela, en la que nos cuenta una historia de personajes llanos que viven un melodrama como de culebrón.

En “El héroe discreto”, Vargas Llosa vuelve, literariamente hablando, a Piura. Es un reencuentro con sus raíces y, por ejemplo, con uno de sus primeros títulos, como lo es La casa verde, y hasta es un reencuentro con viejos personajes como el sargento Lituma de Lituma en los Andes o don Rigoberto, de Los cuadernos de don Rigoberto. Pero este reencuentro también lo fue para la misma Pilar Reyes: editar esta “vuelta” de Vargas Llosa al Perú le supuso una experiencia emocionante que la llevó a enamorarse del libro perdidademente. No solo era editar a Vargas Llosa, al Nóbel, sino, además editar al Vargas Llosa que, habiendo traspasado todas las fronteras y habiéndolo ganado todo, volvía al punto de donde comenzó todo, como si se tratara de saldar una deuda con su propio pasado, que es parte de la historia literaria de nuestra lengua. De ahí la gran emoción de poder tener en sus manos el manuscrito y tener el privilegio de hacer que esta obra pudiera salir a la luz.

Al hilo de la novela, Reyes, finalmente, reflexiona que son los personajes pequeños los que son necesarios para que la historia avance. Pero, a veces, la historia también necesita de esos “monstruos” excepcionales, como Vargas Llosa, para que pueda avanzar.

Más información – Borges, tanguero

Foto – Para Vargas Llosa, Benedicto XVI, era “un hombre que estorbaba”

Fuente – Sobre “El héroe discreto”


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Escritores

Silvia Serret

Licenciada en Filología Hispánica y apasionada por las letras. Mi deporte favorito: contar al mundo mis impresiones acerca de todo. Mi vicio:... Ver perfil ›

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